Dos días de Rampage donde reinaron el drum and bass y el dubstep en todas sus vertientes

Muchos de los que asistimos aún tenemos la mente en Amberes. Tras un fin de semana de mucho frío, dolor de pies de bailar, y de conocer gente de Nueva Zelanda, Canadá, Reino Unido, de todas partes de España y mucho más, venimos a contaros nuestra experiencia en este fin de semana excelente. Y no podríamos imaginarlo mejor. Pero lo que de verdad ha hecho que sea una experiencia increíble han sido los dos días de música en la que hemos podido disfrutar de todas las vertientes del drum and bass y de los mejores artistas de dubstep del momento. Así fue Rampage 2018 Weekend, la edición que consolida la marca Rampage como sello de calidad en lo que a eventos de bass music se refiere, teniéndo incluso su propia incursión en Tomorrowland este año.

Hablemos de estadísticas generales antes de adentrarnos con detalle en cada uno de los dos días. Se vendieron todas las entradas (no es nada sorprendente), y cerca de 16.000 personas asistieron los dos días, llenando el Sportpaleis de principio a fin. Los temas más sonados podemos decir que fueron tres: el remix de Neonlight al ‘Asxhun‘ de Annix (unas siete veces), el remix de Noisia a ‘Hold Your Colour‘ de Pendulum (unas cuatro o cinco) y ‘Bunker‘ de Culture Shock. En esta edición, el festival contó con pantallas de luces móviles, al igual que el año pasado, y la mayor pantalla LED del mundo justo detrás de la cabina. El espectáculo estaba asegurado.

El primer día nos ofrecía una visión general del drum and bass y un B2B de dubstep que hacía la boca agua a los más fanáticos del género, mientras que el segundo día teníamos muchos platos fuertes de otros estilos. El viernes entrábamos con el Radar Soundsystem, justo cuando estaba Andromedik en cabina con un drum and bass algo general pero tampoco tan cañero. Al contrario que el año pasado, las primeras horas fueron bastante más calmadas, manteniendo una o dos horas de “warm-up”, por así decirlo.

Tras el set de Andromedik, Doctrine entra en escena. Como era de esperar, ‘On A Rampage‘, el himno de Rampage 2018, comienza a sonar, culminando en un drop diferente y que podría ser la versión VIP de Doctrine. El belga optó por el drum and bass en todas sus vertientes, especialmente por un sonido más genérico de artistas como Culture Shock, Dimension o Noisia y por el jump up a partes iguales. Optó en general por sonidos más cañeros en lugar de melodías como su último tema ‘So Did I‘, dejando ya el listón bastante alto para los artistas que llegaran más tarde.

Le siguieron Hatcha y Youngsta presentando su nuevo proyecto Bloodline: un b2b de dubstep clásico y minimalista con el que sumieron a todo el Sportpaleis en un ambiente underground impresionante durante media hora. Los bajos se pusieron a prueba con el mejor dubstep, bajando quizás un poco el nivel de energía tan alto que había dejado Doctrine justo antes. Pero eso duró poco cuando llegaron los siguientes artistas.

Serum, Voltage y Bladerunner hacían acto de presencia y nos daban la sorpresa. Esperábamos un set bastante más calmado pero optaron por la versión más cañera del jump up. Acompañado del aclamadísimo MC InjaKings of the Rollers recibió una respuesta magnífica del público, que no paró de bailar en ningún momento. Las pantallas de luces del techo comenzaban a moverse y toda la maquinaria de luces empezó a activarse durante este set. Kings of the Rollers pusieron a todo el público a un ritmo que duraría hasta el final de la noche. Lo mejor había comenzado ya. Y ya estamos pensando en verlos de nuevo en Dreambeach Villaricos.

Y llegaba entonces uno de los mejores sets no solo de esa noche sino de todo el fin de semana. Llegaba Maduk representando a Liquicity y trayéndonos el set más original que hemos escuchado en los últimos meses. Remixes a Foo Fighters y Linkin Park, parte de su discografía, temas de otros artistas de Liquicity como Fox Stevenson o T & Sugah, pinceladas de jump up y también sonidos más frenéticos a ratos e incluso happy hardcore con el ‘Party Don’t Stop‘ de Darren Styles y Gammer, tema que sonaría también con Pendulum y Dirtyphonics. Su sesión fue una completa gozada, en la que Maduk y MC Mota se lo pasaron incluso mejor que el público (y ya es decir).

