La sensación de poder publicar eso de “ENTRADAS SOLD OUT” debe ser de lo más gratificante tanto para el promotor como para el artista protagonista de dicho evento. BeRenatta dio en el clavo el pasado viernes con la visita de Joris Voorn, uno de esos artistas que nunca falla en la capital. El holandés, muy querido por el gran público, fue indiscutible protagonista en una sesión que abarrotó LAB theClub. En lo que a nuestra presencia se refiere, el show con mejor entrada desde el nacimiento de Renatta.

La noche del viernes fue muy especial. La fecha lo tenía todo para funcionar, y vamos que si funcionó. Era una tarde-noche en la que Madrid respiraba música electrónica por los cuatro costados. El único show en España de Swedish House Mafia tras su vuelta acercó a la capital a amantes de la electrónica de todos los puntos del país, y buena parte de ellos eligieron LAB theClub (como no podía ser de otra manera) para jugar el tercer tiempo. Y es que, seamos sinceros, el club, el ambiente, el sonido y la iluminación de la sala, así como el artista, se daban para ello.

LAB theClub registró una de sus mejores entradas desde su apertura hace ya casi 10 años. Un sold out incontestable que la pista respondió con pasión y mucho baile. Es verdad que en ciertos momentos, dada la disposición de la sala, se notaba cierto agobio en los pasillos de acceso a la pista principal. Momentos que quedaban en anécdota con el ambientazo que se respiraba hasta en el último metro cuadrado del club.

En cuanto al show de 120 minutos de Joris Voorn he de admitir que a quien escribe estas líneas le es imposible ser objetivo. El talento del veterano dj es conocido, y su estilo y ritmo en cabina se mantiene intacto con el paso de los años. En su segundo paso por BeRenatta Joris volvió a demostrar una gran selección musical. Sus propios temas tienen un gran peso en este tipo de sets, pero es en la elección del resto de tracks donde creo que Joris más destaca últimamente. Joris Voorn realizó un set con transiciones bastante rápidas, nada monótono y de lo más bailable. De hecho apenas escuchamos techno como tal en la sesión del artista, que supo mantener la línea sin sobresaltos innecesarios, lo que también me parece una lectura perfecta del público, que estaba disfrutando cada minuto del melódico set. Melódico, sí, pero sin eternos arpegios, breaks o vocales. No faltaron clásicos, por cierto, como ‘Goodbye Flye‘ o ‘Ringo‘, hits atemporales que siguen funcionando perfectamente en directo.

A fin de cuentas, una noche especial para BeRenatta y para todos los que seguimos fielmente a la sesión desde sus comienzos. Este próximo viernes podremos bailar en Chamartín con Nicole Moudaber, mientras que seguimos a la espera de echar un vistazo a la programación de noviembre. ¿Qué nos tendrán preparado?

Cofundador y redactor. Melómano, leonés y obseso de las cosas bien hechas. Imposible encasillarme en un sólo género. “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina en grupo”