El breakbeat volvió a conquistar la Plaza de España con la visita de la banda británica a Icónica Santalucía Fest dos años después
Otro año más, Icónica Santalucía Fest nos ha dejado un sinfín de fechas para el recuerdo, con actuaciones como La Plazuela con Califato 3/4, Jamiroquai, Moby, Charlotte de Witte o Marilyn Manson. Sin embargo, muchos fanáticos de la electrónica y en concreto de los ritmos rotos, llevaban meses con el 17 de julio marcado en el calendario, y no es para menos, pues la banda británica The Prodigy regresaba a Sevilla tras su última visita a la capital andaluza en 2024.
The Prodigy siempre tiene a España dentro de su calendario, con visitas a varios festivales del país. Sin embargo, venir a Andalucía siempre es especial. Este 23 de julio hará 32 años desde aquella mítica anécdota en la que, con un teléfono viejo, un cable pelado y conectado a la línea telefónica del vecino, un número de teléfono en un vinilo y un inglés chapurreado acabaron en la primera visita de The Prodigy a España en 1994, concretamente a Banana Beach en Málaga de mano de Satisfaxion.
El grupo venía presentando su álbum ‘The Experience’ y la noche culminó con Jesús Gil, alcalde de Marbella en aquel entonces, ordenando el desalojo del local a grito de “¡Qué cara de golfos y drogadictos tenéis!”, junto a la policía, para su posterior demolición, en la que se construyeron pisos ilegales que a día de hoy siguen en pie.

Esta noche supuso un punto de inflexión para la música electrónica andaluza y, en días como el pasado viernes, uno entiende la magnitud de lo que The Prodigy supuso para la escena electrónica y, en concreto, del breakbeat en Andalucía. Cabe destacar que muchos de aquellos que en su día estuvieron en Banana Beach volvieron a Plaza España para rememorar aquellos temas que despiertan nostalgia y euforia a partes iguales. Y también queremos destacar la gran afluencia de público joven, que apenas habrían nacido cuando The Prodigy ya había publicado varios álbumes e himnos de la electrónica, pero que entienden la magnitud de lo que la banda supone para la música electrónica andaluza y mundial.
Musicalmente, la noche fue todo lo que podíamos esperar. Había muchísima expectación por ver qué nos traería The Prodigy dos años después, y pese a la falta de lanzamientos y de temas originales desde 2018 con la publicación de su álbum ‘No Tourists’, sabemos de sobra que el repertorio de originales y remezclas es tan amplio que la banda tiene margen para sorprender. Liam Howlett y Maxim, junto al batería Leo Crabtree y el guitarrista Rob Holliday, hacían acto de presencia en un escenario que estaba totalmente preparado para la banda, destacando dos pistolas con luces y láseres y una gran pantalla LED que hicieron que la experiencia fuera sobresaliente también en el apartado visual.

El comienzo del concierto fue con ‘Omen’, uno de los temas que mejor encapsula ese breakbeat enérgico y explosivo que tanto furor causa en Andalucía, seguido de un ‘Voodoo People’ que, en lugar de romper con su versión original, lo hizo acelerando los BPM y culminando en el remix de drum and bass de Pendulum. Obviamente, también hubo lugar para ese sonido electro mezclado con rock y punk con temas como ‘Poison’ o ‘Light Up The Sky’.
Pero uno de los mejores momentos de todo el concierto, como no podía ser de otra manera, fue ‘Firestarter’. Tras la muerte de Keith Flint en 2019, la banda toca una versión instrumental sin vocales en la que despliegan las visuales de Keith y su mítico peinado en pantalla, dejando entrever su silueta tal y como aparece en el clásico videoclip. Y, al igual que hace dos años, a esta versión original de ‘Firestarter’ la siguió la remezcla en drum and bass de Andy C, algo que sorprendió a gran parte del público y que dejó uno de los momentos de mayor éxtasis de toda la noche a ritmo de drum and bass. Hubo espacio para algunos de los temas más antiguos de sus primeros álbumes, como son ‘Their Law’ y, por supuesto, ‘No Good’ y ‘Smack My Bitch Up’.
Tras una breve pausa que sirvió para recuperar el aliento, afrontamos el final del concierto con ‘Breathe’, ‘Take Me To The Hospital’, ‘We Live Forever’ y con un ‘Out Of Space’ que, como no podía ser de otra manera, supondría el cierre de esta cita para el recuerdo.
Este concierto, al igual que cada vez que The Prodigy visita Andalucía, se sintió como una celebración de una cultura, de años de historia y de reconocimiento a una banda que marcó el rumbo de toda una generación, no sólo en Reino Unido o Andalucía, sino a una escena electrónica y punk que tenía mucho que decir, que reivindicar y que expresar a través de la música.







