Tras lanzar su tercer álbum de estudio, charlamos con la artista francesa afincada en Galicia sobre sus inicios, su proceso creativo y mucho más

En esta nueva entrevista hablamos con Camille Hédouin, más conocida por su alias artístico MounQup. La artista llegó desde Francia a Galicia hace más de 10 años, desarrollando su proyecto musical alrededor del entorno rural. Acaba de estrenar ‘Aquelarre’, su tercer álbum de estudio y hemos aprovechado para preguntarle por su proceso creativo, su vida en Galicia, su nuevo show y muchas cosas más. Vamos con las preguntas:

WS: Tu proyecto musical llamado MounQup comienza en 2012, un año después de tu llegada a Galicia. ¿Cómo empezaste en la música y cómo nace MounQup?

M: Comencé a cantar a los 13 años, sobre los CDs de mi amada Mariah Carey. Poco a poco fui en mi adolescencia acercándome a otros estilos de música como el SKA, el Punk, el Garaje… Gracias a las raves de mi ciudad, Nantes, descubrí la electrónica. En esos momento, también comencé a escuchar a Radiohead, a algunas bandas de metal, a artistas como Björk, Animal Collective; el mundo underground en general que me abrió otros horizontes a donde dirigirme. Toqué en diferentes grupos e hice colaboraciones con bandas de R&B y hasta con una banda de metal rock que precisamente fue la primera en la que toqué al llegar a Galicia. Después de esta experiencia – recién llegada- decidí comenzar un camino sola, con mi propio proyecto, era más sencillo para mí en un entorno rural despoblado. Ya había hecho pequeños intentos en la universidad pero esta fue la etapa donde pensé en hacer música más en serio, experimentando con loops y atmósferas donde me encontraba cómoda.


WS: ¿Cómo fue la transición de pasar de vivir en Francia a vivir en la aldea de Pardavedra? ¿Cómo este cambio en tu vida influyó en tu manera de ver la música, el arte y la cultura?

M: Fue un gran cambio para mí, imagínate, pasé de vivir en una ciudad grande francesa, y de buscarme la vida en otros países europeos a una aldea remota de 4 habitantes, en el campo gallego. Cero eclecticismo, cero vida cosmopolita, pero si una multitud de estímulos vitales y sobre todo una naturaleza agresiva donde perderme. Mi idea era crear mi pequeño fuerte desde donde construirme de nuevo y crecer en otros aspectos importantes para mí. En cuanto a la parte cultural, fue a la inversa: traer los estímulos diversos de la ciudad al rural. En torno a esta idea nace Saumede, un pueblo abandonado que recuperamos para generar “cultura de vanguardia” en un territorio donde no pasaba nada y donde los estímulos culturales eran mínimos.


WS: Te defines como vocalista electrónica rural. ¿Cómo llegas a este estilo y que pretendes transmitir con él? ¿Qué artistas o corrientes culturales te han influido durante tu camino?

M: Bueno esta etiqueta es inventada, es lo que soy, un proyecto tan particular no tiene etiquetas que lo definan claramente por lo que me escondí bajo esta etiqueta que no lleva a demasiadas conclusiones, sinceramente no me gustan demasiado las etiquetas.
Bueno la verdad es que he escuchado mucha música en mi vida, como comentaba al principio, Mariah Carey ha sido de mis primeros referentes, me gustaba una frase que decía “hago cosas tan difíciles para que no me puedan seguir”, y yo me retaba a imitar esas voces tan complicadas, en aquel tiempo lo conseguía, ahora me cuesta más (risas). Luego me apasiona la locura de Animal Collective y Battles, me gustan las formas musicales complejas, intentar exigirme y exigir al oyente para que se involucre en la experiencia aunque no la comprenda demasiado. Siempre me ha llamado la cultura underground y alternativa, descubrir grupos gracias a directos o a amigas que me recomiendan, nunca he sacado nada demasiado enriquecedor de la radio. En Galicia he tenido la suerte de tener cerca al Liceo Mutante y a El Pueblo Café Cultural, además de pequeños festivales que me han sorprendido con sus programaciones, de las que luego he formado parte.


WS: Ahora nos presentas tu nuevo álbum ‘Aquelarre’. Viendo el significado de la palabra, observamos una serie de temas que podrían funcionar como una perfecta reunión de brujas, con toques mágicos y otros más macabros. ¿Cuál es el trasfondo de este LP?

M: Este LP nace de una conversación en 2019, decidiendo sobre qué camino tomar en un momento de pandemia incipiente. Mi idea era sacar otro tipo de disco, dando continuidad a la onda más electropunk que venía haciendo, pero con todo el tema de las sillas, los aforos, etc decidí que era un buen momento para pararme a mirar a mi alrededor, reflexionar sobre los 10 años que iba a cumplir en Galicia y sobre todas las cosas que me estaban pasando por ese entonces en mi vida personal. ‘Aquelarre’ es una búsqueda interior a través de los elementos de mi entorno. En el rural donde vivo estoy rodeada de piedra, de ríos, de bosques, de fuego (por un lado los incendios que cada año me rodean y por otro la experiencia de un incendio que casi quema toda mi casa a raíz de unas cenizas que revivieron mientras estaba fuera). También hay un proceso de creación y documentación que lleva a esos sonidos. Todo nace de grabaciones de campo de esos elementos que luego transformo con mi ordenador, y de conversaciones con Cristina Asenjo y Belem de Andrade que me contaron muchas cosas de sus investigaciones sobre la historia de las mujeres gallegas, las ninfas, los cantos populares, los aquelarres de mujeres rurales,… un viaje largo e interesante hasta llegar a lo que publicaré a finales en noviembre y que ya tienen un adelanto con ‘A Cinza’.