Tras el increíble set de Maduk llegaba lo que era probablemente lo más esperado de la noche. Especialmente para los fanáticos del dubstep. Flux Pavilion y Doctor P unían fuerzas para traernos… ¿sus temas más clásicos? Pues no (aunque los hubo). Estas dos bestialidades del dubstep comenzaron su set ni más ni menos que con el ‘Rocket Fuel‘ de Trampa. Le siguieron bastantes temas cañeros entre lo que encontrábamos ‘Supreme Symbiote‘ de Midnight Tyrannosaurus y como no el mítico ‘Bass Cannon‘ de Flux Pavilion. Mostraron también su lado más melódico con temas como ‘Pull The Trigger‘ de Flux o ‘To Ü‘ de Jack Ü. Espérabamos una sesión buena con dubstep muy variado (entre clásico y actual) y así fue. Sin embargo, faltaron bastantes temas clásicos como el remix de Flux Pavilion al ‘Cracks‘ de Freestylers o el remix de Doctor P al ‘Reasons‘ de 12th Planet, entre muchos otros.

Tras Flux Pavilion y Doctor P, se nos ponían los vellos de punta. Estábamos a punto de presenciar el ‘Mosaik’ live de Camo & Krooked. En 2017 pudimos disfrutar del ‘Outer Edges’ de Noisia, y este año este era el equivalente. Teclado y batería en el escenario, estábamos preparados para una hora de 100% Camo & Krooked. Abriendo con ‘Broken Pieces‘ y ‘Ember‘, durante una hora repasaron gran parte de su discografía, con numerosos live edits y una gran cantidad de remixes entre los que encontrábamos a artistas como Signal, Dossa & Locuzed o Noisia. El espectáculo fue acompañado de unas visuales espectaculares que cambiaban con cada tema y acompañaban en todo momento a lo que iba sonando. Todo acabó con ‘Come Together‘, cerrando así el mosaico que habían formado a lo largo de toda la sesión. Sin duda nos sentimos afortunados de haber vivido algo así y esperemos que el live de Mosaik pase por España lo antes posible.

Tras Camo & Krooked llegaba El Hornet representando a Pendulum. Como era de esperar, escuchamos varias de las remezclas que saldrán a la luz el próximo 16 de marzo (junto a las remezclas de Camo & Krooked). Abriendo con el remix de Noisia a ‘Hold Your Colour‘ y siguiendo con drum and bass del mismo palo, es la primera vez que vemos un DJ Set de Pendulum en el que El Hornet no sale de los 174BPM. Nos ofreció un set 100% drum and bass en el que pudimos escuchar todo tipo de drum and bass, un poco de happy hardcore con el ‘Party Don’t Stop‘ de Darren Styles y Gammer y pinceladas de drumstep con el ‘Give It Up‘ de Knife Party. Algo perfecto para lo que venía justo después.

El maestro Andy C volvía a demostrar en una sesión de una hora por qué lleva años siendo considerado el mejor DJ de drum and bass del mundo. El jefazo de RAM Records mostró un abanico bastante amplio en lo que al sonido del drum and bass se refiere, optando por un comienzo frenético con temas como el bootleg de The Prototypes al ‘LRAD‘ de Knife Party o el ‘Bass Sympton‘ de Mr. Frenkie. A lo largo de la sesión vemos sonidos más melódicos de su propio arsenal y bastante jump up de artistas como Turno o DJ Guv. Un verdadero recital de cómo hacer la sesión perfecta.

El tempo volvía a bajar después de la mastría de Andy C y aparecía Snails en cabina. Un set 100% dubstep con muchísimas novedades de artistas como Svdden Death o Midnight Tyrannosaurus. Sin embargo, notamos un sonido bastante monótono en la mayoría de la sesión pero que aportó frescura a la noche tras las tres horas seguidas de drum and bass. Esto es sin duda uno de los puntos fuertes del festival, y Snails vino bien para tomar un respiro de los 174 BPM y coger con más fuerzas lo que venía después.

Audio y Ed Rush, dos símbolos del neurofunk, venían como Killbox a aportar la sesión más trallera de la noche. Y así fue. Comenzando con una remezcla prácticamente exclusiva al himno de Rampage de este año, siguieron con lo más cañero del neurofunk del último año, con sonidos de Noisia, Neonlight o Black Sun Empire, entre muchos otros. Remezclas muy aclamadas como la de Noisia a ‘Hold Your Colour’ (sí, otra vez) o la de Neonlight al ‘Into Dust’ y el cierre con su remix al ‘The Veil’ de Black Sun Empire y Noisia fue de lo más destacado de la sesión junto al arsenal de neurofunk que repartieron durante una hora.

