Tarde o temprano tenía que pasar…y tras dejar el listón bien alto conociendo al Community Manager de Dreambeach; hoy Wololo Sound extiende las fronteras de ‘La Otra Escena’ para presentar a nuestro primer entrevistado internacional: Lorenzo Tnc. El mundialmente conocido artista visual, es autor de algunas de las fotos más espectaculares de toda la escena electrónica. Habiendo fotografiado prácticamente a todos los DJs del Top 100, y actualmente trabajando para el equipo de una de las figuras más destacadas del hardstyle; Lorenzo nos cuenta detalladamente qué se esconde detrás de su polifacética carrera en el mundo musical: diferencias entre contratos con festivales y con un solo DJ, las características que hacen sus fotos diferentes, la infravaloración de los artistas como él … ¡y mucho más!


WOLOLO SOUND¡Hola Lorenzo! Es un placer para nosotros estar hablando con uno de los mejores fotógrafos de la escena. Gracias por darnos la oportunidad de charlar contigo. Llevamos siguiendo tu camino desde hace tiempo, viéndote crecer hasta que has llegado a donde estás ahora. Sabemos que a día de hoy, trabajas con Brennan Heart. ¿Qué diferencias encuentras entre trabajar para un festival y trabajar para un único artista?

LORENZO – Hay, en efecto, bastantes diferencias entre ser contratado por un DJ y por el promotor de un festival. Empecemos diciendo que me las arreglé para experimentar ambas cosas durante mi carrera: al principio estaba de tour con un dúo de DJs muy conocido. Después, cuando nos fuimos por caminos distintos, fui contratado sobre todo por promotores. Y ahora, estoy principalmente centrado otra vez en un sólo DJ, Brennan Heart.

Ser contratado por un festival es genial. Consigues estar totalmente “sumergido” en la experiencia, porque tienes tiempo para visitar todo el recinto adecuadamente, hablar con muchos artistas, y ver a un montón de gente con todo tipo de gustos musicales -especialmente si es un gran festival con muchos géneros-. La mayoría de mis mejores recuerdos son en los festivales. Estar en el Mainstage de Tomorrowland enfrente de decenas de miles de personas en el livestream, haciendo fotos de casi cada artista que siempre he querido, y todo eso.

Pero a veces, ser contratado por un festival puede ser un poco como un trabajo “corporativo”. Tienes que cumplir con una lista predeterminada de contenido, tienes que hacer fotos de cosas que son útiles a nivel de marketing y no a nivel artístico (por ejemplo, patrocinadores, puestos de comida, detalles de como los campings se llevan a cabo…). Aunque entiendo totalmente que esto es algo que el promotor necesita para vender entradas, también siento que puede limitar mucho mi creatividad. A veces quería ir a algún escenario donde la energía era increíble -el DJ poniendo temazos y la gente bailando como loca-; pero entonces, miraba mi horario y veía que me habían pedido hacer fotos de chicas bebiendo una determinada marca que patrocinaba el festival. A pesar de que no siempre pasa, las pocas veces que si, te hace sentir como que tienes un freno en tu creatividad.

Por supuesto, siempre acababa deshaciéndome de lo de las marcas y seguía el ambiente del festival. Donde hubiese más energía, allí estaba yo con mi cámara para capturarlo. Siempre he sido un poco rebelde. Respeto lo que me pide el cliente, pero soy un artista y siento que necesito respetar también mi libertad creativa.

De todas formas, estaba en un buen momento profesional y personal cuando el año pasado me contrató Brennan Heart por primera vez. Le había hecho algunas fotos antes, y después de eso, expresó abiertamente su deseo de trabajar conmigo. Aprecié mucho el hecho de que fuese tan insistente con ello, así que acepté con mucho gusto. Hicimos unos cuantos tours de prueba, si pueden llamarse así; ¡y conectamos al momento! Para mí esto fue un nuevo desafío. En un festival solía capturar un poco de todo, ahora podía centrarme en el principal protagonista de la noche – el artista en el escenario. En el festival mi objetivo era que toda la experiencia pareciese bonita, y ahora capturo al DJ en todo su esplendor, como un superhéroe podríamos decir.

