Zaragoza vuelve a mirar de frente a la escena europea con el tercer capítulo de Núcleo Cero, que aterriza el próximo 16 de mayo desde la 01:00 en Sala Oasis. El proyecto, nacido en este mismo espacio con la idea de reunir diferentes corrientes de la electrónica sin etiquetas rígidas, regresa con una nueva cita que se mueve entre hard techno, hard dance, trance, industrial y sonidos de club de alta intensidad.
Con un equipo detrás que acumula años de experiencia en la electrónica nacional, Núcleo Cero ha construido una narrativa propia basada en la curaduría, la estética y una lectura actual del clubbing europeo. No busca grandes titulares ni nombres evidentes, sino una selección precisa de artistas que están marcando el pulso en diferentes ciudades clave del continente.

La Main Room llega encabezada por el b2b entre KRL MX y BitschU Batschu, dos perfiles que encajan de lleno con esa lectura acelerada y emocional del hard europeo. En el caso de BitschU Batschu, su sonido parte de una conexión clara con el hard techno y el trance de vieja escuela, llevado a un lenguaje actual, rápido y muy físico.
A su lado aparece Yasmin Regisford, una de las caras emergentes de la escena parisina, con una identidad marcada por la precisión, el groove y una energía muy directa en cabina. Su presencia refuerza ese puente con Francia que Núcleo Cero viene trazando desde sus primeras ediciones.
El cartel también suma a Lolalita y Ms Von Disko, dos nombres que amplían la paleta de la noche desde una visión contemporánea del club: contundencia, selección sin concesiones y una estética sonora pensada para sostener la tensión de la pista. El b2b entre Tori y N.O.V.A. completa el bloque principal con una lectura más local y de conexión directa con la comunidad que el proyecto está levantando en Zaragoza.
En paralelo, la Sala Piano, curada por Unmasked, abre un segundo plano menos evidente pero igual de importante. Alexander Ryev, Onzy, Magiic y Martins aportan una vía más exploratoria, pensada para ampliar el relato de Núcleo Cero más allá del golpe frontal y llevarlo hacia terrenos de textura, atmósfera y riesgo.

El crecimiento del proyecto no es casual. Núcleo Cero ha sabido generar comunidad en torno a una idea clara: ofrecer algo diferente en una escena saturada de fórmulas repetidas. El resultado es una respuesta inmediata del público —con entradas volando en cada edición— y una consolidación progresiva dentro del circuito nacional.
Con esta tercera edición, Núcleo Cero confirma que no quiere ser simplemente otra noche de techno, sino una plataforma con discurso propio: una propuesta que entiende el club como punto de encuentro entre escenas, generaciones y formas distintas de vivir la electrónica.




