Hablar de la «bass music» es siempre algo peliagudo y complicado de abordar, fundamentalmente porque es un término poco ortodoxo para referirse a una serie de estilos musicales de distinta procedencia y con ciertos puntos en común, pero que no termina de ser del todo acertado. Popularmente se suele utilizar este término para referirse a una conjunción de estilos como el drum & bass, el dubstep, el jungle, el breakbeat o el garage. Comparten entre si características comunes como la predominancia de las líneas de bajo o los «ritmos rotos».

Los inicios de la música bass se remontan a la escena underground londinense de los 90. Las influencias de la música techno proveniente de Estados Unidos y de la música jamaicana que tanta popularidad adquirió en el país en aquellos años fueron confluyendo en sonidos cercanos a un «jungle» primigenio que poco a poco se fue popularizando y atrayendo la atención de más y más jóvenes. Estilos como el trip-hop o el hardcore (si, suena raro y disparatado) fueron alimentando estos movimientos que se mantuvieron clandestinos durante un largo tiempo.

La pregunta que muchos se harán si escuchan algunos de los sonidos que se pinchaban en aquellas fiestas clandestinas de los bajos fondos londinenses es: ¿En qué demonios se parece a lo que suena hoy en los festivales de Reino Unido o Estados Unidos? Lo cierto es que, aunque complicado de percibir a simple vista, siempre hay similitudes y patrones heredados de estos apasionantes inicios. Una larga evolución y varios puntos clave son los culpables de que lo que hoy escuchamos.

Es difícil encontrar un hilo conductor para hilar tan compleja historia, y creemos que no hay mejor manera que simbolizar la evolución que la «música bass» ha experimentado desde sus inicios centrándonos en quince álbumes clave por su influencia posterior en lo que hoy conocemos por dichoso término. Importante recalcar que en ningún momento estamos hablando de «los mejores», sino de los que a nuestro juicio son los más determinantes para entender este sonido en el día de hoy. Elegimos el álbum como formato (salvo en uno de esta lista que no lo es estrictamente) porque consideramos que es la forma última de expresión artística en la música, en la que el artista puede desplegar mejor sus ideas e innovar.


Goldie – Timeless [1995]

Por ser tajantes: No hay artista que esté inmerso en la escena drum & bass en la actualidad que no esté influenciado por este álbum. El álbum debut del genio de Metalheadz supone un antes y un después en la historia del drum & bass. Y con casi 26 años a sus espaldas su título dejó hace tiempo de ser pretencioso para ser una descripción fiel de lo que se ha convertido.

Este disco es, dicho sin titubeos, la base sobre la que se construye todo el drum & bass moderno. Todas las ramificaciones que han surgido después tienen en cierto modo similitudes con lo que Goldie ofrecía hace ya tantos años. Muchos de los samples y sonidos utilizados aquí se convertirían después en iconos del género hasta nuestros días. Y Metalheadz es el sello que más ha hecho por el sonido que, aún a día de hoy, siguen defendiendo igual de bien que el primer día.


The Prodigy – The Fat of the Land [1997]

En la era en la que la electrónica se ramificaba claramente en el sonido más vanguardista de los movimientos como el IDM y la creciente popularización en radios de todo el mundo, lo que no pertenecía a ninguno de esos dos extremos era desechado y tratado como basura musical. Así se trató a movimientos como el que inició The Prodigy, que fueron incomprendidos y tachados de marginales, raritos y gamberros por todos los que decían escuchar música decente (¿os suena?). La rabia de la banda y de este disco es la esencia de lo que significa la música bass, incluso hasta nuestros días.

Y esto sin hablar de que este disco contiene algunos de los himnos más grandes de la historia de la música electrónica como ‘Firestarter‘, ‘Smack My Bitch Up‘ o ‘Breathe‘. El fallecimiento hace unos años del gran Keith Flint paralizó la actividad de esta legendaria banda que, sin duda alguna, es la más influyente entre los amantes de los ritmos rotos hasta el día de hoy.


Squarepusher – Hard Normal Daddy [1997]

El precursor de lo que vendría después en Warp. El padre de los ritmos rotos más sofisticados. A día de hoy este disco suena tan futurista y vanguardista como cuando se lanzó. Ya hablamos de él en nuestro artículo sobre la fusión del jazz y la electrónca, y es que el legado de ‘Hard Normal Daddy‘ y de aquellos años dorados de Squarepusher dejan la fusión más extrema que se conocía hasta el momento, combinando la parte más agresiva del ascendiente sonido jungle con influencias noise e industriales y añadiéndole fuertes inspiraciones en el jazz más clásico.

