Qué bonito se está poniendo el hardcore dios mío. Estamos en uno de esos momentos de la escena en el que el sonido evoluciona y los artistas crean, experimentan y se atreven. Y eso se vio perfectamente en esta edición de Masters of Hardcore, quizá la edición con mejor música que recordamos. Así lo vivimos.
Ya teníamos las expectativas altas, porque la marca Masters of Hardcore y Art of Dance siempre garantizan la máxima calidad, pero como dicen, la realidad superó a la ficción. A destacar, un sonido excelente en todas las salas, muy a valorar en un evento indoor, y una producción a nivel visuales y escenarios más que correcta, con algunos momentos increíbles en los escenarios secundarios y sobre todo en la main. A mí aún me sigue fascinando que se lancen fuegos artificiales en interiores.
Hablemos de música. El cartel era masivo, estaba (casi) todo el mundo. Cada género tenía su sala. Early, millennium, uptempo, frenchcore, terror, raw y una main en la que había un poco de todo.
Precisamente en la main empezamos el día, con el set de Furyan presentando el álbum ‘Mysteries of Creation‘. Un perfecto ejemplo de lo que mencionábamos antes, el sonido evoluciona y los artistas se atreven, etc etc. Media hora de un showcase de sonidos diferentes, todo tipo de kicks, mezcla de géneros y bpms más bajos, porque no por ir más rápido se va mejor. Una tendencia que ya estamos viendo en otros artistas (como Never Surrender o Doris más tarde en la noche) y que desde aquí celebramos. A 220 bpms es más difícil bailar.
Después, visita a Ophidian en el millennium, con la clase magistral de siempre, y un poco de frenchcore con Radium vs Maissouille. Sería la única vez que pisáramos este escenario y mira que nos gusta el frenchcore, pero los horarios estaban ocupadísimos. El segundo escenario más pequeño (por detrás del terror) para este género, que hizo que pareciera siempre lleno, con una vibra animada y un sonido perfecto.

Y a partir de ahí, la locura, el delirio. Comenzaba Panic vs The Dark Raver en el early, el que pudo ser el mejor set de la noche. Divertido, una mezcla perfecta, un tracklist original y variado y una química en cabina que nos enamoró. Demostrando que el early puede ser alegre, intenso, emotivo y crudo, todo en una hora. Primer set del día en el que no dejamos de bailar, pero no sería el único.
Después, la Hour of Heritage, en la main. Una set especial que rinde homenaje a leyendas de la escena y que se está convirtiendo en uno de nuestros momentos favoritos edición tras edición. Este año le tocó a Endymion, Art of Fighters y Neophite y, si un set individual de cada uno ya sería especial de por si, imagina al tener que condensar todos sus éxitos en una hora. El resultado, un non stop de hits y temas icónicos uno tras otro. ‘Lets get it on‘, ‘Do or Die‘, ‘A New Today‘ y así durante 60 minutos. El segundo mejor set de la noche, en nuestra opinión, nada mejor que el buen millennium. Y mención aparte a la producción de la main aquí. Las visuales, con láseres, fuego y hasta pirotecnia fueron simplemente increíbles.

Y antes de uno de los platos fuertes de la noche, el Angerfist vs Outblast, mención especial para Hysta. Un set de media hora cargado de buena y muy variada música. Varios géneros, muchos sonidos diferentes, espacio para melodías… Buenos sets en general de la artista últimamente, otra a la que se está sentando genial el cambio de sonido en la escena.
Pero primero vamos a comentar algo. ¿Hubo demasiada gente? Quizá. Al menos dos cosas que no deberían de pasar en una organización de este nivel. Primero, coincidencias en los horarios. No puedes poner juntos a los artistas más grandes de géneros que comparten público para que la gente tenga que dividirse. Ophidian con Painbringer, Ruffneck con la Hour of Heritage… Y segundo, cerrar las salas por demasiado aforo. Sucedió, al menos que viéramos, en el Angerfist vs Outblast. Es cuestión de seguridad y es comprensible, y es cierto que hay algunos sets que todo el mundo quiere ver, pero para el público que paga la entrada (y que ve como el precio sube año tras año) no poder ver el set que más ganas tenía es un verdadero drama. Y más con todos los visitantes internacionales que tiene la Masters of Hardcore.
Y ahora si, el Angerfist vs Outblast. Había ganas de este set, y es que son contadas las veces que Outblast aparece al año. Como ya sucedió en Masterminds, una gran química en cabina y una buena selección de temas que hicieron disfrutar a la enorme masa de gente que se congregó para verles. Clásicos, de ambos y propios, que sonaban masivos en esa gigantesca sala. Y cuando parecía que el set terminaba sin que hubiera sonado ‘The Voice of Mayhem‘, Tha Watcher preguntó si queríamos una más. Y claro, la quisimos. ‘The passion, the anger, a true state of mind. Blasting your senses, submission defined. Rumble and chaos, you have no choice. Unleashing Mayhem, This is our Voice!’ Así con miles de gargantas. Pues eso.
Y dos horas nada más nos quedaban después de esto. Que rápido se pasa ¿eh?. Un vs interesante de Nosferatu y Tha Playah en el millennium del que nos fuimos a la media hora. No vamos a hacer sangre tampoco, pero totalmente falto de ritmo, sin coherencia en el tracklist y con una aparente mala química en cabina. Hasta parecía que Nosferatu se enfadó en varias ocasiones (y que se lo comentaba, ostensiblemente, a Alee, el Mc). Para olvidar los últimos sets de Tha Playah, pecando en todos de lo mismo, además.
Y para cerrar el día, nada mejor que early hardcore. Un set rápido y vertiginoso de Predator. Como nos tiene acostumbrados, un mezcla perfecta, un ritmo altísimo y un sonido OG early hardcore que fue justo lo que necesitábamos para terminar. El mejor círculo de baile de la noche además. Y es que, de nuevo, la gente guapa está en el early.
Esto de arriba es la próxima edición, por si quieres ir guardando la fecha. Aquí toda la info.
Y así fue el día! El día, porque recordemos que este es un evento diurno. Quien me iba a decir a mí, cuando critiqué tanto a la organización por pasar de la noche al día hará tres o cuatro ediciones, que iba a acabar agradeciendo tanto el cambio. Aparte de eso, comentar que Brabanthallen es recinto perfecto para estas celebraciones. Grande, espacioso y con suficientes áreas de descanso y al aire libre (y una en la que, además, había un camión publicitando al Dominator, con sus icónicas llamaradas). Fácil de navegar además, y siempre bien indicado. Lo único negativo, que ya lo hemos comentado, es que hubo mucha gente en algunos momentos. Esto es comprensible, pero no lo es tanto que por segundo año consecutivo se te queden pequeños el escenario de early y millennium. Hora de mover el raw quizá, porque no tiene sentido que, en una Masters of Hardcore, este género tenga el tercer escenario más grande.
Por lo demás, una de las fechas fijas para visitar este país año tras año. Y eso que ni siquiera hemos comentado que tiene after oficial. Este año, N-Vitral, Cryogenic, Never Surrender, Lekkerfaces y Lil Texas. Casi nada. Para los que vienen de fuera, tener todos los géneros en un mismo día, es una bendición. Para los que vivimos aquí, disfrutar de este baño de masas y de verte rodeado de miles de hardcoreheads es una gozada. Además, que, de nuevo, el hardcore se está poniendo increíblemente bonito. Para 2026 márcate esta fecha para calentar la summer season.