Desde el atardecer hasta el amanecer bailando con unas vistas épicas al mar en una de las ciudades mediterráneas más concurridas de nuestro país, y sobre todo, buena música. Todo esto es lo que lleva años ofreciendo el club Marmarela, uno de los que más ha hecho por la presencia de la electrónica en la conocida como “millor terreta del món”. Por sus cabinas han pasado algunos de los artistas más renombrados del panorama nacional e internacional y hoy ponemos el broche de oro a nuestra sección dedicada a la Comunidad Valenciana charlando con Alex Now, dj, director y booking manager del complejo.


Wololo Sound: ¡Hola Alex! Lo primero de todo gracias por tu participación en esta especial entrevista dedicada a Marmarela, el que es sin duda uno de los espacios de ocio más destacados de la escena en la provincia de Alicante. ¿Cómo surge y cómo fueron los inicios? ¿Cómo describirías la esencia de este ambicioso proyecto?

Alex: Surgió del sueño de crear un espacio de ocio singular y diferente a todo lo que había en Alicante, en un emplazamiento único junto al mar en el puerto, que hace muchos años había sido el centro de la fiesta de la ciudad, pero que llevaba tiempo en decadencia.

Marmarela es especial por todo lo que le rodea y forma, sin duda el mar juega un papel fundamental y una de las mejores experiencias que puedes vivir es amanecer bailando.


WS: Con los años, habéis conseguido acoger a figuras tan importantes como Steve Aoki, Nervo o Bob Sinclar en vuestra cabina. ¿Cómo se pasa de ser un concepto nuevo y local, a contratar a los djs más codiciados del mundo? ¿Qué le aconsejarías a alguien que tenga un proyecto como este en mente?

A: En sus inicios musicalmente se decantaron por el indie, electrónica más alternativa y algunas fiestas de house. Pero con los años ha ido evolucionando.

Yo cogí la dirección en 2017, antes había estado pinchando varias veces y producido mi fiesta de entonces; Dollar Club. Casualmente la segunda vez que pinché en Marmarela fue cuando contrataron a Steve Aoki, el primer artista EDM y tan mediático que programaron, ese día pinché antes y después de Steve.

En mi primera temporada fui cambiando musicalmente la sala, tanto en las sesiones de djs residentes como invitados. Empecé a apostar más por el EDM, house y sesiones más electrónicas, quitando géneros como el indie de ellas. Mi visión era crear cada noche un pequeño festival para las miles de personas que venían, ofreciéndoles los mejores artistas de la escena EDM y house, tanto nacional como internacional. Siempre acompañándolo de llamativas producciones visuales y de pirotecnia. Desde 2017 hasta ahora la sala ha seguido evolucionando musicalmente, pero manteniéndonos en los estilos protagonistas dentro de la electrónica, tanto mainstream como underground.

A alguien que tenga un proyecto en mente le aconsejaría que apostase sin miedo a lo que él cree, luche para que funcione poniendo toda la pasión en ello y así logrará el éxito.


WS: Vuestro desarrollo y evolución no han sido precisamente fáciles, primero por vuestro parón en 2017 y ahora por culpa del covid. ¿Qué se necesita para triunfar en eventos de este formato a pesar de los obstáculos?

A: Luchar y no desistir. Desde que empecé en Marmarela hemos pasado de todo; varios cierres, eventos como la Volvo Ocean Race y similares en los que se nos ha limitado en espacio y horarios. Y ahora una pandemia.

Creo que todo nos ha hecho más fuertes, nos hemos sabido a adaptar a muchas situaciones y de todo se aprende, aunque no ha sido nada fácil.


WS: ¿Hasta qué punto os ha afectado realmente la pandemia? Y sobre todo, ¿qué podemos esperar de Marmarela después de esta caótica situación?

A: Como todos, hemos tenido que adaptarnos para convivir con este maldito virus, muchas restricciones cuidando todas las medidas de seguridad sanitarias y reinventándonos en sesiones y horarios diferentes, aunque intentando mantener parte de nuestra esencia. Al tener diferentes espacios y siendo uno de los principales la terraza al aire libre, hemos podido abrir más que si sólo fuésemos un local indoor.

El pasado verano fue totalmente diferente al resto, pero pudimos sobrevivir y ofrecer un ocio seguro sin ningún incidente, demostrando que haciendo las cosas bien podríamos trabajar igual que lo han seguido haciendo otros sectores.

De momento vivimos en constante incertidumbre, y estando en la Comunidad Valenciana más, pues aquí tenemos unas medidas diferentes a otras comunidades, y algo tan importante para nosotros como es la figura del DJ, está totalmente prohibido desde navidades.