Este cóctel puede sonar relativamente normalizado a día de hoy, pero estamos hablando de hace casi 25 años. Sin duda Warp Records marcó un antes y un después en la historia de la electrónica, y la música bass no tendria la riqueza en cuanto a influencias que tiene hoy de no ser por pioneros como Squarepusher.


Amon Tobin – Permutation [1998]

El camino marcado por este disco abre la puerta a la experimentación y la vanguardia en un mundo que en aquellos tiempos se creía reservado para las discotecas y las raves. ‘Permutation‘ coge lo más avanzado del momento en cuanto a ritmos rotos y lo refina rítmicamente, incluyendo pinceladas de estilos «respetados» como el jazz o el soul. La genialidad de este álbum radica en la manera tan ágil que tiene de sonar como el mejor jungle o breakbeat y hacerlo coherente con las más que evidentes reminiscencias al jazz.

Permutation‘ sale en la época dorada del IDM, y logra ampliar los horizontes de la innovación y de los sonidos más imaginativos en estilos más allá del techno, el house o el ambient. A día de hoy mucha de la electrónica underground moderna sigue sonando increíblemente familiar a lo que Amon Tobin consiguió hace más de dos décadas (y que no ha dejado de demostrar en su excelsa discografía). En la estela de lo marcado por Squarepusher pero yendo un paso más allá en la forma de la que se aleja de las pistas de baile para adentrarse en la más pura experimentación.


Calibre – Musique Concrete [2001]

El padre absoluto e indiscutible del sonido liquid funk, con permiso de Fabio y su recopilatorio lanzados un año antes, es Calibre. Si bien el recopilatorio de Fabio da nombre a este género y asienta las bases más fuertes del género, Calibre le da forma y construye un proyecto sólido con ello. Él coge algunas de las ideas que habían desarrollado los artistas mencionados anteriormente de unir los ritmos rotos con sonidos provenientes del jazz, el soul o el funk y logra ensamblarlos de una forma completamente orgánica y con un groove único. Profundiza en ese concepto y logra que suenen perfectamente cohesionados los elementos tradicionales con la esencia pura del drum & bass.

Y de aquí vienen Hospital Records, Integral Records o The North Quarter más recientemente. Ese sonido ha cambiado muy poco en la rama más purista del liquid (que sigue siendo muy fiel a las bases plantadas hace ya más de 20 años) y se ha ido desgranando hacia una rama más de gran consumo que veremos más adelante.


Ed Rush & Optical – The Original Doctor Shade [2003]

Más de uno se llevará las manos a la cabeza al ver que está este disco y no el ‘Wormhole‘ (1998). La razón es principalmente que aquí ya estaba mucho más asentado y se puede definir mucho más claramente el sonido techstep del cual los capos de Virus son los máximos exponentes. No existirían Black Sun Empire o Noisia sin los primeros discos de Ed Rush & Optical. Ellos son al neurofunk lo que Calibre es al liquid funk.

Es más, probablemente sería complicada de imaginar toda la corriente del neurofunk y del drum & bass más oscuro sin estos dos artistas. Empezamos ya a ver aquí esas baterías frenéticas, melodías oscuras y densas, ritmos depurados y limpios… ‘The Original Doctor Shade‘ es un pilar fundamental del drum & bass tal y como lo conocemos en la actualidad.


Dizzee Rascal – Boy In Da Corner [2003]

El debut de Dizzee Rascal fue un huracán en la escena hip-hop del Reino Unido. Como la mayoría sabréis ya, el hip-hop y la cultura rave ligada al drum & bass, dubstep o garage está estrechamente ligada con la incorporación de MC’s. Aunque esto viene de mucho antes, parte de esto es culpa de este disco y de la explosión de raperos de grime que se vino en los años siguientes. ‘Boy In Da Corner‘ es la apuesta firme por esta manera de rapear y por las fuertes influencias de los movimientos rave británicos.