Nunca puedo quedarme quieto por mucho tiempo. Algunas veces los festivales duran 3-4 días, mientras que cuando haces el tour con un DJ, ves una ciudad durante unas pocas horas, y después vuelas de inmediato a otro lugar. Otro lugar, otro recinto, otro festival, otro grupo de gente lista para la fiesta. Personalmente, siento que esto es revitalizante comparado con el contrato con un festival. Es un estilo de vida más frenético, pero que me va bien. Cuando la gente me pregunta porque me cambié de festivales a contratos con artistas me gusta decir un ejemplo sarcástico describiendo mis sentimientos. En los dos últimos años, a veces me sentía como un escolta de lujo: me contrataban, hacía mi trabajo, me pagaban y me iba. En serio, era como ser una “puta profesional”. Las actuaciones y los clientes eran increíbles, pero faltaba algo: el sentimiento de “familia”. Después de la gran emoción del principio, necesitas la parte emocional para seguir. Uno de mis mayores errores, pero también una de las características que me hace auténtico es que nunca he sido capaz de no tomarme las cosas a nivel personal. Me lo tomo todo personal, de ahí saco mi impulso y energía. Ahora que trabajo en el equipo de un artista, tengo finalmente ese sentimiento de “familia”. Tengo a gente a la que le importo a nivel personal, y que no sólo se fijan en mi trabajo. Me siento muy feliz, es cómo que faltaba algo y ahora está ahí. No sé donde me llevará el futuro, pero por ahora estoy disfrutando el momento y estoy contento con lo que estoy haciendo y emocionado por todas las nuevas aventuras y desafíos en mi camino.


WS – Has viajado por todo el mundo sacando fotos a los artistas y festivales más famosos de todo el mundo. ¿Ya estabas dentro de este mundillo cuando empezaste a trabajar en esta industria o tu buen gusto en cuanto a la música vino más tarde?

L – Crecí en los años 90 en Italia: en esa época, el género conocido como Italodance (o Eurodance si lo prefieres), iba ganando peso. Cuando era un niño, mis héroes eran Eiffel 65 y Gigi D’Agostino. El primer disco que compré fue ‘Europop’ (el álbum con ese famoso tema llamado ‘Blue‘) de Eiffel 65. Seguro que eso tuvo mucha influencia en mi, en meterme en el mundo de la música electrónica.

Nunca me he considerado un purista musical: ya sabéis, esa gente que solo escucha un género musical y ya está. Cuando entré en la adolescencia, empecé a escuchar MUCHÍSIMO hip-hop, el cual todavía considero que está en el mismo nivel que la electrónica en mi top personal. El hip-hop de la vieja escuela me definió mucho en mi adolescencia y me convirtió en la persona que soy hoy en día: mientras trabajo en una industria con un sonido diferente, ese trasfondo siempre está conmigo.

Además de esos dos géneros, me gusta no tener ningún tipo de límite en los sonidos que me acompañan durante el día: ¿Punk rock? Claro, me encanta Blink 182, Sum 41 y demás. ¿Reggae? Por qué no, ¡me gusta el sonido! ¿Hardcore? Para asegurarme de que no me quedaba dormido, a las mañanas solía ponerme la alarma con temas de Angerfist. ¡Me encanta! ¿Reggaeton? Los temas de hoy en día son un poco malos pero creo que los temas viejos de Daddy Yankee son históricos, ese hombre es una leyenda. ¿Jazz? ¡Claro que sí! No hay nada mejor que un poco de jazz para relajarse con una copa de licor y un cigarro. ¿Pop? Ponme las 5 primeras notas de cualquier éxito de los 90 de la radio y te lo diré todo sobre ese tema. Soy un amante de la música en 360º. Por supuesto que tengo mis preferencias, ¡pero me gusta sacar la inspiración de todas partes!


WS – Actualmente, trabajas para Brennan Heart, uno de los DJs más populares dentro del hardstyle. Sabemos que disfrutas de sus sets, sobretodo cuando pone ‘Imaginary’. ¿Alguna vez has considerado la idea de ser DJ en vez de fotógrafo?

