Raúl Ortiz, su equipo y su espectacular plantel de invitados lograron convertir la discoteca de Humanes en una oda al pasado más puro de la música electrónica
Diez años y aquí seguimos, es llegar principios de octubre y tenemos claro que hay una fecha imposible de perderse. Cuando Fabrik se tiñe de guerra, aparecen los tanques y suenan himnos como el ‘Flying Free‘, ‘Atlantis‘ o ‘Groove 1.0‘. Ese momento en el que reviven por una noche los cimientos y legados de Pont Aeri, XQUE o Radical. Ese día en el que los más veteranos vuelven por un rato a su juventud mientras que las nuevas generaciones acuden ansiosas por empaparse del pasado de la música electrónica, conviviendo ambos grupos en total armonía. Esa noche mágica en la que Fabrik resiste a las modas y el sonido de los 90 se adueña de una de las mejores pistas de baile del mundo. Todo eso es La Resistencia, y a nosotros nos encanta formar parte de ello.
Además, esta edición prometía ser más especial si cabe, ya que la fiesta liderada por Raúl Ortiz celebraba su décimo aniversario. Por eso, se quemaron todas las naves para que ahora hablemos de un evento memorable, desde su famosa intro hasta el final. Quien ha acudido a varias Resistencias sabe que este es el momento más esperado de la noche. Un momento único en el que Raúl y su equipo trabajan duramente meses y que, en esta ocasión tampoco decepcionó y nos dejó un mensaje muy necesario.
Con el reloj marcando la medianoche y todos los ojos puestos en las pantallas de la Main Room de Fabrik, se proyectaba un mensaje: Somos el único reducto de la humanidad y vamos a bailar como lo hacíamos en el pasado, sin móviles ni flashes, con láseres y un megatron sobrios pero potentes y un sonido que envuelva toda la sala. Con esta consigna y con Raúl Ortiz a los mandos, comenzó la aventura. Aunque realmente, ése no había sido el principio de la experiencia, ni mucho menos.

Mucho antes de que esto sucediera, la Main Room ya estaba llena. ¿El motivo? Dos hombres que son leyendas vivas del género y que nos deleitarían con un set para el recuerdo: nada menos que un especial XQUE a manos de Pastis & Buenri. Tenemos que confesar que esta pareja es una de nuestras debilidades, pero es que cuanto más los vemos, más nos gustan.
Los catalanes nos regalaron un set de clásicos del extinto aunque más vivo que nunca XQUE, en el que pudimos disfrutar de los volúmenes, 4, 8 y el closing con el mítico Vol. 6, que emocionó e hizo temblar una pista de baile abarrotada desde las ocho de la tarde. También se colaron nuevas producciones como ‘Universo Makina‘ o algún unreleased con toques de psy que suena genial. Hablando del sonido psy, lo emplearon varias veces para crear mezclas con temas como el ‘Get It up’ de Sensity World que encajaron de maravilla. En resumen, otra masterclass de dos artistas que no tienen techo en esta segunda juventud que están viviendo.

Aunque, como bien nos explicó Raúl en la entrevista que le hicimos hace poco, La Resistencia no es solo remember. El hardcore, el hardstyle y el newstyle conquistaron la sala Crystal para deleite del público más joven. Hablando de este último estilo tuvimos una de las mejores representaciones del sonido Masia con Wakan formando B2B con el creador del sonido lokuretas, Ivan Papero. Ambos se marcaron un set de piterío y potencia muy celebrado por el público de la sala.
Por otro lado, tuvimos el newstyle emocional de la mano de Hermanos Kapiya con tracks como ‘I needed‘ o ‘You & I‘. En clave de hardcore disfrutamos de un set de clasicazos de la mano de Yeyo, con tracks que fueron desde el sonido más makinero hasta himnos del DefQon.1, y para rematar un showcase de Los Ruinas que conquistó la sala con su estilo gamberro y donde ¨todo vale¨. Desde sus hits como ‘Mañaneo‘, hasta un remix a ‘Todos los días sale el sol’ para completar uno de los sets más divertidos del evento.