Boy In Da Corner‘ introduce las primeras influencias de los ritmos provenientes del 2-step y garage, que vendrían para quedarse (y acentuarse en discos sucesivos), además de crear escuela. La forma de rapear y las temáticas o expresiones que utiliza en este disco son los cimientos de lo que hoy escuchamos en la gran mayoría de las sesiones del


Skream – Skream! [2006]

Skream no es el padre del dubstep, pero si es el primer nombre de aquel movimiento que trascendió del underground y se colocó de lleno en lo más alto de la noche londinense. Fue el primer punto de inflexión para la posterior popularización a nivel mundial del dubstep. Su debut cosechó un éxito tanto para los más acérrimos a la escena como para la crítica especializada, que empezó a familiarizarse con los sonidos provenientes de la escena underground londinense.

En su álbum homónimo Skream derrocha carisma y sienta las bases de lo que tan solo unos años después se convertiría en un fenómeno mundial. Vemos esbozados ciertos patrones de lo que después sería el dubstep más mainstream, pero sigue conservando en su plenitud el sonido South London que originó el movimiento a principios de los 2000s.


Burial – Untrue [2007]

Poco queda por decir del que es considerado casi por unanimidad como uno de los álbumes más importantes de la historia de la música moderna. Con unos recursos limitadísimos y casi como hobbie, un joven londinense realizó un trabajo meticuloso y exhaustivo de reconstrucción a partir de miles de samples de videojuegos, escenas de películas y música de toda índole. Burial establece nuevas fórmulas de trabajar los ritmos y de componer, saliéndose por completo de la tónica.

Viviendo de lleno el apogeo del dubstep, Burial le da una vuelta de tuerca a lo establecido en la escena, siendo ‘Untrue‘ un disco puramente emocional y alejado de las pistas de baile. Es incalculable aún a día de hoy la repercusión que este disco ha tenido ya no solo para la música bass, sino para toda la música en general.


Caspa & Rusko – Fabriclive 38 [2007]

Este mix realizado por Caspa y Rusko para la legendaria discoteca londinense supone el punto de inflexión definitivo que haría dar el salto a la fama al dubstep. Aquí ya encontramos algo muchísimo más parecido a lo que después tomaría forma en el conocido como «brostep». Sonidos mucho más estridentes y artificiales, líneas de bajo muy agresivas y drops más marcados y contundentes.

Sin embargo, lo bonito de este Fabriclive 38 es que todavía se conserva la esencia del dubstep que despuntó en las raves del Reino Unido durante la década de los 2000’s. A partir de aquí, la bola de nieve sería imparable y el género cobraría una fama mundial.


Pendulum – In Silico [2009]

De nuevo otra «unpopular opinion». Habitualmente el disco de la banda australiana más reconocido por la crítica es su debut ‘Hold Your Colour‘. Pero si hablamos de relevancia para la posteridad del género, de ‘In Silico‘ es de donde han salido la gran mayoría de los temas que les hicieron saltar a la fama, y con ‘In Silico‘ es con el disco que se hicieron una banda gigante a nivel mundial. El fichaje por un major label y el giro de estilo hacia un híbrido entre el nu-metal que tanto pegaba entonces y el drum & bass fue la tecla que les hizo despuntar. Es con este disco con el que Pendulum coge ese testigo de influencias del rock y el metal que traía The Prodigy y lo actualiza a su época y adquiere ese sonido de banda sólida que le diferencia de los productores habituales de música bass.

Le pese a quien le pese, Pendulum reinventó la música bass y ha influenciado a toda la generación de artistas que tenemos hoy en día. ‘In Silico‘ tiene un poco de lo gamberro de The Prodigy, un poco de la «electrónica de estadios» The Chemical Brothers y un poco de los orígenes del drum & bass y breakbeat. Y catapultó a Pendulum al estrellato. ¿Y quien no ha cantado a pleno pulmón Showdown‘, ‘The Tempest‘ o ‘Granite‘?


Skrillex – Scary Monsters & Nice Sprites [2011]

Y otro «le pese a quien le pese» (y no es el último). Siendo objetivos este disco de Skrillex inicia una revolución. Hizo explotar el dubstep en la era de la explosión de internet y las redes sociales. Lo hizo sonar en anuncios, películas, vídeos de YouTube… Si fuiste adolescente por entonces, seguramente todos tus amigos escuchasen dubstep. Algo que hacía mucho que no pasaba y no se ha vuelto a repetir (de momento) con un género tan agresivo de la electrónica.