Llegaba el cierre del primer día y entraba en escena uno de los B2B2B más esperados. Los chicos de Low Down Deep; Logan D, Upgrade y Turno, hacían acto de presencia para ofrecernos un cierre cargadísimo de IDs. Al contrario que otros años, el jump up se impuso en la última hora de Rampage y que volvió loco al público, como de costumbre. Upgrade dio un recital con sus temas, Turno con sus versiones VIPs e inéditas y Logan D con su técnica a los platos. Un cierre magnífico y aún quedaba un día más…

Nos recompusimos como pudimos, con pies, espalda y cuello bastante al límite de lo posible, y pusimos rumbo al Sportpaleis justo para ver el final del showcase de Subway Records con Franky Nuts, Lifecycle y Nicon, que pincharon un dubstep bastante más frenético que Youngsta y Hatcha el día anterior. Era justo tras esos últimos minutos cuando Murdock, viva imagen de Rampage y precursor de este evento hace ya nueve años, entra en cabina. Como era de esperar, comenzó con ‘On A Rampage‘, esta vez en una versión VIP diferente a la de Doctrine el día anterior. El Sportpaleis ya estaba lleno y Murdock supo darle al público una buena dosis de drum and bass, halftime e incluso drumstep como el remix de Netsky al ‘Everyday‘ de Rusko. Una sesión con la que llevar el ambiente a un nivel que se mantendría ahí toda la noche al igual que hicieron Kings of the Rollers la noche anterior.

Justo después llegaba uno de los showcase que más disfrutamos del festival, el de Viper Recordings con Matrix & Futurebound, Brookes Brothers y Cyantific. Una sesión que comenzó con el ‘All I Know’ de Matrix & Futurebound y siguiendo con los mejores sonidos melódicos de cada artista y también de artistas como Wilkinson o Dimension. Sin embargo, mostraron una verdadera maestría al mezclar sonidos tan melódicos con puro jump up como el ‘It’s A Secret‘ de DJ Hazard, el ‘More‘ de Upgrade o incluso la brutal remezcla de A.M.C y Turno al ‘Vendetta‘ de DC Breaks. Una sesión magnífica que culminó en el remix de Matrix & Futurebound al ‘Watercolour‘ de Pendulum y cuyo ambiente cambió drásticamente con lo que llegaba después.

Los amantes del dubstep tienen muy claro que la sesión que vino justo ahora fue la mejor de la noche para ellos. Barely Alive, Virtual Riot, PhaseOne y Myro en una actuación conjunta exclusiva venían a partir Rampage en dos en nombre de Disciple Recordings. Y así fue. Sin embargo, más que un B2B a cuatro bandas, fueron cuatro sets de 15 minutos con cada artista dejando su parte totalmente diferenciada. Empezó Myro al ritmo de su ‘Take Me Up‘ a doble drop con el ‘Big Boss‘ de Doctor P y seguido de su ‘Talk To Me‘ y ‘Playa‘. Le siguió Barely Alive, mostrando un lado más cercano al brostep con su ‘CA$H’ y con ‘Rampage’, el tema colaboración de los cuatro’, entre otros. Sonó en su parte también algo de Chodegang y eso fue perfecto para Virtual Riot, que vino justo después. El alemán no lo dudó, e infló a riddim a todo el público con su ‘Shindeiru‘, ‘Chop Chop‘ o incluso el ‘Sharingan‘ de Chibs, demostrando a su vez una técnica bestial a los platos. Señores de Dreambeach, si estáis leyendo esto, déjenle actua hora y media en la edición de este año. Por último PhaseOne llegó y cerró esta actuación son su dubstep más característico, con sonidos estridentes y ápices de metal. Un cierre a una hora perfecta en la que disfrutamos de dubstep de todo tipo.

Tras una hora en la que nuestro cuello sufrió de lo lindo, llegaba SaSaSaS con uno de los mejores sets de la noche. Macky Gee y Phantasy a los platos junto a Harry Shotta, Skibadee y Shabba D en los micrófonos ofrecieron una sesión increíblemente divertida y sin un solo respiro y cargada del mejor jump up del momento. Supieron darle al público lo que quería y volvieron a metérselo en el bolsillo al igual que el año anterior. Y tenemos que destacar uno de los momentos más emotivos de todo el festival. Todo se llenaba de luz en memoria de MC Stormin, miembro del grupo y fallecido hace apenas semana y media. Casi tres minutos estuvo el Sportpaleis al completo totalmente iluminado en memoria de uno de los mejores MCs de drum and bass de los últimos años. Un momento que pasará a la historia de todas las ediciones del festival.

