La artista granadina fusiona los géneros más enérgicos del espectro electrónico en su composición para representar a España en la próxima edición de Eurovisión

Nuestro país es referente en la industria electrónica, de eso no cabe duda. Pero existe un factor en auge que se separa del concepto tradicional de “dj y productor”, incorporado a través de los lyrics en castellano. El sonido de Rakky Ripper es la viva definición de esta vertiente electrónica y nos lo ha demostrado, una vez más, en su explosivo ‘TRACCIÓN’.

Al igual que ocurre con otros referentes como Plasaporros o Califato ¾, Andalucía es el origen y punto de encuentro de un gran porcentaje de este modelo musical que cada día está más de moda. Tal es este hecho que está prácticamente a las puertas de ser escuchado por toda Europa en Eurovisión 2023. En caso de ser elegida, claro.

La fusión de lo electrónico y el español, una tendencia en alza

Fue una grata sorpresa encontrar un tema como el de Rakky entre los elegidos para la preselección, que tendrá lugar a través del Benidorm Fest, cuya final será el próximo 4 de febrero. Acostumbrados a tanto pop, flamenco, baladas y demás, la granadina viene con una propuesta rompedora que seguro, dejará expectantes a los eurofans.

Es cierto que varias de las canciones que formarán parte del Benidorm Fest de este año también se nutren de influencias electrónicas, como la de Blanca Paloma o Agoney, pero nada que no suene dentro de límites que conocemos. Hasta que escuchas ‘TRACCIÓN’. Su letra romántica pero atrevida, sus puentes hyperpop, su build-up con tintes drum and bass y, por último, su drop a caballo entre techno y hard nos dejan con un resultado del que España jamás había sido testigo en ediciones anteriores.

¡Qué fantasía, Rakky!

Todo lo que tenga bpm altos me llama la atención, pero cualquier tipo de electrónica es bienvenido. Go hard or go home!