Amnesia Ibiza mantiene la tónica de los últimos veranos siendo el último club en abrir, y hasta que no se lleva a cabo su Opening Party no se puede considerar que la temporada ha empezado del todo. El evento anunció el sold out semanas antes, y no era para menos, pues no se trataba solo de su propio pistoletazo de salida, sino del primer capítulo del 50 aniversario de una sala que ha marcado a varias generaciones y crecido de la mano de la isla. El prólogo de la jornada tuvo lugar en Cova Santa Ibiza, donde Obskür y Richy Ahmed se encargaron de encender la mecha en un pre-opening exclusivo que sirvió para reunir a muchos de los protagonistas de una noche que ya se intuía especial.


Pero lo que venimos a contar, como es lógico, es lo que vivimos en el templo. La Main Room volvió a transmitir magnetismo y oscuridad con una producción que giró en torno a una maraña de cables luminosos suspendidos sobre la pista que aportaban un aire futurista sin alterar la esencia del espacio, donde el humo denso y las luces estroboscópicas continúan siendo parte fundamental del lenguaje.

En lo musical, la sala ofreció un recorrido intenso y variado dentro de los sonidos más rápidos y contundentes. Amelie Lens volvió a demostrar que pocos artistas entienden esa cabina como ella, 999999999 descargó una tormenta inmersiva de ácido, Fatima Hajji le brindó a sus seguidores su tan característico sonido y Luca Donzelli se encargó del cierre con una sesión de puro techno que mantuvo intacta la atención hasta las 10 de la mañana.

Nosotros, sin embargo, somos fieles guerreros de La Terraza, que presentaba una producción de estética brutalista y tecnológica articulada por una estructura circular con una pantalla de 360 grados que alternaba momentos de silencio visual con mensajes como ’50 Years Making History’ o ‘Dancing Since 1976’, en un recordatorio elegante de que estábamos celebrando el medio siglo de historia de uno de los espacios más emblemáticos del planeta sonoro.


La selección musical estuvo repleta de actuaciones exclusivas y B2B concebidos específicamente para la ocasión. Mar-T y CAAL combinaron veteranía y frescura con naturalidad, Marco Faraone y Fleur Shore ofrecieron un set musculoso y cargado de vocales y el triple junte de Max Dean, Luke Dean y Enzo Siragusa confirmó el excelente momento que vive el sonido británico, muy presente en la programación venidera de la sala.

De 7 a 9 apareció Seth Troxler para hacer lo que mejor sabe: sorprender. El estadounidense jugó con los tempos y con las emociones de la pista, alternando momentos de tensión con experimentación en una de esas sesiones que no se pueden explicar del todo y que solo tienen sentido cuando se viven desde dentro.

El momento culminante de la velada llegó con el estreno en primicia de la dupla Joseph CapriatiJosh Baker, encargados del exclusive sunrise set. El nacido en Manchester representa el presente y el futuro del house de su país y el napolitano es una figura indisociable de la historia reciente de Amnesia Ibiza y de la propia isla. Su encuentro desprendió una química inmediata y natural, con el ritmo contagioso del primero y la elegancia narrativa del segundo fundidos en una propuesta vibrante que sostuvo la efervescencia hasta el último minuto.


A esas alturas, la Terraza ya era un pequeño universo repleto de rostros empapados en sudor, brazos alzados al cielo, sonrisas sinceras y círculos de baile espontáneos que componían una estampa difícil de describir en la que la música actúa de hilo conductor entre los corazones de los presentes.

Como ocurre en los últimos instantes de cada fiesta de apertura, la selección final de clásicos provocó una explosión de júbilo compartido. ‘The Bomb (These Sounds Fall Into My Mind)’ de The Bucketheads, ‘Party All The Time’ de Sharam, ‘Stupidisco’ de Junior Jack o ‘I Feel For You’ de Bob Sinclar fueron desencadenantes de energía y el movimiento. Fue precisamente durante este último tema cuando el británico le colocó al italiano una careta con su propio rostro, dando lugar a un momento emotivo que terminó con el implicado entre lágrimas.


Y como guinda del pastel Es Paradis, una de las salas de la vieja guardia reconocida por su característica decoración y su icónica Fiesta del Agua, acogió el after oficial con la presencia de Joseph Capriati, Josh Baker, Marco Faraone o Enzo Siragusa.

El Opening Party de 2026 fue un conglomerado de todo aquello que hace de este club un lugar irrepetible: la luz abriéndose paso entre las cristaleras, las voces coreando al unísono, los abrazos inesperados y esa sensación de euforia que solo aparece cuando miles de personas comparten un mismo sentimiento. Medio siglo después, Amnesia Ibiza sigue recordándonos que las mejores noches no se miden en horas ni en carteles, sino en emociones que permanecen intactas mucho después de que la música se haya detenido. Y si esta ha sido la primera página de su 50 aniversario, todo apunta a que estamos a las puertas de una temporada que volverá a quedar grabada para siempre en la memoria de la isla. ¡Larga vida al Taller del Olvido!