Respeto y apoyo: las causas del estancamiento de España en la escena electrónica internacional

El Top 100 de la DJ Mag, ese dichoso ranking que tan en serio se toman algunos y tan poco otros. Después de todos estos años desatando la polémica en las redes sociales sobre si tal artista merece estar en la lista por méritos propios o no, seguimos con el mismo argumento de siempre… y parece que no aprendemos. En este artículo voy a hablar de “nosotros”, generalizando, porque al fin y al cabo la escena nacional la componemos los DJs, promotores, tú que estás leyendo esto y yo que te estoy escribiendo esto, entre muchas más personas. Todos tenemos algo que aprender y mejorar. Es hora de madurar. Respeto y apoyo.

Wololo Sound Top 100 DJs 2018

Como venía diciendo, la escena la componemos todos los que de alguna manera u otra nos involucramos en el mundo de la electrónica y no es necesario dedicarle gran parte de tu tiempo para formar parte de ella. El problema de nuestro atraso se basa en nuestras actitudes, y qué mejor prueba que lo sucedido ayer con la DJ Mag para reflejarlo. Como muchos sabréis, un año más hemos vuelto a tener representación española en esta popular y polémica lista. Danny Avila ha logrado colarse por tercera vez entre “los cien mejores DJs y productores del mundo”, alcanzando el número 38. Lo que mosquea a mucha gente es esa etiqueta de “los cien mejores DJs y productores del mundo”. A estas alturas deberíamos saber que no es más que una lista de popularidad, ya que, desde el momento en el que entran de por medio campañas publicitarias y los votos de cualquier persona del mundo, este ranking pierde toda su credibilidad. Con esto no quiero decir ni que ese puesto sea justo para Danny, ni que merezca más o menos.

Cada uno de los tres años que él ha formado parte de esta lista ha habido algo que me ha llamado mucho la atención, venido del público español: una ingente cantidad de críticas hacia su persona y trabajo, argumentando que “no ha hecho nada”, desde la ignorancia mayoritariamente. Echando un ojo a las fechas de la gira de Danny Avila en bandsintown vemos que desde enero ha dado casi 50 actuaciones en diferentes rincones del mundo, con una especial presencia en el mercado asiático -donde se guían mucho por el Top 100 DJ Mag a la hora de contratar artistas- y debutando en Tomorrowland. En cuanto a temas lanzados, el español ha sacado tres temas originales este año, logrando firmar uno de ellos por Sony Music, ‘Too Good To Be True‘ con The Vamps y Machine Gun Kelly. Su destreza en cabina es algo que lleva años demostrando; sabe dar la cara tanto para su público general, el mainstream, como para la vertiente más underground, pinchando Deep y Tech House hasta durante ocho horas.

Top 100 DJs de 2018 elegido por los fans de Wololo Sound

Valorando todo lo mencionado anteriormente, y manteniendo en mente que esto no es más que una clasificación de popularidad, ¿por qué no nos alegramos de que alguien de nuestra casa nos esté abriendo las puertas de cara al mundo entero? España no es solo Ibiza y tenemos que demostrarlo. Si hay alguien que tira del carro pero muchos reman en dirección contraria, es imposible que en el extranjero nos puedan tener en cuenta. Y siempre se pone el ejemplo de Holanda en estos casos, donde les representa la unidad y el apoyo mutuo, algo que en España cuesta ver. Queremos tener grandes festivales, queremos tener cerca a artistas difíciles de acceder como Skrillex o Porter Robinson y no somos capaces de empezar por apoyar a los nuestros. Y si todavía hay alguien que piense que esto no es cierto, otro de nuestros grandes representantes, Coyu, se mojó sobre el tema afirmando que “España es, con diferencia, la escena occidental que menos apoyo da a sus artistas”.

Fue triste ver que uno de los nuestros tuviera que enfocar su carrera hace unos años a otros países siendo aún menor de edad porque España en ese momento no estaba preparada para sus necesidades y exigencias. Al igual que lo es la situación actual, cuando este artista nos está abriendo hueco y nosotros le devolvamos el favor desprestigiando su trabajo.

Respeto y apoyo, compañeros. Solo así conseguiremos, algún día, ser más grandes. Todos juntos.