Viajamos hasta Países Bajos para descubrir uno de los festivales con más historia y nombre de la escena electrónica mundial

Wololo Sound se desplazó, por primera vez en su historia, al mágico enclave del parque de Hilvarenbeek, en Tilburg (Países Bajos) para cubrir un Awakenings Festival sencillamente perfecto durante el pasado fin de semana del 10 al 12 de julio de 2026.

Lo que vivimos allí fue una experiencia impecable: una muestra milimétrica de excelencia organizativa, una producción visual de otra galaxia y una curaduría musical sobresaliente. Con un cartel de ensueño y unas infraestructuras espectaculares, más de 119.000 fieles de más de 100 nacionalidades distintas se congregaron para celebrar una de las citas anuales más sagradas del techno.

El festival desplegó un total de 9 escenarios estratégicamente repartidos alrededor de un gigantesco y hermoso lago. Awakenings dominó la distribución del espacio combinando 5 áreas al aire libre y la intensidad de 3 colosales estructuras cubiertas, además de un escenario exclusivo dedicado al after silencioso en el camping.

Recorrer el festival entre estas estructuras, pasarelas y senderos boscosos fue una delicia sensorial constante. Además, la riqueza sonora y la calidad del audio en cada rincón del recinto resultaron ser de un nivel ejemplar. Me temo que en Países Bajos, al menos en este recinto, la limitación de decibelios no resultó ser un problema como nos ocurre en España.

La imponente y envolvente estructura del Area V sirvió como el templo principal idóneo para acoger a los grandes pesos pesados mundiales. Allí pudimos vivir momentos mágicos bailando a pleno sol con los hipnóticos sonidos minimalistas de Boris Brejcha y transportándonos con la fantástica energía del B2B tan especial y divertido entre Funk Tribu y DJ Gigola.

La cabina principal también se deleitó con la finura techno de un Enrico Sangiuliano impecable y se contagió del ímpetu inagotable de I Hate Models. Todo ello antes de dar paso a los memorables y arrolladores cierres que firmaron cada día Amelie Lens, Adam Beyer y Charlotte de Witte.

Por este Area V también presenciamos grandes sets como los de Patrick Mason el viernes por la tarde, el B2B melódico entre Joris Voorn y Kevin de Vries, el sunset hour con Joseph Capriati a los mandos o la espectacular masterclass de Richie Hawtin el domingo al atardecer. 

Upclose 2026 brilla pese a la lluvia y consolida su propuesta dentro del universo Awakenings

Para aquellos que buscaban un sonido house con clase y vibras veraniegas, el Area B y sus icónicos paneles de cristal de colores junto al lago se convirtieron en un absoluto hervidero. El sevillano Wade fue el encargado de ser el primer español en actuar en el festival en este escenario con su inconfundible y pegajoso groove, desatando la locura de un entregado público.

La temperatura no paró de subir en este stage con las sesiones magistrales de figuras globales como Mau P y Franky Rizardo. También destacaron el arrollador Vintage Culture en un especial mano a mano junto a East End Dubs, y los cierres de Gordo y el italiano Marco Carola.

Los más puristas de la escena se congregaron en el Area X, que se consagró rápidamente como el corazón palpitante del techno sin ningún tipo de concesión comercial. En esta carpa, diseñada como un íntimo club oscuro con foso central, capturamos instantes únicos que rinden culto al sonido más puro.

Entre los momentos más destacados de esta zona, vivimos la auténtica cátedra de mezcla a vinilo impartida por Freddy K y una lección magistral a manos de DJ Rush. Completaron la sobresaliente programación las sesiones de Dax J con un cierre que, para aquellos que lo vivieron, coincidirán en que fue uno de los sets del festival, además de los de Len Faki o el hipnótico closing final de Chlär B2B Yanamaste.

Marron y Speedy J fueron algunos de los otros nombres a destacar en la oscura estructura del Area X, además de Rodhad y FJAAK el sábado o las incontestables actuaciones de dos grandes figuras mundiales como Nina Kraviz o Ben Klock el domingo. 

Por su parte, el Area A nos adentró en la frescura del bosque para presentarnos los sonidos más dinámicos, el euro bounce y la velocidad de la nueva generación de artistas. Fue en este idílico entorno donde el nacional Adrian Mills brilló con luz propia en un debut redondo, en el que contagió rápidamente su desenfrenada energía que, incluso, le provocó algun contratiempo como una pequeña rampa en la pierna en medio del set.

Mills consiguió llenar el bosque por completo con su característico bounce y sonido 240, desatando el delirio general al cerrar su sesión de manera inesperada a ritmo de makina. La energía no decayó en ningún momento del fin de semana dentro del bosque, gracias a las magníficas aportaciones de artistas como Cloudy y Serafina el viernes, Heartstring, MALUGI o Anetha el sábado y la dupla MCR-T B2B Partiboi69, Bad Boombox o OTTA el domingo.

