Diversos artistas y grupos apuestan por esta tendencia que cada vez más seguidores presenta

En los últimos años, hemos visto en nuestro país una apuesta por la fusión de la electrónica y el español. Se ha creado una escena en la que los estilos clásicos y modernos de la electrónica se reinventan a través de la mirada creativa de cantidad de artistas presentes en esta corriente. Ya lo decía Chico Blanco en la entrevista que le hicimos en el año 2020, “creo que el español es un idioma que funciona muy bien en la música y al fusionarlo con la electrónica podría dar un buen resultado”. Es eso lo que estamos viendo en diferentes puntos de nuestro país, la fusión de lo electrónico con letras que nos hablan del hedonismo, la libertad, las drogas, los pensamientos internos, el amor y mucho más.

Por supuesto no estamos ante algo nunca antes visto en nuestro país ya que desde los años 80, con la llegada de la música electrónica a nuestro país, aparecieron diferentes figuras artísticas como Chimo Bayo o Fangoria que ahondaban en la fusión de la electrónica con el español. Lo que caracteriza ahora a los artistas que apuestan por esta dirección es el sentimiento similar a los de los comienzos, su juventud y por ende una visión creativa vanguardista, con la técnica del sampleo y el autotune como una de sus armas principales.

En este artículo queremos hacer un repaso por nuestro país y mostraros a algunos de los artistas que participan activamente en esta corriente, muchos de ellos desarrollando productos musicales atípicos y experimentales.

Andalucía, un punto clave de la fusión

Sin duda alguna, Andalucía es una de las comunidades que más hincapié está haciendo en esta fusión, con un carácter desenfrenado y atrevido con un claro componente que enfatiza el orgullo de sentirse andaluz y mezclarlo con diversas vertientes electrónicas, con un acercamiento, sobre todo, a las influencias clásicas.

Nombramos primero al grupo sevillano-malagueño Califato 3/4 y al sello Breaking Bass Records. El grupo formado por Manuel Chaparro, Curro Morales, Lorenzo Soria, Esteban Espada, Sergio Ruiz y Rosana Pappalardo, destaca sobre todo por su mezcla entre folclore, sentimiento rave y electrónica, con una predilección por los ritmos rotos que tanto éxito tienen y han tenido en Andalucía, comunidad en la que reina la popularidad por este tipo de sonido.

Los miembros de Califato son conocidos también por su exploración musical, apareciendo los alias de Bazofia, Industrias94, Digital Diógenes, S Curro, Forza La Mákina!, BSN Posse o The Gardener, con un importante aporta a través de producciones propias y remezclas que han ayudado a desarrollar la popularidad de esta fusión, con la electrónica como protagonista.

En Málaga el dúo Savage Project desarrolla un proyecto creativo muy interesante que reúne a la electrónica con los sonidos y elementos tribales de diferente origen en un solo concepto, con la apuesta de las letras en español en varios de sus estrenos. En Jerez de la Frontera nace el curioso proyecto de Space Surimi, formado por Mc Eddie Coopermen y Carlboro, con una visión renovada del hip hop con los añadidos de estilos como el breakbeat, electro o g house/tech y las letras atrevidas y divertidas.


La escena granadina

Quien esté al tanto de como está la escena electrónica de nuestro país bien sabrá que en Granada hay actualmente un gran movimiento en donde coexisten diferentes conceptos y artistas con una apuesta y una representación local muy consagrada.

Podemos asegurar que uno de los artistas que más protagonismo tiene de esta escena es Chico Blanco, quien desde 2018 destaca por una fusión de lo electrónico y español, con tintes cluberos y urbanos, explorando, con el tiempo, otras variantes como el ambiental. Junto a 8kitoo crea Mareo, su sello y marca que sirve como oda al house en diferentes vertientes, con destellos rave y urbanos con la apuesta de esta tendencia con tracks de artistas como Rodol VX, Texture, Yung Prado o los mismos Chico Blanco y 8kitoo.

Siguiendo en Granada debemos nombrar al grupo Plasaporros, el cual se ha convertido en una revolución creciente en los últimos años gracias a sus pegadizas letras, su estética moderna y su desenfreno electrónico. Formado por Kuaho, Robzzz, Cristina Aspirina, Killmiyia y VAN17INO6, han comenzado a dar sus primeros conciertos en live y se han establecido como un reclamo local ante un público dinámico y rebelde que tanto apoyo está demostrando por lo local. Junto a VAN17INO6, uno de los productores del grupo, hemos podido ver a otros artistas colaborando y sumándose a esta tendencia, tales como Suai Suave, Bárbara, David Clean, tres.treses, Marga Fernández, el tass o S100.

En Granada también hay cabida para el nightcore y hyperpop, con el nombre de Rakky Ripper como máxima exponente. Con letras en español y en inglés, Rakky presenta un sonido brillante y divertido con influencia del kpop y el pop cararacterístico de los 2000.


