La última edición de la famosa fiesta de techno demuestra una vez más el amor del público de Fabrik por este estilo y sus variantes

No es ningún secreto que Fabrik es uno de nuestro clubes favoritos, siendo uno de los lugares que más hemos visitado en este 2022, dejándonos en el historial varias noches para el recuerdo Hace una semana ocurría nuestra última visita, esta vez para disfrutar de la segunda CODE de la temporada, la 149 en total. Víspera de festivo y un cartel repleto de artistas interesantes, ¿qué podría salir mal? Os contamos nuestra experiencia.

Si habéis ido a Fabrik bien sabréis la fama que tiene su parking, mostrando un buen aspecto y ambiente desde bien temprano. Pocos son los artistas capaces de hacer que gran parte del público entre al templo situado en Humanes, y Ben Sims es uno de ellos. El británico era uno de los primeros protagonistas de la noche, con su set especial de 3 horas que servía para abrir el imponente Hangar de Fabrik. Un set que demostró el saber llevar del veterano artista, pasando de un techno muy influenciado por el house, al hard/fast groove y acabando en un techno más concentrado y sólido. Proporcionalmente la sala se fue llenando hasta mostrar un gran aspecto, siendo para muchos su primer baile de la noche.


Quien no tuvo tanta aceptación como Ben Sims fue el americano DJ Stingray 313. Se demostró que fue una apuesta arriesgada por parte de Fabrik poniendo a este artista, a esa hora en el Hangar, estando la sala muy vaciada. ¿Significa que esto que su set fue malo? En absoluto, el procedente de Detroit nos embarcó en una clase magistral de como mezclar electro con techno, siendo un electro un estilo que parece no encajar mucho con los gustos de los amantes del techno, pero que disfrutamos los pocos allí presentes como los que más.

La Main Room, como suele pasar, volvió a ser uno de los puntos más calientes de la noche en Fabrik. Tras la sesión impecable a vinilo de la italiana Adiel, llegó el turno de uno de los dúos más gamberros de la escena; FJAAK. Los alemanes fueron protagonistas de uno de los sets más notables de la noche, siguiendo su estilo característico pero introduciendo un nuevo enfoque como puede ser el groove en algunas de sus transiciones, no pudiendo faltar los ritmos rotos, de 10.

Con el público en su momento más álgido de la noche, llegó la hora de recibir al británico-canadiense Richie Hawtin, una de las leyendas más aclamadas de la historia de la escena. El artista se marcó un set de techno en mayúsculas en el que aparcó el toque minimal que tanto le caracteriza para centrarse en la contundencia del estilo, apostando por tracks directos y sólidos que más de un pecho reventaron durante la hora y media de su show. Todo ello, en una Main llena hasta la bandera con un público disfrutando de su tracklist, que sin lugar a dudas recordaremos con ansias de poder repetirlo.


Al versado británico-canadiense le tomó el relevo otro peso pesado de origen inglés en la abarrotada Main. Así, el intelecto de Dax J, que ya había visitado el complejo en la Code 146 el pasado marzo, repitió la fórmula del éxito con su trabajada capacidad de selección de temas underground. Un estilo sin piedad, elegante y hedonista que siempre es acogido con los brazos abiertos por parte del entregado público fabrikero.

Y antes del tradicional y aclamado cierre a manos de los residentes Nuke y Cesar Almena, nos acercamos al sonido más trendy de la escena a manos del alemán Kobosil. Con tracks tan reconocidos como su rush mix a ‘Rigid’ de Rosa Anschütz, el artista entregó una masterclass orientada hacia la vertiente más hard y rápida de la noche coincidiendo con la atmósfera también creada en la multitudinaria Club Area, donde productores como DYEN, X&Trick o VCL mantuvieron el quinto espacio activo de la sala hasta los topes a todo momento.


La Satélite tampoco estuvo descuidada en ningún momento, dejándonos algunos de los momentos más eufóricos y memorables de la velada con las sesiones de figuras como el portugués Nørbak, presente en discográficas tan referentes como Soma Records. El ambiente se tornaría mucho más bailongo en el momento en el que Cleric entró en acción en formato b2b junto al irlandés Tommy Holohan. El ascenso de este último en las filas del techno europeo se evidenció ante un público que aclamó todas y cada una de sus mezclas, incluyendo verdaderas joyas como un edit a ‘El Baile Del Gorila’ que despertó todavía más, si cabe, la atención sobre su performance.

Acabamos una jornada más en el templo madrileño del techno con un cierre confiable que nos hizo acabar sobre seguro de la mejor forma posible. Los tintes del espectro hard no dejaron indiferente a nadie en el martilleante y extenuante closing de Rebekah en un Hangar indescriptible. La británica sabe lo que los clubbers españoles, y concretamente los de Fabrik, demandan, y se lo sirvió en bandeja como si de un sublime y sabroso caviar se tratase.


Si no pudiste estar allí, lo sentimos mucho por ti. Pero todavía estás a tiempo de vivir una experiencia épica de techno en la capital porque se acerca una de las fechas más importantes de la historia de Fabrik, la Code 150. Marca tu calendario los próximos 19 de noviembre y 5 de diciembre porque lo que se avecina en Madrid, no vas a querer perdértelo.

Todo lo que tenga bpm altos me llama la atención, pero cualquier tipo de electrónica es bienvenido. Go hard or go home!