Solemos relacionar septiembre con la vuelta a la normalidad: trabajo, estudios, vida monótona de nuevo…A no ser que vivas en o cerca de Cullera, porque entonces tendrás un retiro musical donde poder dejar de lado tu estrés cada fin de semana a ritmo de electrónica. Todo ello, respetando las medidas todavía vigentes en la Comunidad Valenciana: mascarillas, división por mesas y áreas. El mes más temido del año comenzó por todo lo alto en el club de la meca festivalera del levante y nosotros no pudimos perdérnoslo. Los tres titanes que conformaban el line-up del pasado domingo, reflejan que en Medusa saben de sobra qué es lo más fresco y lo que más atrae.

Las más de diez horas de música que el beach club nos ofrece son dignas de vivir en primera persona. Y allí estuvimos una velada más, esta vez con los bpms más altos entre todos los subgéneros. Con las pilas bien cargadas y justo después del abanderado de Central, Javi Boss, entramos con la bajada del sol durante el set de Mad Dog. El veterano italiano y líder de Dogfight Recordings, siendo una de las figuras con más trayectoria en la familia Masters Of Hardcore, nos puso a sudar con una sesión llena de anthems y tracks conocidos como ‘Dogfighter’ o ‘Mean Streets’. Su visión del hardcore, con tintes de oldschool y melodías épicas, es una auténtica delicia para aquellos que saben valorar los orígenes de esta música. Literalmente, nos faltaba espacio para bailar tantos buenos temas seguidos.

El ambiente continuó candente para recibir las horas más oscuras con la llegada de Anime, que con unas visuales que atrapaban y un público dedicado que le seguía el ritmo, nos demostró por qué es una de las figuras femeninas más representativas de la música hard. Bárbara ofreció de todo y para todos, desde verdaderas locuras a mano de GPF hasta colaboraciones con nuestros alicantinos más en auge, Broken Minds. Las mesas comenzaban a rebosar de motivación expectantes al plato fuerte de la noche, el “Martin Garrix de la música hard”.

Sefa, Sefa, Sefa, eso es lo repetía la gente tras su set y también el nombre que no para de resonar en la escena. El joven holandés se ha convertido en un pestañeo en uno de los imprescindibles de cualquier cartel de hard y en uno de los principales representantes del frenchcore. Pero no ha llegado ahí por arte de magia. Su conexión con la música clásica y su manejo del piano, son probablemente algunos de los factores que le ha llevado a destacar entre tantos. No obstante, el carisma del chico en cabina es sin duda lo que volvió al público loco. Si la persona que está a cargo de los temas los disfruta igual o incluso más que los allí presentes, ¿qué mas se puede pedir? Su energía sin igual le hizo ser el artista más querido de la noche, y bien merecido se lo tiene.

Sumamos una nueva crónica en Medusa Beach Club en la que no tuvimos ni un minuto de descanso, pero para eso está el hard, para vivirlo. Si lo del pasado domingo os supo a poco, el próximo 2 de octubre habrá más con el recién anunciado show encabezado por Brennan Heart, nuestro recién entrevistado Ran-D y Miss K8, que les debe todavía una performance a los meduseros.

Todo lo que tenga bpm altos me llama la atención, pero cualquier tipo de electrónica es bienvenido. Think less, rave more!