Madrid, lugar de vertientes

En la capital española encontramos diferentes piezas que componen un marco creativo que es apoyado por diversas vertientes, escenas y conceptos. Encontramos una visión bakala en el trío VVV [Trippin’you], con un estilo que se ha consolidado con el paso del tiempo y que entremezcla la electrónica con el punk, con las letras grises por bandera. Ese sentimiento bakala también lo encontramos en Alan Neil, esta vez fusionado con los toques flamencos, los cuales adquirió en su infancia en las peñas de Vallekas.

Adentrándonos en la escena urbana y alternativa aparecen nombres muy interesantes que establecen estilos propios con cantidad de influencias, tales como Rusowsky o el dúo de hermanos procede de Granada Junnio. El dúo Delaporte, en cambio, lleva el componente pop a fusionarse con la música electrónica de baile, explorando nuevos sonidos y enfoques. También hay cabida para el hyperpo, un estilo que ha ido ganando popularidad con el paso de los años, con artistas como Daniel Daniel.


Barcelona y su componente alternativo

Es más que conocida el aura alternativa que se respira en Barcelona, lo que se ejemplifica y se transmite en la música de muchos artistas locales. Mencionamos al grupo Mainline Magic Orchestra, formado por Daniel 2000, JP Sunshine, Nile Fee y John Heaven, que unen el sonido y la estética noventera con. En su actividad individual, estos artistas también nos presentan producciones en las que se indaga este sonido ochentero pero con más enfoque al apartado instrumental. Del colectivo Mainline brota el nombre de Yung Prado, con un amor por el house y el sonido clásico con líricas simples y muy pegadizas.

Pasando a otro enfoque mencionamos a Ttrraaccaa, quien desarrolla un producto musical que indaga en la música urbana mainstream actual con el sonido rave, ritmos reggetoneros o nightcore, con letras que exponen problemáticas reales de una generación perdida.


Más movimiento por el resto de España

La Comunidad Valencia es, sin duda, otro de los lugares atractivo de esta corriente, con enfoques que difieren mucho entre sí, siendo una muestra de la cultura electrónica que existe y como esta ha ido evolucionando a través de artistas emergentes. El sentimiento rave se transmite totalmente en los proyectos de Xhulotek y Rix, con el hardtek, tribe, mental, acid y tekno como principales armas, sumado a las pegadizas letras que aparecen en algunas de sus canciones.

Cambiando de dirección, tenemos a Andrae Durden, quien acaba de estrenar su álbum debut en Breaking Bass Records, con su apuesta por los sonidos UK acompañado de toques urbanos. Por otro lado, Blu Boi destaca por un uso de una electrónica experimental, fundamentada en beats muy electrónicos mezclando el castellano y valenciano. Esto último también lo vemos representado en Zoo, con un proyecto basado en la electrónica de baile como base musical, el rap como base vocal, y la tradición afro-latina.


En Valladolid aparece el nombre de Erik Urano, quien muestra un concepto musical en donde se fusiona su aspecto urbano rudo con una electrónica muy variada y experimental, con enfoques a diferentes estilos como trance, moombahton o los break, con producciones de artistas como hidden jayeem, Zar1, Manul, Energy Man, Merca Bae, $kyhook o BSN Posse. En Valladolid también se encuentra el nacimiento del proyecto musical de Miguel Grimaldo, quien, desde 2014, ofrece una visión vanguardista del rap al aportarle ritmos rotos y sonido grime, con letras frías, reivindicativas y sociales.

Dirigiéndonos a Albacete realizamos un cambio de enfoque, con el protagonismo de la electrónica ravera con temas de frenchcore, breaks, happy hardcore o techno, con los destellos punk rock como añadidos. Hablamos del trío Nerve Agent, compuesto por Arturo, Carlos y Rodol, que desde 2016 se encuentran en activo, mostrando su aporte electrónico desde el año 2020. El próximo 28 de enero estrenan su álbum debut, el cual se trata de una declaración de estilo con colaboraciones con Plasaporros y Kiliki (Chill Mafia).

En cuanto al País Vasco encontramos tintes entremezclados entre el español y el euskera, con el principal nombre de Chill Mafia, quienes se encuentran más enfocados hacia una tendencia más trap pero que han apostado por los ritmos electrónicos en su último tema No Se K Me Pasa’, convirtiéndose en iconos de la escena actual vasca.


La importancia de los edits y remixes

No podemos acabar este artículo sin mencionar a los remixes, un pilar clave en esta ecuación. Una gran cantidad de artistas, como pueden ser Parkineos, Kid Cala, GAZZI o los anteriormente nombrados VAN17INO6 y Miguel Grimaldo, nos muestran su visión y enfoque de diferentes estrenos de habla castellana, ejemplificando de esta forma la gran unidad que existe entre esta escena y la cercanía de los artistas involucrados.

Otro enganchado a esto que llaman música electrónica. Principalmente centrado en el componente melódico, el techno. el sentimiento rave y los breaks.