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El profesor e investigador de Ostelea Tourism Management School, Yadur González, ha compartido con nosotros el informe Festivales Musicales 2020en coordinación con el Centro de Investigación, Divulgación e Innovación Turística (IDITUR-Ostelea).

En el mismo, se analiza la situación de los festivales en los últimos años tanto en España como en el resto del mundo, su importancia económica y cultural para la sociedad, y el impacto que ha tenido el COVID-19 y el confinamiento sobre los mismos, además de establecer previsiones para la industria musical tras la pandemia.

Visión general de los festivales musicales en la industria cultural

En las últimas décadas, los festivales de música se han vuelto los protagonistas del verano. Estos festivales se han convertido en un importante motor de la industria cultural, puesto que su público no solo consume música, sino que al asistir a un festival, se crea una serie de vínculos que acaban siendo parte de un proceso económico encadenado, convirtiéndose así en una parte fundamental de la infraestructura cultural de muchos lugares.

Festivales sostenibles: combatiendo el impacto ambiental

El aumento y la proliferación de festivales en los últimos años ha sido también un efecto de la globalización, con la homogeneización cultural, la digitalización de los medios de comunicación, la transnacionalización de los mercados y la movilidad internacional, tanto de personas como de productos culturales. En esta consolidación de la infraestructura y el consumo de eventos, los artistas locales también han encontrado una oportunidad de asegurar la difusión de su trabajo en estas importantes plataformas. De esta manera, los festivales musicales han asumido el papel de generadores de ingresos y de creación cultural, además de ser espacios estratégicos para la cohesión cultural y reflexión social.

Los festivales en España en los últimos años

Los festivales en España se dividen en diferentes grupos, cada uno para satisfacer los variados gustos de lo que se denomina como turismo musical. Entre los más populares de nuestro país se encuentran Arenal Sound, Rototom Sunsplash y el FIB, Primavera Sound y Sónar, Mad Cool y BBK Live, aunque en 2019 aquellos con mayor audiencia fueron Medusa Sunbeach y Arenal Sound, con unos 300.000 asistentes.

Muchos de estos festivales han incluido espacios destinados al diálogo y la conciencia social, con foros y charlas sobre comercio justo, reciclaje, inclusión social e igualdad de género, como ocurre en Primavera Sound o DGTL. Sónar por su parte también organiza desde 2013 el congreso internacional Sónar+D, reuniendo a artistas, investigadores, innovadores y líderes del mundo empresarial para explorar nuevos futuros desde la creatividad.

En España hubo un gran crecimiento en el número de festivales musicales entre 2005 y 2006, donde el aumento fue de más de 200 eventos. En 2018, Cataluña se posicionó como la comunidad con más festivales del país con 172, seguido por Andalucía (118) y Madrid en tercer lugar (113), siendo con diferencia las comunidades autónomas con más turismo musical en España.

Número de festiales musicales en España por comunidad autónoma en 2018.
Fuente: Statista 2020.
Gráfico cedido por Ostelea

Según un estudio del Sónar en 2016 (Barcelona), su evento supone una suma de 124 millones de euros contando toda actividad que produce el festival de manera indirecta, además de generar 1150 puestos de trabajo. Sus asistentes por otro lado pasan entre 5 y 6 días en la ciudad, lo que implica una ocupación hotelera del 85% y casi el 100% de los apartamentos turísticos de la capital catalana (Gremio de Hoteleros de Barcelona y Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona). Por lo tanto, es innegable el peso económico que tienen este tipo de eventos en la industria cultural del país.

¿Qué vemos en los festivales del resto de Europa?

En los últimos años ha estado muy presente el factor de la diversidad de género. Aunque es cierto que casi la mitad de la comunidad considera que ha mejorado en los últimos años, todavía un 29% de la comunidad considera que no hay suficiente diversidad, y para el mismo porcentaje es importante el balance de género a la hora de elegir a qué festival asistir. Algunos festivales españoles como el Primavera Sound han intentado que en cada nueva edición haya un mayor número de enfoques y temáticas, con un entorno cultural desde el pensamiento feminista e incluso llegando a formar un cartel 50/50 en lo que a género se refiere.

