Consagrada como una de las sesiones más longevas y con reconocimiento mundial de Ibiza, ANTS, desde hace unos años, ha expandido su marca también fuera de la isla española. Son muchas las ciudades que han podido disfrutar de “las hormigas”, y desde el pasado 2018 Madrid está marcada en rojo intenso en este tour mundial. Hallowants, el concepto que aúna ANTS y WAN Festival, volvió a Madrid con tremendo éxito y un inesperado SOLD OUT que vivimos a pie de pista.

Pocas horas después de anunciar el line-up de la edición de WAN de año nuevo (también en La Cubierta de Leganés, y con las entradas ya a la venta) se abrían las puertas y las gradas de lo que sería la edición de ANTS más terrorífica del año. Hasta un total de de 10.000 jóvenes, muchos de ellos disfrazados, abarrotaron un recinto llamativa y necesariamente dividido en dos zonas: grada y pista. La Cubierta de Leganés (para quien no haya estado, una plaza de toros) cumplía así con la complicada seguridad de un evento de estas características. La pista, muy desahogada en sus laterales y con las salidas muy alcanzables contrastaba con una, a tramos, demasiada abarrotada grada. Esta, además, dada su severa inclinación, pudo causar alguna que otra pasada a quien fuera con alguna copa de más. Nada de esto quita que este recinto esté sobradamente preparado para eventos como este, con una correcta seguridad, organización y servicios médicos básicos.

Antes de hablar del apartado musical nos paramos en uno de los aspectos que más nos llamó la atención. La compañía ibicenca High Scream (cuyo dueño es hermano del dueño de The Night Leage, Ushuaïa y Hï Ibiza) volvió a lograr un stage digno de los grandes eventos y citas mundiales. El creador del escenario que tantas bocas dejó abiertas en Ushuaïa este verano con su concepto ‘Metropolis’, consiguió de nuevo un juego visual muy llamativo en Madrid.

El encargado de abrir este espectacular escenario y de provocar los primeros bailes fueron Karretero, seguido de Francisco Allendes y Gonçalo. Estos tres artistas, que podríamos catalogar como el warm-up del evento, se trabajaron al de momento no muy numeroso público con ritmos house y tech-house, ritmos que seguirían aumentando con los dos siguientes b2b, los protagonizados por Detlef y Latmun, y wAFF y Tanzmann.

En ese momento llegaba a la pista el primero de los platos fuertes de la noche, la presencia en cabina de Hot Since 82. El artista piso el acelerador más de lo esperado y mostró las primeras trazas de techno en el enorme recinto. Bastante alejado del sonido de su último disco (del que el mismo artista nos hablaba así en el mes de agosto), el británico rompió la pista con los kicks más potentes de la velada. Llegaba entonces el turno de Joris Voorn, uno de esos artistas que por más veces que le veas, nunca te cansas. El bueno de Joris nos deleitó una vez más con un set marca de la casa que combinó varios temas de su nuevo álbum, que sale a la venta este próximo día 15, con hits un poco más contundentes, además de alguna que otra ID. Un nuevo set para enmarcar de uno de los artistas más en forma del momento. El cierre del show corrió a cargo de Andrea Oliva, otro de los artistas ligados a Ants desde hace años. El suizo, curtido en mil batallas de este tipo, supo cerrar la noche de Halloween con una fina mezcla de estilos dentro del techno y buenas dosis de Acid, una de las vertientes que más tirón apuntan a tener en 2020.

En definitiva, otra gran noche de música underground gracias a Ants y WAN, y otra gran experiencia musical en Madrid. Sin duda, la capital está de moda.