El festival californiano sigue los pasos de Glastonbury y Ultra, siendo el siguiente que sucumbe ante la todavía gran crisis del coronavirus, y decide posponer la edición que estaba prevista celebrarse en abril

Cada vez que un festival se pronuncia en estos días para cancelar su edición de 2021, lo sentimos como una crónica de una muerte anunciada, haciendo homenaje al libro del gran escritor colombiano Gabriel García Márquez. El mítico festival británico Glastonbury ha sido el primer eslabón de esta cadena de cancelaciones que desgraciadamente, parece que vamos a ver en los próximos meses. Hace poco más de una semana el festival anunció la cancelación del que sería su quincuagésimo aniversario (que se tendría que haber celebrado en 2020), a pesar de que la coorganizadora, Emily Eavis, negara públicamente en su día los rumores de una posible cancelación en 2021. El fundador del festival, Michael Eavis, se pronunció hace pocos días con la esperanza de poder hacer el festival a escala más pequeña en torno a septiembre, aunque anteriormente descartaron la posibilidad de posponer el festival para más adelante en 2021, por lo que ver una edición del festival en septiembre parece, cuanto menos, una utopía.

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Ahora desgraciadamente le ha llegado el turno a Coachella. Uno de los festivales que está viviendo un mayor crecimiento en estos últimos años debido a su estética atractiva para todos los influencers y un cartel de ensueño que engloba electrónica, rap, pop, rock, indie y todos los géneros imaginables, se ha visto obligado a cancelar la edición de este año debido a la grave crisis del coronavirus que todavía se vive en la mayor parte del planeta. El estado de California, donde se celebra el festival, está viviendo un aumento en el número de contagiados y fallecidos en estos últimos dos meses pese a ser Estados Unidos uno de los países que más avanzados van a la hora del proceso de vacunación. Esto, sumado a que es uno de los festivales que más atrae a gente de diversos países del mundo, hace imposible su realización en las fechas que tenían previstas, que son del 9 al 11 y del 16 al 18 de abril; estas fechas eran las acordadas tras el segundo aplazamiento del festival, que en principio estaba previsto para octubre del año pasado. El funcionario de salud pública del condado de Riverside, Cameron Kaiser, fue el que confirmó la cancelación tanto de Coachella, como también del festival Stagecoach, los dos festivales propiedad de Goldenvoice.

Coachella se suma a la ya cancelación de Ultra Music Festival como dos de los festivales insignia del país estadounidense que se han visto obligados a dar su brazo a torcer por culpa del coronavirus. No sabemos todavía la intención de Goldenvoice, ya que no se han pronunciado acerca de esta cancelación, pero suponemos que intentarán buscar en primera instancia una futura fecha en los últimos meses de 2021 y, según como vaya avanzando el estado de la pandemia, poder celebrarlo o, de lo contrario, tener que esperar hasta 2022 para volver a disfrutar de la magia de Coachella.

Se podría decir que los auriculares ya son una extensión más de mi cuerpo. Un periodista al que le encanta viajar, ver Netflix hasta las tantas, y por supuesto la música. | "It's all about house music"