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El festival madrileño dio la bienvenida al verano por todo lo alto con sus fieles ‘Summers’ y ya ha puesto fecha a su sexta edición

Hay una cosa que no cambia ningún año en Wololo Sound, y es que A Summer Story es sinónimo de que empieza el verano, este 2019 para un total de 100.000 asistentes que abarrotaron la Ciudad del Rock en Arganda del Rey (Madrid) un año más. En la previa se comentaba de todo; había a quienes el cartel les complacía y a quienes no. Para gustos están los colores, pero es innegable que “el Summer” trata de contar cada año con actuaciones difíciles de ver en nuestro país, y así ha sido este año. Además, vista la alta demanda del año pasado, la organización decidió aumentar su recinto y contar con un escenario más.

VIERNES

Nuestra quinta historia de verano arrancaba con el clásico atasco y el de los primeros 50.000 ‘Summers’ que querían plantarse en el recinto lo antes posible. La experiencia de años atrás nos guió adecuadamente para tomar la carretera a la hora indicada y poder llegar así justo a tiempo para la apertura de puertas de A Summer Story 2019. Nuestro primer paso fue por el Escenario 2, este año bautizado como Air Europa Stage, en el que tres nacionales consecutivos fueron calentando el ambiente y sin cortarse un pelo en cuanto a intensidad. Sansixto, DJ Neil y Dim3nsion hicieron bailar a los primeros valientes en las pistas, aún un poco tímidos. Mención especial al gran gesto de Neil, que invitó a Sansixto a realizar un b2b en su sesión, ya que el valenciano no había contado con demasiada audiencia en su sesión.

No tardó demasiado en llegar el primer solape y nos dividimos en tres para ver al carismático Andrés Campo en el Escenario 1 -en un mainstage a la altura de lo esperado tecnológicamente hablando-, a la continuación de la música trance con Gareth Emery en el Escenario 2 y a Delaporte en el Escenario 3, que durante las primeras horas del viernes acogió esos conciertos más alejados de la música electrónica bajo el nombre de Live Stage. Ha sido otra de las novedades de este quinto A Summer Story y supuso un éxito rotundo. Posteriormente, el techno invadiría dicha infraestructura con el proyecto UMAMII del español UNER. La de Emery fue una de nuestras actuaciones favoritas del festival, tirando de versatilidad para moverse desde el sonido progresivo y melódico hasta unos ritmos más potentes.

En este segundo escenario, DJ Nano iba a tomar el relevo del artista inglés para poner en marcha un show en formato live sin precedentes. La unión entre el madrileño y el festival de su tierra es absoluto, lo que hace que el artista pueda dar un paso más en su espectáculo. Para nuestra sorpresa, veíamos abrirse por la mitad la pantalla de los visuales para que Nano tocase desde varios metros más arriba que el resto de artistas para firmar un set repleto de mashups. De veteranos iba el asunto, y en el mainstage dábamos la bienvenida al plato fuerte de la noche, y quizá del festival. Las visuales del escenario principal se ponían a punto y Carl Cox tomaba el mando para llevarlas un nivel más allá. El set del británico fue todo lo que los asistentes esperaban, con un trepidante ritmo, pero tocando solo de refilón la parte más oscura del techno, realizando una sesión dinámica y divertida.

Otro de los cabezas de cartel también se presentaba pasada la medianoche en el Escenario 2: Don Diablo, el rey del future house, tomaba el testigo de su buen amigo CID sin llegar a arriesgar demasiado y siguiendo su línea habitual. Su puesta en escena destacó sobre la dirección musical que tomó, bajo nuestro punto de vista. Después del holandés llegó el turno de uno de los momentos que con más aprecio recordamos del festival; y es que Third Party traían por primera vez su LIIIVE a España, despiezando todas sus canciones para poder tocarlas, mezclarlas e incluso cantarlas en vivo, contando con launch pads y un piano, además de los habituales CDJ. Un espectáculo que congregó a una gran cantidad de público, abarrotando este escenario que se vio ligeramente ampliado en esta edición.

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En el mainstage y en el escenario UMAMII cerrábamos la noche con las actuaciones de Richie Hawtin, Paco Osuna, Fatima Hajji y el amanecer de Adam Beyer. Hemos visto varios amaneceres inolvidables en A Summer Story y la elección del capo de Drumcode fue una magistral opción para la edición de 2019. En general, el cierre del mainstage (Hawtin – Osuna – Beyer) es algo que, si te paras a pensar, solo está al alcance de los mejores festivales del mundo, y es algo que difícilmente podremos olvidar.

