En unos meses en los que empezamos a vislumbrar la luz al final del túnel, la escena electrónica debe encontrarse más unida que nunca y tú debes ser parte de ella

Durante meses hemos vivido una de las etapas más duras como industria musical. Todo se desmoronaba mientras que, de algún modo, artistas, promotores y trabajadores de la escena electrónica musical buscaban nuevas formas de reinventarse y subsistir en mitad de un sector que se ha visto con muy pocos apoyos y manchado por parte de las instituciones.

Casi un año y medio de parón sin música en directo nos ha cambiado, del mismo modo que ha cambiado la escena. Y durante meses nuestras noticias relacionadas con eventos solo se han basado en cancelaciones, fechas pospuestas y en lo que los artistas han trabajado durante meses para llenar ese gran vacío que el COVID-19 ha dejado en las pistas de baile.

Pero, poco a poco, dejamos de lamentarnos. Ahora mismo no hacemos más que mirar al horizonte, pensando en si la meta estará en agosto, septiembre u octubre, para volver a esa normalidad que tanto hemos echado de menos. Y en ese momento, ese momento en el que tras meses de silencio podamos volver a bailar, todos debemos estar ahí. Debemos estar ahí no para apoyar a una escena, sino para ser parte de ella. El público es la parte esencial, casi tan importante como los artistas, los clubes o el tipo de música. El público es el timón de este gran barco que es la industria musical y la escena electrónica en nuestro país.

¿Ha acabado el virus de matar a la música electrónica?

Y para que el barco funcione, debemos apoyar a quienes durante meses han estado reinventándose para traernos lo que más amamos. A los productores que han aprovechado estos meses para encerrarse en el estudio y seguir trayéndonos música mes a mes. A los DJs que tantísimas sesiones nos trajeron durante y después de la cuarentena. A todas esas plataformas que han creado una enorme cantidad de contenido para un público sediento. Y sobre todo, a los promotores haciendo malabares con horarios, restricciones y medidas de seguridad para que podamos disfrutar de la música en directo.

Pero recordemos, este barco ha recibido duros golpes. No solo por parte de instituciones gubernamentales que no han evitado parte de su hundimiento, sino por aquellos tripulantes, que no necesariamente forman parte de la escena de la música electrónica, y que lo han dirigido contra el iceberg en numerosas ocasiones. Salas que no han respetado las medidas, artistas que no han seguido las normas durante las restricciones y promotores que han manchado el tan hablado «ocio nocturno» durante estos meses y han hecho que nuestra industria esté en el punto de mira del foco mediático.

Todo ello mientras un enorme porcentaje de salas y artistas se encontraban sin poder realizar su trabajo y sin ningún tipo de ayuda económica, o incluso realizándolo de la manera más profesional posible. A todas esas salas, terrazas, promotores, artistas y muchísimos otros elementos que han puesto más piedras en el camino solo podemos desearles el hecho de que jamás esta escena deba depender de ellos, o estaremos bien jodidos.

Se acerca el momento en el que volveremos a bailar. El momento de apoyar lo auténtico. La cultura. La creatividad, las ideas. De salirse de lo estándar. De apoyar a esas mentes cuya creatividad ha sufrido una enorme claustrofobia y que por fin empieza a respirar. Ahora, mucho más que nunca, la escena electrónica te necesita. Y tú eres parte de ella.

Drum and bass en todas sus vertientes como plato principal. En este perfil se aceptan todo tipo de géneros musicales.