El hard techno tuvo su propio santuario en la colosal carpa del Area Y. El sábado por la tarde, Indira Paganotto demostró su inmenso poder de convocatoria abarrotando el espacio desde muy temprano y contagiando a miles de almas con su vibrante psytechno, en lo que sirvió como refugio ante el intenso calor a las cuatro de la tarde.

La encargada de rematar la jornada ese día entre nuestros españoles fue Fatima Hajji. La artista asumió la compleja tarea de actuar justo detrás de un headliner de la talla de Nico Moreno y firmó un una sesión impecable que reivindicó el sobresaliente nivel internacional de nuestra escena más contundente. 

A lo largo del sábado y el domingo este rincón del Area Y fue uno de los más solicitados del recinto, donde pasaron nombres como Azyr y Dyen para cerrar el primer día, además de Nikolina, BIIA, Novah, 99999999 y el cierre especial de Cynthia Spiering y Reinier Zonneveld haciendo un espectacular live.

Otras zonas del festival destacaron en ciertos momentos del fin de semana, por supuesto, como el Area C donde pasaron nombres como Marco Faraone, Bart Skills, Colyn, el Eli Brown B2B HI-LO o Anfisa Letyago. También el Area H, un hermoso espacio frente al lago con momentos clave como los sets de Mac Declos o SHDW, además de pequeños rincones como el Area S o el Bar Le Duc.

La experiencia del camping fue toda una aventura y demostró que es posible disfrutar de un festival con comodidades de primer nivel. La oferta de alojamiento dividió a los asistentes entre el inmenso Grand Camping y la tranquilidad del selecto Comfort Camping, rodeados de naturaleza y música las veinticuatro horas.

La organización brilló con servicios tan prácticos como un supermercado disponible las 24 horas del día y paradas de estilismo para retocarse en cualquier momento. A esto se sumó una completísima propuesta gastronómica que apostó firmemente ser 100% vegetariana dentro del recinto del festival, aunque con algunas propuestas de carne por el camping.

El bienestar físico fue el gran factor diferenciador de esta edición de Awakenings. Gracias al completo programa matutino junto al lago, los asistentes pudieron resetear y mimar su cuerpo mediante intensas clases de HIIT, Deep House Yoga al amanecer, saunas de calor reparadoras e incluso tinas de hielo para crioterapia.

La guinda del pastel la puso un divertido puesto de masajes situado justo en frente del escenario de hard techno. Este enfoque sostenible, centrado en el autocuidado y la salud en medio de un festival de semejantes dimensiones, resultó ser un contraste impactante y muy de agradecer, demostrando que uno puede darse un buen homenaje por la noche sin dejar de pensar en su cuidado personal durante el día.

En el apartado artístico y tecnológico, Awakenings volvió a demostrar por qué cuidan con tanto mimo cada detalle visual de su recinto. Nos dejamos sorprender por increíbles obras de arte inmersivo como la esfera de luces Atmospheric Sensing y por actividades alternativas que se salían por completo de lo convencional.

Pudimos subir a la enorme noria para deleitarnos con vistas aéreas incomparables de todo el recinto o embarcarnos en un inolvidable viaje en catamarán con un DJ pinchando sobre el lago. Tampoco pasó desapercibido el espectacular sintetizador gigante Sequencer patrocinado por Red Bull, por donde vimos crear música en directo a diversos artistas como Reinier Zonneveld.

Tras tres intensas jornadas, la conclusión es directa: Awakenings Festival no tiene rival y se mantiene en la cima absoluta de la escena de la música electrónica. Su combinación inigualable de innovación técnica, sostenibilidad ejemplar, amor por el bienestar y su tremendo escaparate para consolidar de cara al mundo el talento de artistas sitúa el listón a una altura inalcanzable.

La verdad es que todo el festival estaba cuidado al milímetro. Hizo calor y realmente fue el gran inconveniente durante el fin de semana, donde el sol pegó con fuerza durante los inicios de cada jornada. Por suerte, en un parque lleno de bosque, refugirarse en cualquier sombra era muy fácil. 

Por el resto, poco que objetar y, sin duda, un claro modelo a seguir para cualquier festival del mundo. Con el mayor aforo de su historia, con un recinto kilométrico y tantas zonas por abarcar, el festival holandés cerró con nota alta esta edición, demostrando que está en la vanguardia de los festivales. 

La promotora ya mira al futuro inmediato con la confirmación de su histórico 30.º aniversario del 9 al 11 de julio de 2027. Mientras tanto, la marca pondrá rumbo a nuestro país este mismo mes de julio para su gran desembarco en Monegros Desert Festival y preparará su regreso a Ámsterdam para el próximo ADE de octubre. Ya puedes adquirir tus entradas aquí.

Eric Calduch
Periodista y amante del mundo de la electrónica.