L – ¡Claro que sí! Como comentaba en la pregunta anterior, en mi adolescencia estaba muy metido en el hip-hop. Cuando tenía 13 años, vi por primera vez un show con tocadiscos de Mix Master Mike, el DJ de los Beastie Boys. La forma en la que pinchaba, la habilidad con la que hacía “scratch“… Estaba fascinado. Realmente me metí en el arte de pinchar y empecé a buscar cintas viejas de Grandmaster Flash y otras figuras históricas del mundo del hip-hop. Esto me hizo respetar el rol del DJ al máximo.

Empecé a practicar cuando era un crío, y todavía lo hago de vez en cuando en mi tiempo libre. Siempre he trabajado mucho en mis habilidades para crear música, desde que empecé a hacer mezclas para mis amigos del colegio. En un futuro, me veo totalmente desarrollando esto y compartiendo mi conocimientos musicales con la gente, pero sin ningún tipo de estrés: me gusta dejar a las cosas que pasen en su debido momento y cuando me sienta 100% inspirado.


WS – Sabemos que la “tour life” no es tan fácil como parece, sobretodo cuando los bebés lloran en los aviones. ¿Cuál es la peor y la mejor parte de este estilo de vida?

L – La vida en tour es definitivamente desafiante. Viajas un montón, lo cual es muy bonito si te gusta descubrir nuevas culturas y conocer gente nueva como a mí. Me encanta ver lugares nuevos, conocer personas nuevas y sumergirme por completo en la cultura local. También intento aprender palabras del idioma local tan pronto como puedo. Para mí es inaceptable visitar un país y no mostrar ningún esfuerzo para ser parte de él. Pero la “tour life” también puede pasar factura a tu mente y a tu cuerpo. Muchas noches (a veces seguidas) sin dormir, diferentes zonas horarias a las que te tienes que adaptar casi cada semana, y mucho estrés en general: asegurando que todo va bien, estando siempre a tiempo, anticipando cualquier cosa que pudiese ir mal y fastidiase el horario.

Cada vez que subo insta-stories de bebés llorando, o enseño mis camisetas que dicen “el tour de las 0 horas de sueño” es para bromear sobre ello, pero también es una forma divertida de mostrar que la “tour life” no es tan lujosa como parece. Por supuesto, nunca me quejaría sobre ella, porque es parte del estilo de vida que elegí y que me encanta. Solo quiero que la gente sepa más, me gusta ser muy transparente cuando comunico mis historias a mis seguidores. ¡Cero falsedades!. Si algo va mal o no va como debería, también es parte del proceso. No me interesa presumir de que me quedo en la suite de un hotel y cosas por el estilo. Me gusta compartir mi “tour life” con la gente, y contar las historias de manera divertida, con auto-ironía. Me encanta hacer reír a la gente de cualquier forma posible. Por eso utilizo mi vida para crear esas pequeñas historias, con la esperanza de que entretengan a la gente y robe alguna sonrisa por aquí o por allá.


WS – Muchas veces, si quieres destacar en algo tienes que ser único. Y recientemente, mucha gente ha empezado a sacar fotos. ¿Qué características crees que diferencian a tus fotos de las demás?

L – Siempre he intentado ser diferente y destacar entre la gran masa de fotógrafos de eventos que hay. Uno de los aspectos que creo que me diferencia del resto es que siempre me he considerado no solo un fotógrafo, sino un artista de 360 grados, apasionado de la música y el entretenimiento en cualquier forma posible. Trato a las sesiones fotográficas de festivales de la misma manera que un DJ trata a su actuación. Me tomo un tiempo para prepararme física y mentalmente antes de un show, me aseguro de que todo está a punto, incluso mi vestimenta o la apariencia en general. Sobre todo, no es agradable ver a alguien en el escenario mal vestido o con pinta de haberse levantado justo en ese momento de la cama, ¿no? Creo que una vez pisas el escenario, necesitas aceptar que tú eres, de algún modo (cada persona en un nivel diferente, por supuesto) parte del espectáculo, y que necesitas actuar de acuerdo con él.

Siempre me ha causado rechazo ver que los fotógrafos sean tratados como “la parte B” del espectáculo. Al fin y al cabo, somos los que llevan el show a la gente que no pudo asistir. Hacer que un show tenga buena pinta es arte. Igual que un productor organiza las notas musicales para crear una canción, yo organizo píxeles para crear una foto. Fotografía, cinematografía, hacer de DJ, de MC, de VJ y todo eso se considera ARTE, y necesita ser tratado del mismo modo.

