El veterano club encara una temporada de lo más emotiva y anunciará novedades en las próximas semanas

Hace alrededor de medio siglo nacía El Taller del Olvido, una antigua finca rural transformada por Antonio Escohotado en un lugar pensado para desconectar del mundo exterior y entregarse al presente. Allí, lejos de cualquier pretensión comercial, comenzó a gestarse una comunidad con una forma distinta de entender la música y la noche.


Con el paso del tiempo aquel refugio mutó en Amnesia Ibiza, pero conservó intacta su razón de ser, con la pista como centro absoluto de la experiencia. Durante cinco décadas el club ha sido punto de encuentro de escenas, culturas e identidades; un lugar donde perderse no era una metáfora, sino un acto consciente, un lugar donde olvidarse de todo para dejarse llevar por el sonido, el sudor y el movimiento compartido.

Mientras Ibiza se transformaba y adaptaba a los tiempos actuales, la Terraza y la Main Room nadaban a contracorriente, fieles a su espíritu. En medio de un paisaje cada vez más dominado por la imagen y el espectáculo la sala siguió apostando por lo esencial: música y atmósfera primero, la experiencia por encima de la moda y de la pose. Sin artificios, sin distracciones, solo la tarima y quienes la habitan.


Ese compromiso ha convertido a la discoteca en el verdadero hogar del clubbing underground, un espacio donde la rebelión no se grita, se baila, y donde la autenticidad no se anuncia, se vive. Un icono global que nunca dejó de ser local, profundamente ligado a la historia cultural de la isla y a la memoria colectiva de generaciones enteras.

En la temporada venidera Amnesia Ibiza celebrará su 50 aniversario con una programación especial que mira al futuro sin olvidar de donde viene. Porque el sentimiento perdura, y todo lo demás, tarde o temprano, se disuelve en ruido.