Esperamos que con la positiva evolución de estas semanas podamos tener una temporada de verano más similar a la de otros años que la del pasado, aunque de momento parece muy difícil pues hasta que la mayoría de la población esté vacunada no creo que podamos volver a tener pista de baile… Y todos sabemos el ritmo de vacunación que tenemos en este país.


WS: Con la desescalada, el mundo de la noche y de los eventos tendrá que reinventarse de alguna manera. ¿Cómo te imaginas vuestra actividad cuando todo empiece a volver a la “normalidad”? ¿Os habéis planteado ya algún posible escenario?

A: Como decía, espero que este verano se acerque más a la normalidad que el anterior. Va a depender de como evolucione la pandemia estos dos próximos meses. Yo creo que gradualmente volveremos a meter más aforo y llegar tener una pista de baile aunque sea acotada y todos con mascarilla, dando posibilidad a volver a una programación musical top, con artistas nacionales y algún internacional si es viable.


WS: La organización de shows como los de Marmarela llevan un gran equipo de trabajo detrás. ¿Sabrías explicar a nuestros lectores más o menos el organigrama de la discoteca? ¿Cómo es, o era antes de la pandemia, tu día a día como director y booking manager?

A: En una temporada normal en mi oficina somos 4; diseñador, community manager, coordinadora de relaciones públicas y yo, en cuanto al área artística y creativa. Luego tenemos otra oficina de administración que se encarga de todo el tema pedidos, contabilidad, hostelería y eventos, formada por otras cuatro personas. Además dos de los dueños están muy implicados en todo lo que se hace en el día a día. En sesión se suman los djs residentes, el técnico de luces, el de video y el de sonido/stage.

Por supuesto otros puestos claves para el funcionamiento de una discoteca como la encargada de personal de barra y hostelería, así como el jefe de seguridad. Y una plantilla amplia de camareros, seguridad, staff, mantenimiento y limpieza. Lo más importante es que al final formamos un equipo de trabajo el cuál se apoya, y logra que cada noche sea un éxito.

Antes de la pandemia, mi día a día era hacer una programación atractiva, con artistas y fiestas que logren sorprender a nuestros clientes, crear noches únicas y que disfruten de nuevas experiencias. Me encargo de todas las contrataciones, invitados, djs residentes, crear fiestas, idear las campañas de promoción y venta, supervisar diseños, RRPP, etc. No suelo delegar ya que me gusta estar muy encima de cualquier cosa que se haga o pase.

Disfruto con lo que hago, pero sin duda para mí el mejor momento y lo que hace que todas las horas y preocupaciones merezcan la pena es cuando me pongo a mandos de la cabina para hacer el cierre al amanecer. Ya que al final mi pasión es pinchar y hacer disfrutar con la música a la gente.


WS: Si hay algo a destacar de vosotros es vuestra capacidad de adaptación, dado que tenéis diferentes espacios, tanto indoor como outdoor, y acogéis a todo tipo de asistentes, desde estudiantes hasta turistas. ¿Cómo se consigue tener contento a un público tan variado?

A: Cuando llegué a Marmarela, era una discoteca principalmente estacional, funcionaba en la temporada de verano, de mayo a octubre, pero el resto del año aunque lo intentaban era complicado meter gente semana tras semana, o hacer fiestas puntuales en las que meter miles de personas.

Era algo que quería cambiar, y para ello sabía que teníamos que dirigirnos a un público más amplio. Empecé haciendo fiestas universitarias, y de meter en las primeras 800 personas, hasta terminar metiendo más de 3500 en nocheviejas universitarias, fin de exámenes o carnaval de 2020, última fiesta antes de la pandemia.

Al final tenemos un gran espacio, que cuesta mucho de mantener todo el año, había que aprovecharlo. Desde 2017 hemos ido ampliando zonas y mejorándolas, hasta tener un gran aforo también en invierno. Todas las fiestas universitarias ayudaron a tener público todas las semanas, más adulto, y sobre todo a darnos la posibilidad de hacer fiestas puntuales para el público que en verano lo tenemos, pero no en invierno ya que en su mayoría salen el sábado de “tardeo” a los pubs del centro, una costumbre que se ha convertido en fenómeno y casi se podría decir que nació en esta ciudad.


WS: Por esa misma razón, a la hora de elegir los nombres en vuestra programación suponemos que tenéis que estudiar muy bien a los artistas. ¿Qué subgéneros electrónicos y qué djs venden más en una ciudad de sol y playa como Alicante? ¿Ha habido algún artista en especial que haya superado vuestras expectativas?