Lo cierto es que en ‘Scary Monsters & Nice Sprites‘ no solo despega el «brostep». También gracias a este disco se inicia el apogeo del electro house o el glitch hop que tantísima popularidad adquirirían en internet los próximos años. Esto terminaría de explotar y de irse de las manos con el ‘Bangarang EP‘, pero aquí es donde empieza todo. Y todo sea dicho, nos deja uno de los mejores temas de la era del EDM con ese ‘With You, Friends


SBTRKT – SBTRKT [2011]

Otra vuelta de tuerca más. Las bases que implementó Burial tuvieron una gran difusión entre la cultura alternativa y una gran cantidad de productores siguieron su estela aportándole su toque personal. El primer disco de SBTRKT es heredero directo del dubstep, 2-step y garage, pero con la peculiaridad de que lo hace mucho más accesible y «digerible» por el público ajeno al movimiento. Tiene pinceladas de lo que se sembró con el ‘Untrue‘ de Burial, pero llevado a terrenos mucho menos intelectuales y más amenos. Es el acercamiento por excelencia del dubstep a la música «pop» ajena de las listas de éxitos.

En este disco colaboran algunas de las que serían en el futuro importantes figuras de la música, como Sampha, Jessie Ware o incluso Little Dragon. En futuros discos SBTRKT llegaría a colaborar con Ezra Koeing de Vampire Weekend, A$AP Ferg o Caroline Polachek. Casi nada.


Rudimental – Home [2013]

Os avisábamos de que no era el último «le pese a quien le pese». ‘Home‘ es la ejemplificación perfecta del paso de la música bass a las listas de éxitos y las radios de todo el mundo. ‘Torus‘ de Sub Focus, ‘Life‘ de Sigma o ‘No More Idols‘ de Chase & Status son otros que llegaron muy alto, pero ni por asomo tuvieron el éxito mundial masivo que logró el álbum debut de Rudimental. La radiofórmula adaptada a los ritmos rotos en un formato muy accesible, las colaboraciones con Foxes o John Newman, el sonido positivo y sumamente pegadizo… lo tenían todo y triunfaron.

Esta evolución «family friendly» del liquid funk o el breakbeat moderno es una de las bases de las listas de éxitos de países como Reino Unido, Bélgica o Nueva Zelanda a día de hoy. El despegue definitivo de lo que un día fueron movimientos clandestinos y que hoy copan los escenarios principales de los festivales más coloridos.


Machinedrum – Vapor City [2013]

Es muy común que se considere la obra magna de un artista su primer disco. El factor sorpresa hace mucho y las expectativas e idealización creadas alrededor de un álbum han pasado factura a mucho artistas, a los que se ha denostado tras un primer disco glorioso. Machinedrum es lo contrario. Como el buen vino ha ido puliéndose con los años y adaptándose a las innovaciones que han ido surgiendo, adaptándolas a un estilo único y reconocible. Ya que es un artista que sigue en activo y con una discografía extensa, es complicado valorar el legado de un álbum en particular.

Pero es que ‘Vapor City‘ es, casi por unanimidad, reconocida como su obra magna. El punto de mayor brillantez de la carrera del artista y uno de los discos de bass music más emotivos y complejos jamás creados. Como un alquimista funde los elementos del IDM, la cultura del drum & bass más pura y la experimentación desde Amon Tobin hasta Burial y construye un disco redondo en todos los aspectos. Es aclamado por todo artista con ambición por innovar en esta escena.


Noisia – Outer Edges [2016]

No. No nos habíamos olvidado de Noisia. Ahora que su separación es inminente y su legado incuestionable, nos preguntamos cuál de sus discos ha sido más decisivo para la historia de la música bass. La mayoría de gente diría ‘Split The Atom‘ (2010) y no les faltaría razón por el sencillo hecho de que tiene más tiempo, por lo que su legado es más fácil de valorar a día de hoy. Pero aquí queremos romper una lanza ante el que probablemente sea su obra maestra. Su primer disco, aunque maravilloso sin duda, es menos disruptivo en el contexto en el que se lanzó. ‘Outer Edges’, aún con solo cinco años de antigüedad, ya ha marcado una época.

En una escena «underground» del drum & bass dominada por el techstep y neurofunk modernos, que habían caído en una monotonía soporífera, Noisia resurgieron el género y le dieron un giro de 180º a los cánones que lo regían, poniéndose en lo más alto del trono de la música bass. ‘Outer Edges es una exhibición de técnicas de producción y de imaginación, y la gira que vino con él es de las más espectaculares de nuestro tiempo.

Vivimos con toda la música del mundo a nuestro alcance. Mi objetivo es haceros descubrir y disfrutar con mi gran pasión.