Decenas de salas de toda España se suman a esta iniciativa, que tendrá lugar el 18 de noviembre, para denunciar la situación más crítica experimentada por el sector musical

La iniciativa ‘El Último Concierto’ para denunciar la situación más crítica experimentada por el sector musical hasta la fecha tendrá lugar el próximo 18 de noviembre, miércoles, mediante un acto que se emitirá gratis por streaming a las 20:00. Esta idea comenzó hace escasos días vistiendo de luto la fachada de todos los recintos involucrados, en las que se puede ver una interrogación gigante como muestra de la incertidumbre que la pandemia está suponiendo para sus futuros, acompañada por su periodo de actividad.

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Desde la organización de ‘El Último Concierto’ declaran de manera tajante que “la desaparición de salas es ya una triste realidad causada por la pandemia, pero sobre todo por la falta de acción y voluntad política de la administración, que en este momento no es lo suficientemente consciente de que uno de los sectores más afectados por la crisis necesita una atención proporcional a su grado de afectación si no queremos encontrarnos con un empobrecimiento y la desertificación cultural de nuestro territorio, que por desgracia puede ser irreversible”.

Una gran cantidad de espacios musicales no han podido abrir sus puertas en los últimos ocho meses y las que lo han hecho se han visto limitadas por las medidas de seguridad, que les impedían tener su nivel de aforo y facturación habitual. Se presume que la gran mayoría no podrán sobrevivir en estas condiciones de endeudamiento progresivo más allá de este año, a no ser que recuperen la actividad en unas condiciones mínimas que no provoquen más pérdidas que las actuales o que la administración reduzca los gastos mensuales y que asigne ayudas económicas para compensar dicho déficit.

Impacto económico de 120 millones de euros

Desde el pasado mes de marzo se han cancelado en torno a 25.000 conciertos y los cálculos indican que hasta que acabe el año las salas de conciertos acumularán unas pérdidas de hasta 120 millones de euros. Además, miles de trabajadores que pertenecen a los sectores de recursos técnicos y sonoros, fotografía y videografía, booking u organización, entre otros, están ahora afectados por ERTE y ERE que se seguirán prolongando si la administración no actúa para remediar la situación.

El manifiesto de ‘El Último Concierto’ concluye con la siguiente petición: “Nos gustaría que la administración entendiera que el trabajo de salas que ofrecen una programación artística y musical estable de proximidad durante todo el año es un bien cultural del país, y que poder disponer de espacios donde el baile y la música actúan como nexo que amalgama la capacidad de disfrutar, relacionarse y enriquecerse social y culturalmente es una necesidad que gran parte de la población tenemos en diferentes momentos de nuestra vida”. Y nosotros te lanzamos una pregunta: ¿Quieres formar parte del cambio? ¡Únete al apoyo!

Soy el Asier Villalibre de este percal, pero no tengo ni idea de tocar la trompeta; solo sé un poco de música electrónica.