Justo después de SaSaSaS y de una hora frenética llegaban Chase & Status junto a MC Rage. Hemos de decir que el resto de veces que hemos visto a Chase & Status (tres, en concreto) ha optado por mucho sonido trap, grime y un drum and bass bastante ligero, llegando incluso a decepcionar bastante. Pero aquí no se han andado con chiquitas. Comenzando con ‘No Problem‘, tema que no necesita presentación, y siguiendo con una cantidad tremenda de drum and bass de buenísima calidad. Una hora en la que los más puristas del género pudieron disfrutar de bastantes clásicos al igual que de novedades de artistas como Dimension, Noisia o Pendulum. Un set bastante bueno pero que no destacó con respecto a los demás.

Justo después llegaban Dirtyphonics. Mostrando algo diferente a lo de siempre, esta vez la mayoría de su sesión fue dubstep, optando por unos 20-25 minutos de brostep al comienzo de su sesión. En la parte de drum and bass sin embargo, se mostraron bastante activos con mezclas como ‘Mr. Happy’ con una versión jump up de ‘The Wonky Song’ de MONXX y las novedades más cañeras como el ‘Levelz’ de The Prototypes. Para el final dejaron, como no, ‘Walk In The Fire‘ con ‘Dead Limit‘, pero ninguno de estos dos temas rompieron, puesto que el drop se cambió por otro tema totalmente diferente. Los franceses ofrecieron una sesión divertida pero a los fans más veteranos de Dirtyphonics quizás les dejaron un poco fríos, no solo por optar más por el dubstep que por el drum and bass sino por la manera en la que muchos temas de drum and bass se omitieron o cambiaron por drops más genéricos.

Y ahora es cuando llegaba el que fue, para nosotros, la mejor sesión de dubstep de Rampage 2018. Y es lo que esperábamos. FuntCase y Cookie Monsta actuaban juntos por fin en el Sportpaleis de Amberes. Una hora de puro dubstep en la que ambos artistas compenetraron su música a la perfección, ofreciendo el dubstep más pesado y también riddim de artistas como BadKlaat o Svdden Death. Pese a que faltaron temas míticos de ambos como el ‘Warfare‘ de FuntCase junto a Trolley Snatcha o el remix de Cookie Monsta al ‘Feels Good‘ de Flux Pavilion, ambos artistas cumplieron las expectativas. El cierre con ‘Scary Yikes Grrz‘ aún se siente en las cervicales de varios cientos de personas.

Tras FuntCase y Cookie Monsta tan solo quedaban dos horas. Al igual que el día anterior, el mejor neurofunk primero y finalizando con jump up después. Era hora del show audiovisual de Current Value, en el que el neurofunk más exquisito sonó durante media hora. Numerosas versiones VIP y sonido 100% Current Value sonó durante una media hora que, acompañado al espectáculo visual de las pantallas y la iluminación ganó muchísimo. Sin embargo, al igual que el showcase de Disciple, este de MethLab fueron dos sesiones separadas. Lo único que le reprochamos al set de Current Value es que pudimos escuchar muy pocos temas de su último trabajo. El Sportpaleis se apagó y Billain entró de una manera espectacular, con una intro de casi cuatro minutazos que culminó en una hora de drum and bass exquisito en la que escuchamos música de Merikan, Signal y muchos otros artistas de lo más predominante del neurofunk actual. Y así llegábamos al último set…

Probablemente uno de nuestros favoritos de ambos días. Esperábamos muchísimo de él y dio un espectáculo de categoría. Con tan solo 21 años Hedex se disponía junto a su compañero MC Skywalker a cerrar Rampage 2018 de una manera apoteósica. Nos ofreció una sesión con el mejor jump up del momento e incluso con toques de dubstep y bass house. Cabe destacar que, en tan solo una hora, casi el 80% de la música que sonó fueron producciones dle propio Hedex, algo muy destacable a sus 21 años. Entre ellas encontrábamos muchas versiones exclusivas de su álbum ‘The Weekend’ y por otro lado gran cantidad de temas de artistas como DJ Guv, Premium o Tsuki. Un espectáculo de diez para cerrar una edición magnífica, otro año más.

Y así fue nuestra visión de Rampage 2018. En su novena edición ha dado el gran salto de convertirse en una fiesta de dos días y el público ha respondido de la mejor manera posible, vendiendo todas las entradas y llenando el estadio de principio a fin sin parar de bailar. Es por ello que, aunque ya lo estaba, Rampage se consagra como una de las mayores fiestas de bass music del mundo, en la que todos los géneros del drum and bass tienen cabida al igual que el dubstep. Es por ello que hay para todos los gustos, llevando así al público a disfrutar de artistas que les sorprenden y a descubrir nueva música. El año que viene es ni más ni menos que el décimo aniversario y seguro que la gente de Rampage está preparando algo increíble… De momento no sabemos ni siquiera la fecha, pero os iremos informando, como siempre. ¡Nos vemos, Rampage 2019!