Antes decía que nunca me consideraba solo un fotógrafo, pero siempre me describo como un artista de 360 grados: bueno, por supuesto que he hecho que “colegas” fruncirían el ceño… Muchas veces he sido acusado por otros fotógrafos de ser un fanfarrón. ¿Por qué? ¿Tan solo porque he pedido que el arte de la fotografía se respete igual que otros artes en la industria de la música? La única manera de demostrar a mis “haters” que se equivocaban es tener una actitud profesional impecable durante los shows. Lo gracioso es que, la gente que me estaba rechistando eran los que se ponían hasta arriba y se hartaban de beber con los DJs mientras se supone que tendrían que estar trabajando, o se van a un afterparty en lugar de estar editando. Lo veo como una actitud muy hipócrita. Seguí concentrándome en mi propio camino, siempre mantuve una actitud profesional y respeté los plazos de entrega como si fuera otro tipo de trabajo. Eso me llevó a ser un poco “lobo solitario” pero también me hizo encontrar a mucha gente en la industria de la música, fuera del campo de la fotografía, que me aprecia por quién que realmente soy y por mi verdadero carácter.


WS – Has fotografiado a artistas de todos los estilos musicales. ¿Qué subgénero consideras que es más fácil de fotografiar?

L – No soy fan del techno ni de esos géneros que tienen un tempo lento en los que ves a la gente quieta con sus bebidas o simplemente “presumiendo”: me gusta ver a la gente bailando como loca, gritando a pleno pulmón, agarrándose a las vallas de los fosos y demás. Por lo tanto, diría que el hardstyle y el dubstep son los dos géneros que tienen esos fans más dedicados y enérgicos. Sabes que están ahí al 100% por la música. Creo que este factor por sí mismo es suficiente para crear siempre el mejor ambiente.


WS – ¿Te ves como fotógrafo el resto de tu vida? Es decir, ¿es este el trabajo de tus sueños o crees que podrías mejorar?

L – He estado haciendo fotos desde que tengo uso de razón. Vengo de una familia de fotógrafos desde hace dos generaciones, se ha convertido en parte de mi ADN. Tengo fotos mías de pequeño sujetando cámaras de vídeo en mis manos y fascinado intentando averiguar cómo funcionaban. Sin embargo, nunca me he descrito a mí mismo “solo” como fotógrafo. Como ya os dije antes, soy un artista de 360 grados, y tengo ganas de enfocar toda mi creatividad hacia la música de cualquier manera. Quizás suene a cliché, pero la verdad es que la música me ha salvado la vida y me ha dado fuerza para resistir los momentos más duros de mi vida: siento que lo menos que puedo hacer es volcarme de lleno en ella.

Todos los días tengo nuevas ideas que quiero llevar a cabo en el mundo de la música. Me inspiro en cualquier cosa que veo en el camino. No quiero establecer ninguna frontera a lo que soy capaz de darle a la música: me veo a mí mismo transformando las ideas visuales que tengo y convirtiéndolas en música; me veo tomando un rol como manager y ayudando a artistas a crecer, tener éxito y convirtiéndose en la mejor versión de ellos mismos; me veo escribiendo letras; me veo entreteniendo a la gente de cualquier modo posible, que es lo que más adoro. Todo lo que sea creativo, relacionado con el arte y orientado a la música y a que la gente se lo pase bien, es algo de lo que puedo sentirme parte fácilmente en el futuro. ¿Cuándo? Como ya he dicho antes, no me gusta ponerme plazos en mis propios proyectos creativos. Me gusta que las cosas salgan con naturalidad, sin forzar nada.


Para acabar, unas preguntas cortas:

Nombra un artista al que no hayas fotografiado pero te gustaría. He sido lo suficientemente afortunado para fotografiar a casi todo el top 100 de la DJMag y a casi todos los artistas de mi top 10. En cuanto a electrónica, probablemente diría Skrillex durante un show en el que pinchara el solo, ya que solo le he fotografiado como Jack Ü junto a Diplo. Pero hablando en general, diría algunos de los iconos del hip-hop con los que crecí: Snoop Dogg, Eminem, Ice Cube o Dr Dre, por mencionar algunos.

