El pasado 3 de febrero, la Sala Groove se convirtió en el epicentro de la escena underground con la llegada del primer evento Hyperlink del año. Se auguraba una velada única, con la mezcla característica de esta sesión: descubrimiento de talento emergente, combinado con nombres que están justo en el umbral del reconocimiento. La Sala Groove, fiel anfitriona de esta odisea musical, se convertía en el escenario perfecto para albergar la diversidad sonora que caracteriza a la submarca de Blackworks.

La velada comenzó de la mano de Ayra, la única nacional que compondría el line up, quien asumió la responsabilidad de calentar motores con una cautivadora selección de beats y su habilidad para crear una atmósfera envolvente.

A medida que la pista de baile se llenaba, Save Me tomó los mandos y puso encima de la mesa hard techno industrial, un género que sería la tónica habitual del evento. A diferencia de la mayoría de DJ de este género, el joven artista estuvo mezclando durante todo el set, a pesar de que en algunos momentos se les descuadraba la mezcla, se atrevió a probar diferentes técnicas y a usar en abundancia efectos sonoros.


El siguiente turno era para Benjacid, el de Lille, fue sin duda el DJ más variado de la gala, pudimos ver absolutamente de todo en su set. Principalmente neorave, aunque en alguna ocasión lo combinaba con jumpstyle, un género que es más que común en sus sesiones. Tambíen pudimos escuchar hard techno industrial e incluso drum and bass a través del track `Baddadan´ de Chase & Status y Bou que tanta popularidad está teniendo estos últimos meses. El cierre se destacó por un incremento progresivo de los BPM, superando los 160, y una selección musical donde solo entraba el hardcore millenium.

La llegada de Daniella da Silva marcó un punto álgido en la noche, sin duda, era la artista más esperada, y eso se pudo ver cuando entro a la cabina y puso su primer tema. Siguiendo el patrón usual de la fiesta y como se le suele ver en la mayoría de sus actuaciones, optó por un contundente hard techno industrial lleno de bangers. Aunque los temas con bajos reverberados también cobraron mucha importancia en su set, donde la conexión emocional entre ella y la audiencia fue palpable. El hardcore millenium tambíen tuvo espacio en su actuación con más de 15-20 minutos de melodías vibrantes que hacían viajar al público desplazado hasta el mismísimo Thunderdome.


El último set, que sería un buen resumen de la noche, llegaría a cargo de Japau. Intensidad y contundencia fue lo que pinchó el berlinés, gracias a un hard techno industrial que hizo que el público no parara de bailar en toda su sesión. A diferencia de sus compañeros que mezclaron con CDJ, él lo hizo con dos controladores midi Traktor Kontrol X1 Mk2, que junto a su ordenador y al mixer Pioneer que utilizó, le permitían controlar y mezclar los tracks con más facilidad; permitiendo una mayor continuidad en la sesión y evitando los parones que pueden surgir al reproducir únicamente un tema.

El primer evento Hyperlink del año fue un festín para los amantes de la música electrónica, dejando a la audiencia con una sonrisa y la certeza de que sigue siendo una de las propuestas más vibrantes y emocionantes de la escena underground en la Sala Groove. Lo único reprochable fue la mala organización que hubo a la entrada, haciendo que cientos de las personas que tenían su invitación se tuvieran que quedar fuera o pagar 25 € por la lentitud de la cola; esperemos que para las siguientes veces puedan mejorarlo y así evitar que la gente no pueda acceder al interior con su invitación.