Summer Story 2019

SÁBADO

Llegaba el sábado y, pese al cansancio acumulado de la noche anterior, seguíamos el mismo camino y llegábamos poco más tarde de la apertura de puertas, justo a tiempo para disfrutar de los primeros momentos de las 12h de Oro Viejo by DJ Nano y, a continuación, de la actuación de unos de los artistas más queridos en este festival: Dimitri Vangelis & Wyman. Los suecos no sorprendieron, sino que siguieron su fórmula de siempre que tanto les ha funcionado: mezclar sus grandes trabajos con IDs y temas más cañeros, haciendo que el público disfrutase como lo ha hecho a lo largo de estos cinco años. A continuación, Lost Frequencies haría lo que muchos en redes sociales han calificado como uno de sus sets favoritos del festival, ninguna pega al magistral show que ofreció el belga.

Uno de los platos fuertes del festival hacía su aparición en el escenario principal pasada la medianoche. Above & Beyond teñían de trance la noche y miles de fans se agolpaban en las primeras filas para mostrarles su apoyo. Pasados unos minutos, algunos decidimos pasarnos por el Escenario 4 (Aliexpress Stage) donde nuestros amigos José de Mara y Crusy hacían su aparición, contando con cerca de 500 personas en tan reducido espacio. Lo que allí vivimos fue lo más parecido a un set de club (haciendo homenaje a la Arcadia Night), un espectáculo que hizo enloquecer a los allí presentes y que, de hecho, ha sido una de las actuaciones más aplaudidas del festival.

Mientras tanto, DJ Nano continuaba con su inigualable Oro Viejo, congregando a miles y miles de fieles a su espectáculo en un escenario en el que no cabía un alfiler. Más o menos así estaba el mainstage con los siguientes artistas que pasaron por su cabina: Oliver Heldens hizo una sesión para el recuerdo; Nicky Romero, en su línea; y Dimitri Vegas & Like Mike, por segunda vez en A Summer Story, repitiendo el multitudinario espectáculo que ofrecieron en 2018.

No perdimos mucho ojo al Escenario 4, ya que todo el talento nacional se congregó allí. Las de Les Castizos, Subshock & Evangelos o Garabatto fueron algunas de las actuaciones mejor recibidas por el público que se pasó por el escondido escenario, y por el que pasamos repetidas veces.

En contraste, el Escenario 3 estaba dedicado en la jornada del sábado a los ritmos más oscuros de la música techno, y esto se notó en el ambiente de los allí presentes, donde se vio un público muy entregado (y veterano) que abarrotó un stage que quizá incluso se quedó pequeño. En este lugar pudimos presenciar los sets de Ben Sims y Amelie Lens, dos artistas llenos de contrastes, dada la experiencia del primero y la juventud de la segunda, pero que supieron hacernos vibrar (literamente) a base de techno a 130-132 bpms en su mayoría.

Summer Story 2019

La crónica de nuestra experiencia musical en A Summer Story 2019 llega hasta estas líneas, pero nos gustaría concluir haciendo mención de dos asuntos fundamentales. En primer lugar, el acceso al recinto. Este año se ampliaron los carriles de entrada hasta un total de 35, así como varió el acceso de prensa al que estábamos acostumbrados años anteriores. A toda persona que preguntábamos por donde acceder nos remitía a otra o bien no sabía indicarnos correctamente, lo que llegó a ser un pequeño caos a nuestra llegada al festival.

En segundo lugar, mención para los salvajes que se dedicaron a robar teléfonos móviles u otros objetos personales, además de causar desperfectos en el recinto del festival, arrancando su césped artificial o dejando inhabilitadas las fuentes. Esto está absolutamente fuera del alcance de la organización del festival y, al igual que en todos los colectivos masivos, es tan triste como inevitable sufrir este tipo de comportamientos. Tratemos de ir con cabeza a los eventos y dejando disfrutar a la gente que ha pagado por ellos en lugar de hacerles llevarse un disgusto a casa.

¡Nos vemos en la sexta edición, ‘Summers’! Aún estamos a mitad de 2019 y A Summer Story 2020 ya se está cocinando.

Summer Story 2019
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