A: Alicante es única, y en tema de gustos y fiesta también. En esta ciudad han venido muchos promotores con djs y fiestas que en otros sitios eran de sold out, y por desgracia aquí han fracasado. El público alicantino es muy complicado. Se deja llevar mucho por las modas pero con la electrónica cuesta atraer.

Tenemos muchos clientes locales de Alicante y alrededores, pero también de otras partes de España y cuyo número aumenta con ciertos djs y eventos. Luego gracias al turismo extranjero, cientos de personas de otros países pasan cada semana por nuestra sala. Programo para atraer al mayor número de gente, tanto local, nacional como extranjero, y como curiosidad tengo mucho en cuenta cuando suelen venir éstos últimos; pues se puede identificar el mes de verano que hay más italianos, franceses o ingleses.

En la última temporada antes de la pandemia, contraté a Bob Sinclar. Es un artista que sabía que iba a encajar muy bien, pero sin duda superó todas nuestras expectativas. Lo planteé como fiesta de tarde, su set fue a las 21.00h, y no miento si digo que fue el atardecer más espectacular de Marmarela, fue algo mágico e inolvidable. En cuanto a números hicimos sold out tanto en la sesión de tarde con Bob, como la de noche con nuestros residentes, lo que convirtió ese día en el mejor hasta la fecha.


WS: Otro punto a comentar son las influencias de otros estilos en vuestros eventos, dado que no sois un espacio dedicado exclusivamente a la electrónica, sino que os nutrís de otros estilos más comerciales como el reggaetón. ¿Cuáles son las diferencias principales que has observado en vuestras fiestas de electrónica respecto del resto? ¿Dirías que somos un público más dedicado?

A: Bueno esto quizás es lo que más me ha costado, y no ha sido hasta que empecé al mando de Marmarela y estaba el problema del invierno que empecé a incluir el reggaetón en una fiesta ideada por mí.

Es un género que no me gusta, soy DJ de electrónica desde que empecé, porque es lo que amo y siento, y nunca me ha gustado el reggaetón. También he sido promotor de fiestas desde hace ya 11 años, y nunca he accedido a hacer una que no fuese de electrónica, a pesar de ser consciente que con otros géneros habrían sido mucho más fructíferas económicamente para mi. Pero cuando la facturación de una empresa depende de ti, tienes que dejar de lado tus gustos, y si lo que va a vender entradas y mover gente es una fiesta de latino; la haces. Por suerte contamos con diferentes salas, y siempre tenemos en otra electrónica. El reggaetón sólo es protagonista en fiestas durante el invierno, o algún día entre semana de verano.

Ahora estamos viviendo un momento en el que el género latino ha invadido prácticamente el resto de estilos mainstream como el pop, rap y electrónica entre otros. Cualquier artista de estos géneros está colaborando con uno latino, y es el público extranjero de habla no hispana el que lo consume, cuando antes lo hacía muy poco.

El de electrónica también está empezando a escuchar latino, y cada vez quedan menos puristas de la electrónica, que por supuesto es un público más dedicado pero que por desgracia cada vez más minoritario, y es insuficiente para que la inversión en un DJ de electrónica, te garantice un retorno económico positivo. Al final tanto festivales como clubs tenemos que ofrecer algo más para llegar a los números.


WS: Suponemos que el hecho de estar localizados en una zona tan turística tiene muchas ventajas, pero también mucha competencia. ¿Qué consideras que aporta Marmarela a la escena valenciana y nacional? ¿Qué es lo que os hace distintos?

A: Yo sólo veo ventajas. La competencia lo es, pues te hace mejorar y no relajarte. Muchos turistas nacionales e internacionales plantean sus vacaciones teniendo en cuenta los clubs y opciones que tiene a la ciudad que van. Pero también les suele gustar ir un sitio cada día, aunque es sorprendente los que se pasan todo el fin de semana o incluso la semana en Marmarela. Pues cada día tenemos una fiesta y djs distintos, por lo que vas a disfrutar de algo nuevo siempre en un marco único, con la posibilidad de amanecer bailando hasta las 7:30h de la mañana, algo que en pocos sitios se puede hacer.

Tras esta catástrofe que ha sido para nuestro sector la pandemia, sobre todo en este país por como nos están tratando, esperemos que sigamos teniendo gran variedad de clubs con los que poder formar parte de esta escena tan necesaria para hacer feliz a la gente a través de la música.

Todo lo que tenga bpm altos me llama la atención, pero cualquier tipo de electrónica es bienvenido. Think less, rave more!