Volviendo a la Main Room, tras la intro, el bueno de Raúl lideró todo un viaje musical de seis horas, llevándonos de la mano por una selección de temas que abarcaron desde los más contundentes hasta aquellos más cargados de emoción. Con un ritmo frenético y a golpe de clásicos del trance y el techno como ‘Guitar Spell’, ‘On The Move’ o ‘Carte Blanche’, el público se fue contagiando de una energía imparable. El DJ supo mantener un equilibrio perfecto entre intensidad y nostalgia, ya que, como no podía ser otra manera, tampoco faltaron esas melodías inolvidables y vocales que nos transportan a otra época en forma de cantaditas y que nos dejaron imágenes de un público entregado y coreando estribillos icónicos que el pasado sábado sonaron más vivos que nunca.

Y como suele ser habitual, Raúl Ortiz no estuvo solo. Para esta ocasión, el madrileño eligió a un elenco de grandes artistas que elevaron la experiencia al máximo. Destacamos el emocionante live de Rebeka Brown, probablemente la voz más icónica de la música electrónica en España. Su energía y presencia en el escenario, sumadas a su interpretación de clásicos como ‘Millenium’, ‘Maniac’ o ‘Real Things’, hicieron vibrar a todos los allí presentes. También brilló Carlos Nasville, quien reinventó algunos de los grandes clásicos de La Luna con sus potentes riffs de guitarra.
Pero sin duda, el momento más esperado por muchos era la aparición del invitado sorpresa: Abel the Kid. Juntos, Rául y él revivieron la magia de sus años dorados como dúo, transportando al público directamente a ese sonido inconfundible que dominó la emblemática discoteca Groove en los noventa. Todo un viaje directo a esa época gloriosa y un guiño para quienes tuvieron la suerte de vivirla, que durante unos minutos pudieron volver a sentir el sonido que marcó a toda una generación.
Tampoco podemos dejar de mencionar un explosivo b2b con Miguel Serna, demostrando que la complicidad y química entre estos grandes sigue tan viva como siempre; ni el live de batería con Deivhook, que añadió un toque diferente en la recta final de un décimo aniversario inolvidable.

Si hablamos de cierres en Fabrik muchas páginas hay ya escritas, pero lo de esta vez iba a ser especial. Lo primero que queremos destacar es cómo revivió el espíritu de la ruta del bakalao gracias a Skudero y Xavi Metralla en la sala Cristal. Un lugar que había estado reservado para los más jóvenes durante toda la noche y que a última hora consiguió mezclar a ambas generaciones con los míticos temas de la discoteca catalana como hilo conductor. Y es que¨since 1995 there´s a club that´s still kicking¨… os dejamos acabar la frase. ‘This is Your Dream‘, ‘Take a Trip‘, ‘Metamorphosis‘ o, por supuesto, el mítico ‘Flying Free‘ , fueron algunos de los tracks que se corearon a voz en grito hasta pasadas las seis de la mañana. En ese momento cerró esta sala, aunque la fiesta aún no se había acabado.
Rápidamente nos dirigimos hacia la Main Room, donde Raúl Ortiz nos esperaba para despedirse (y despedirnos) por todo lo alto. Apenas quedaban clásicos por pinchar, pero el DJ lo dio todo. Acompañado de otros grandes protagonistas de la noche como Yeyo o los propios Skudero y Metralla, se marcó un closing de bandera. Una última lección de dance que culminó con ‘Kernkraft 4000‘, otra vez más el ‘Flying Free‘ que duró unos diez minutos y el emocional ‘Join Me‘.

¿El resultado? Un cierre perfecto acompañado de los últimos coletazos del incansable megatrón que, aun con las luces ya encendidas, no dejó de animar la sala. Si estuvisteis ahí sabéis de sobra de lo que hablamos, y si no tuvisteis la oportunidad sabemos que, aunque noches como éstas son difíciles de repetir, la Resistencia aun esta muy lejos de tocar techo. Por nuestra parte solo nos queda decir que seguiremos resistiendo y que nos vemos en seis meses. El listón está muy alto pero, ¿conseguirán Fabrik y Raúl superarlo?