– ¿Dúo de DJs favorito al que hayas fotografiado? Dimitri Vegas & Like Mike, la energía que desprenden en sus sets es siempre increíble. ¡La gente se vuelve loca! Me encanta.

– ¿La foto más emotiva que hayas hecho? Es casi imposible que elija solo una… Diría que las fotos que tienen un fuerte impacto emocional en mi, son las que tienen una historia detrás. Esas que, para conseguir hacerlas, he tenido que superar dificultades, correr, sudar o pelear por ellas. Creerme, ¡no hay muchas como esas!

¿El mejor escenario que hayas visto? Tomorrowland siempre se lleva la palma, tanto por el nivel de calidad como por la atención al detalle. En mi opinión, sigue siendo inigualable.


WOLOLO SOUND – Ciao Lorenzo! It’s a pleasure for us to be talking with one of the best photographers in the electronic music scene. Thank you for letting us have a little talk with you. We’ve been following your journey for a while, seeing you grow till you reached this position. We know you are working with Brennan Heart at the moment. What differences do you find between working for a whole festival and working only for one DJ?

LORENZO – There are indeed quite some differences, between being booked by a DJ and being booked by a festival promoter. Let’s start by saying that I managed to do both during my career: in the beginning I was touring with a DJ, then, when we took separate roads, I got booked mainly by festivals promoters. And now again I’m focusing on one DJ mostly, Brennan Heart.

Being booked by a festival is just great: you get to be fully “immersed” in the whole experience, since you have time to visit the entire venue properly – you can check all the stages, interact with plenty of artists, and see a lot of people with all kinds of music taste, especially if it’s a big multi-genre festival. Most of my best memories were made at festivals. Being at the Mainstage of Tomorrowland in front of tens of thousands of people on livestream, taking shots of almost every artist that I’ve always wanted to, and so on.

But sometimes, being booked by a festival can feel a little bit like a “corporate” job: you need to comply to a pre-determined list of needed content, you need to take photos of things that are useful mainly marketing-wise and not artistic-wise: for example sponsors, food stands, details of how the camping tents are made, and so on. While I totally understand that this is something that the promoter needs to sell tickets, I also feel that this is something that can limit my creativity a lot. Sometimes I wanted to go to a stage where there was crazy energy, DJ playing bangers and people dancing their asses off: but then I looked at my schedule and I saw that I was asked to take photos of girls drinking a certain type of brand that was sponsoring the festival. WTF? haha. Even though it doesn’t happen all the time, the few times it does, it makes you feel like you have a brake on your creativity.

Of course I always ended up ditching the branding thing and just following the festival vibes: wherever there was the best type of energy, I was there with my camera ready to capture it. I’ve always been a little bit of a rebel haha. I respect my client’s demands of course, but I am an artist and I feel like I need to also respect my creative freedom.

Anyway, I was really in a good place professional and personal-wise, when last year I was booked by Brennan Heart for the first time. I took some shots of him in the past, and after seeing those, he expressed very openly the desire to work with me. I appreciated a lot the fact that he was being so persistent in this, so I accepted very gladly. We did a few trial-tours if you can call it like that. We instantly clicked! For me this really felt like a new challenge. At a festival I used to capture a little bit of everything; now I could finally focus on the main protagonist of the night – the artist on stage. At a festival my focus was to make the whole experience looked beautiful; now my focus switched to make the performer on stage look like at its best, like a superhero we can say haha.

I can never stand still for too long. Sometimes festivals run for 3-4 days straight; when you tour with a DJ instead, sometimes you see a city for less than a few hours, and then you fly immediately to another place. Another place, another venue, another festival, another group of people ready to party: personally this felt refreshing compared to a festival booking. It’s a more hectic lifestyle, but I found this suits me well!When people ask me why I switched from festival bookings to artist bookings, I like to make a sarcastic example by describing my feelings: in the past 2 years, sometimes I was feeling like a high-end escort: I got hired, I did my performance, I got paid and then I got the fuck out. Seriously, it was like being a professional hooker. The performances and clients were amazing, but there was something missing: that “loving family” feeling. After the big high that you get at the beginning, you really need the emotional side to be on point to keep going. One of my greatest mistakes, but also one of the characteristics that make me really authentic, is that I’ve never been able to keep business not personal. I get everything on a personal level. That’s where I get my drive and energy!Now, working in an artist crew, I finally got that “family” feeling: I have people actually caring about me on a personal level, and not just looking at my performance.I really feel happy about this, it’s like something was missing, and now it’s here. I don’t know where the future will take me, but I’m just enjoying the moment and I’m happy with what I’m doing and excited for all the new adventures and challenges in my path!