Hablando de valor en el mercado musical, en 2019 Alemania encabezaba la lista con 1.900 millones de dólares y una previsión (antes de la crisis del COVID-19) de 2.100 millones de dólares para 2023. Cabe destacar que a pesar de la gran cultura clubbing que existe en el país y de ser la cuna del Love Parade, uno de los más importantes de techno en el país, este género junto al house se encuentra en el puesto número nueve en cuanto a preferencias musicales, estando en primer lugar el rock y el pop.

En este aspecto, antes del COVID-19 ningún otro país vería un crecimiento tal como el que tendrá Alemania. España ocuparía el puesto 13 con una previsión de crecimiento de 275 millones de dólares en tres años. No obstante, tras lo sucedido se debe ver cómo evoluciona la industria musical a lo largo de 2021 para poder establecer previsiones más exactas.

Clasificación de los mercados europeos de música en vivo basada en su valor de mercado.
Fuente: Statista 2020.
Gráfico cedido por Ostelea

Los festivales musicales en todo el mundo

Pasamos a una clasificación general de los festivales alrededor del mundo en función de su audiencia. En cabeza encontramos los megaeventos Mawanize y Donauinselfest, celebrados en Rabat y Viena respectivamente, con más de dos millones y medio de asistentes. Si bajamos el listón, los festivales de música electrónica ganan presencia en un Top 12, con el Coachella en quinto lugar (750.000 asistentes), Sziget en el séptimo (565.000), Lollapalooza el número 11 (430.000) y el Electric Daisy Carnival en el 12 (410.000). No obstante, esto queda muy por debajo del pico que establecen los dos megafestivales mencionados en primer lugar.

Cabe destacar que en 2018, tres de los cinco DJs con más actuaciones en el mundo fueron mujeres. Nina Kraviz encabeza la lista con 35 actuaciones, seguida de Amelie Lens con 27, y Charlotte de Witte en cuarto lugar con 24. En los puestos tres y cinco se encuentran Armin Van Buuren y Dimitri Vegas & Like Mike, artistas mainstream que suelen aparecer en la mayoría de carteles de los grandes festivales.

¿Qué ha sucedido durante la pandemia?

El COVID-19 y el confinamiento ha sido un duro golpe para todo el sector musical. Pero tanto organizaciones como artistas han luchado por mantenerse a flote ofreciendo conciertos online en diferentes plataformas de streaming, ya fuesen gratuitos, pagando un pequeño precio como ha sucedido con la primera edición de Tomorrowland Around The World, o a base de donaciones tanto para los organizadores como para ONG’s. Entre los streamings más populares a escala internacional se encuentra ReConnect, presentado por Beatport y consistiendo en un maratón de 24 horas de transmisión musical de la mano de DJs como Carl Cox, Bonobo y Nina Kraviz.

Así fue la primera edición de Tomorrowland Around The World,
la versión digital del festival

Según Eventbrite, la oferta de eventos online durante el periodo de confinamiento a nivel mundial creció un 300% tan solo en el mes de marzo. En Europa, el 60% de la muestra de una encuesta sobre las transmisiones de música en directo había visto algún streaming, mientras que el 58% dijo que no le importaría pagar por hacerlo, ya fuese a través de la compra de entradas o a base de donaciones.

Ante la pregunta de cuánto tiempo se esperaría para volver a asistir a un festival tras lo sucedido, tan sólo un 1% esperaría al menos un año, frente al 31% que volvería en cuanto se reactivara el sector, destacando también al 11% que no asistiría hasta que la vacuna estuviera disponible y el 35% que esperaría solo un par de meses.

DJ Nano devolvió la fiesta a Madrid por una noche con I LOVE

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿estamos realmente concienciados de lo que estamos viviendo? ¿es posible vivir un festival de música inmediatamente tras cuatro meses luchando contra el virus desde casa? Los rebrotes que están surgiendo en nuestro país en los núcleos del ocio nocturno nos llevan a un claro no. Si bien es cierto que muchas organizaciones están haciendo todo lo posible por ofrecer un servicio óptimo desde una posición de responsabilidad social, es aquí donde el público falla no respetando las normas establecidas.

De esta manera, no será posible reactivar el sector musical y del ocio nocturno hasta que tanto las organizaciones y el público asuman la responsabilidad y las medidas de seguridad necesarias. Quizá hasta que una nueva y más segura normalidad se establezca habría que explorar otras soluciones como la participación de artistas locales únicamente en los carteles, la ausencia de público físico u otros métodos que aseguren una reducción de aforo y distanciamiento social.

Puedes leer el informe completo en este enlace.