Medio siglo después de su apertura, Amnesia Ibiza sigue ocupando un lugar fundamental e irreemplazable en la historia de la música electrónica. Desde las primeras fiestas en El Taller del Olvido que contribuyeron a definir la identidad de la isla hasta su consolidación como referente internacional, el club ha navegado entre generaciones sin perder su relación con la pista de baile. El pasado sábado 10 de octubre, su 50 aniversario culminó con un cierre de varias fases, zonas y 19 horas ininterrumpidas de música.

La jornada arrancó a las 17:00 con una novedad histórica: el Anniversary Area, instalado por primera vez en el parking de Amnesia Ibiza. La iniciativa fue un guiño a las históricas fiestas al aire libre que marcaron los primeros años de la escena ibicenca, cuando el cielo abierto y la música compartían protagonismo. ¡Afortunados los que vivieron esa época! Luca Donzelli inauguró la sesión, seguido por un elegante B2B entre Kolter y Traumer. Después, Joseph Capriati acompañó la caída del sol con uno de los sets más señalados de la tarde, que terminó con la aparición de Loco Mía interpretando ‘Locomia’, clásico entre clásicos de la isla. Finalmente, Groove Armada y Max Dean cerraron de la mano esta primera etapa con una selección de clásicos como ‘Rapture’ de Nadia Alie e iio, ‘Lovelee Dae’ de Blaze o ‘Want You In My Soul’ de Lovebirds y Stee Downes.

Desde las 23:00 la celebración continuó dentro del club con tres espacios y recorridos musicales diferenciados. La Main Room mantuvo el pulso con una programación centrada en el techno, género sobre el que la sala siempre pivota. Katnada y Estella Boersma abrieron la pista antes de que Serafina y Yanamaste compartieran cabina en un B2B de lo más demandado a día de hoy. Nina Kraviz y Deborah De Luca tomaron el relevo y demostraron por qué tienen la confianza del club, mientras que Future.666 y Klangkuenstler (en su única visita a Ibiza este verano) llevaron la intensidad hacia terrenos más contundentes. El cierre de Luca Donzelli fue, como de costumbre, una clase magistral de cómo reconducir el ritmo y adaptarse al horario. La apertura de El Taller, un pequeño cuarto dentro de la propia Main Room, le añadió un componente retrospectivo a la noche, con Franco Moiraghi, Jason Bye y Les Schmitz (todos ellos antiguos residentes) seleccionando música vinculada a distintas etapas del club.

La Terraza, como no podía ser de otra manera, volvió a convertirse en el eje central de la celebración. Su transformación a lo largo de la noche —con una producción audiovisual que ganó presencia con el paso de las horas— fue construyendo el camino hacia el amanecer más especial del calendario. A lo largo de la jornada se proyectaron mensajes dirigidos a apreciar el momento como ’50 años bailando en libertad’, ‘When the sun comes up, take this feeling with you’, ‘Feel your essence, free your soul’ o ‘Is this reality or Amnesia?’. Jamie Fielding, Luke Dean B2B Locky, Marco Faraone B2B Obskür y Max Dean B2B Sidney Charles le dieron su particular forma a la secuencia sonora de house, sonido que ha distinguido históricamente a esta sala. Uno de los capítulos más significativos llegó con Mar-T —director musical y residente de Amnesia Ibiza—, que optó por una sesión que homenajeó las diferentes épocas del club mediante una selección de temas y material visual ligado a tal trayectoria. La madrugada avanzó posteriormente con Saoirse B2B Enzo Siragusa, un encuentro que incluyó ‘Knights of the Jaguar’ de Rolando, referencia imprescindible para quienes conocen la historia del recinto.


A las 9:00 —el Sunrise Set— Joseph Capriati y Josh Baker tomaron el control para afrontar las últimas horas del Closing Festival, formando una dupla que va camino de convertirse en un clásico moderno. Su sesión se extendió durante más de tres horas con la Terraza llena hasta la bandera y un público que seguía respondiendo a cada giro sonoro. Entre los clásicos destacamos ‘I Want Your Soul’ de Armand Van Helden, ‘Benediction’ de Hot Natured o ‘Sweet Dreams (Are Made of This)’ de Eurythmics, Annie Lennox y Dave Stewart, que fue el que le puso fin a esta temporada tan especial. La aparición sorpresa de Pepe Roselló, fundador de Space Ibiza, puso de manifiesto el respeto mutuo entre dos salas sobre las que ha pivotado la historia musical de Ibiza.

La última imagen del aniversario fue la de una Terraza bañada por la luz del día, con miles de personas compartiendo los últimos compases después de una noche entera de baile. Es precisamente ahí donde se entiende una parte esencial de la identidad de Amnesia Ibiza, en la capacidad de mantener la pista en movimiento sin que el paso de las horas diluya la conexión entre quienes están detrás de la cabina y quienes bailan frente a ella. No hacen falta grandes discursos cuando la música consigue explicar por sí sola por qué un lugar sigue reuniendo a tantas personas década tras década.


El 50 aniversario ha supuesto una celebración que miró al pasado sin quedarse anclada en él. Amnesia Ibiza ha cambiado junto a la isla, ha dado cabida a distintas corrientes y ha visto pasar a varias generaciones de clubbers, pero conserva una de las razones que la convirtieron en un lugar inigualable: la posibilidad de perder la noción del tiempo en una pista de baile. Y cuando el sol vuelve a entrar por la Terraza tras un sinfín de horas de música, esa historia encuentra una nueva forma de continuar. Que cumplas muchos más, Amnesia Ibiza.