WS: ¿Cuál es la canción más especial del álbum? ¿Por qué?

M: El primer tema que compuse para este trabajo fue ‘A Cinza’. Fue previo al confinamiento, una experiencia trascendental ya que surge antes de todo el concepto global de ‘Aquelarre’, como la premonición de una serie de cambios que se iban a dar en mi vida y que todavía no sospechaba.


WS: Se trata de tu tercer álbum en 4 años. ¿En qué se diferencia ‘Aquelarre’ de ‘Proba de Son’ y ‘Castro Verdi’? ¿Ha habido alguna novedad en tu proceso creativo?

M: Sí, como contaba este es un proyecto de música concreta, que nace de sonidos de la naturaleza con los que he trabajado durante meses para construir estos temas. Un proceso difícil pero muy satisfactorio del que he aprendido mucho. También hay un cambio en los contenidos, este es un trabajo que mira más hacia dentro de mí y deja un poco en pausa a la crítica social y política que venía empapando mis dos primeros discos.


WS: Con el lanzamiento de tu nuevo disco también presentas “Aquelarre AVS Extended Show”, tu primer espectáculo de gran formato. ¿Qué puede vivir el espectador al disfrutar de este show?

M: Sí, este es uno de los cambios más grandes de esta etapa de mi carrera. Es la primera vez que estoy acompañada en el escenario. Es un placer hacer que estas personas entren en mi mundo a través de los elementos y me ayuden a transmitir esta experiencia sensorial hacia el público. Es una pasada ver como Macarena con sus efectos con el chelo y Jaime con los cuatro sets de percusión de los elementos de la piedra, madera, metal y agua dan otra dimensión a mis temas, además de ellas, el trabajo del equipo de escenografía e iluminación con Bea, Violeta y Laura, unas super artistas que han conseguido unir todos estos elementos en una experiencia visual increíble de la que estoy muy orgullosa.


WS: Te comparan tanto por tu música como por tu puesta en escena con Björk. ¿Qué te parece esta comparación? ¿Qué tiene MounQup que no tiene Björk?

M: Si (risas), siempre me preguntan esto y digo lo mismo. Ella es una de las artistas más importantes de la historia, y es un honor que te comparen con artistas tan grandes. Cierto es que su voz es muy especial y yo tengo giros que pueden recordar a los suyos, espero que encuentren diferencias con la escucha más profunda, nadie pregunta a los 10 millones de solistas que cantan como Dylan (risas).


WS: Tenemos que decir que tu proyecto difiere totalmente de las tendencias musicales que dominan en nuestro país y en el mundo. Esa apuesta por lo experimental es arriesgada pero única. ¿Alguna vez has pensado que tu música no encaja con las corrientes actuales?

M: Si, no estoy en la moda probablemente, siempre hay públicos que escapan a esas corrientes de mercado. Es complicado luchar contra los estímulos de las modas, venden más cosas que música y eso es un bucle difícil de saltar pero tengo confianza en ganar públicos poco a poco, y que los programadores vuelvan a arriesgar para que salgan proyectos especiales a los escenarios junto a las tendencias o patrones de los que me hablas. La gente necesita variedad, el público tiene la mente más abierta de lo que parece, pero cada vez lo tiene más complicado.


¿El experimentalismo dentro de la música tiene límite?

No, si la música se considera un arte, no tiene límite, si se considera un mero producto, supongo que sí.


WS: Actualmente también te estás encargando del proyecto de recuperación de Saumede en A Bola (Ourense) a través de la asociación ‘El Pueblo’, en la cual eres presidenta, buscando convertirla en una aldea cultural. ¿Consideras que hay mucha cultura por descubrir en los entornos rurales? En los años que llevas en Galicia, ¿has conocido muchos artistas?

M: Sí, tratamos de hacer llegar la variedad cultural procedente de otros países o ciudades, o entornos rurales de otros lugares. Nos gusta arriesgar y hacer eventos especiales en espacios especiales para que ocurran experiencias diferentes, surrealistas y que poco a poco lleguen a más gente de la zona.


WS: Después del estreno de ‘Aquelarre’, ¿qué dirección va a tomar MounQup? ¿En qué vas a centrarte ahora?


M: Es un momento especial de mi carrera porque hemos apostado mucho por este nuevo show, confiamos en que la gente conecte con él y lo demande para seguir creciendo, componiendo y expresándome a través de la música. Mi objetivo es llegar a muchos más países y públicos, poder tocar, ensayar y colaborar con artistas sin tener que contar los céntimos de mi cartera. En cuanto a la parte artística de mi futuro, todo dependerá de cómo me sienta y lo que me pase, veremos cuando llegue la necesidad. Por ahora, queda mucho Aquelarre por delante.

Otro enganchado a esto que llaman música electrónica. Principalmente centrado en el componente melódico, el techno. el sentimiento rave y los breaks.