WS – You’ve travelled all the world taking pictures of the most famous electronic music artists and festivals in the world. Were you into electronic music when you started working for this industry or did your good music taste come afterwards?

L – I grew up in the 90’s in Italy: at that time, the genre called Italodance (or Eurodance if you want) was going strong. Eiffel 65 and Gigi D’Agostino were my heroes when I was a kid. ‘Europop’ by Eiffel 65 (the album with the famous ‘Blue’ in it) was the first record I ever bought. That for sure had a lot of influence on me, getting me into electronic music.

I never considered myself a music purist: you know, one of those people sticking only to one genre and that’s it. When I got into my teenage years, I started listening to A LOT of Hip Hop, which I still consider to be at the same level of Electronic music in my personal favorite genre chart. Old school Hip Hop really shaped me in my teenage years and made me the person I am today: while I work in an industry with a different sound, that background is always with me.

Besides those two genres, I like to not have any limit in the sounds that keep me company during the day: Punk rock? Sure, I love Blink 182, Sum 41 and so on. Reggae? Why not, I like the sound! Hardcore? I used to set my alarm in the morning to some Angerfist tunes to make sure I could wake up haha. I love it! Reggaeton? The new stuff is a bit wack, but I think the old stuff by Daddy Yankee is historic. That guy is a legend. Jazz? Hell yeah, nothing better than some jazz while chilling with a glass of liquor and a cigar. Pop? Play the first 5 notes of any 90’s hit from the radio and I’ll tell you all about it. I’m a 360 degrees music lover. I have my preferences of course, but I like to get inspiration everywhere!


WS – You are currently working for Brennan Heart, one of the most popular hardstyle DJs of all the time, and we know you enjoy his sets, mostly when he plays ‘Imaginary’. Have you ever thought about being a DJ instead of a photographer?

L – Absolutely! As I said in the previous question, I was really into hip-hop in my teenage years. When I was 13 I saw for the first time a turntable show by Mix Master Mike, the DJ of Beastie Boys. The way he was playing, chopping and scratching those records… I was fascinated. I really got into the art of DJing, and I started looking for old tapes of Grandmaster Flash and other historical figures in the hip-hop world. That really made me develop the utmost respect for the role of the DJ.

I started to practice when I was a kid, and I still do it every now and then in my free time. I always worked a lot on my music tastemaking skills, since when I started to make mixtapes for my friends in school haha. I can totally see myself developing this in the future, and share my music knowledge with the people, but without any rush or stress: I like to let things happen when the time is right, and when I feel 100% inspired.


WS – We know that your tour life is not as easy as it seems, mostly when babies cry on planes. What is the worst and the best part of this lifestyle?

L – Tour life is definitely challenging. You get to travel a lot, which is a beautiful thing if you’re into discovering new cultures and meeting new people as I am. I love seeing new places, meeting new people and get fully immersed in the local culture. I also try to learn as many words in the local language as soon as possible: for me it’s unacceptable to visit a country and not showing any effort to be a part of it. But tour life can also take a huge toll on your mind and body. A lot of nights (sometimes in a row..) without sleeping, different timezones that you need to adjust to almost every week, and a lot of stress in general: making sure that everything goes smooth, being always on time, anticipate anything that could go wrong and fuck up the schedule.

Whenever I post insta-stories of screaming babies, or show my t-shirts with my concept of “0 hours of sleep tour” that’s of course mostly to joke about it, but that’s also one of the fun ways for me to show that tour life is not always as luxurious as it can look. Of course I would never actually complain about it, because that’s part of the lifestyle that I chose and that I love. I just want people to know more, I like to be very transparent in my way of communicating my stories with my followers. Zero fake shit! If something is going wrong or just not going as it should be, that’s also part of the process. I have zero interest in bragging about staying in hotel suites or whatnot. I like to share my tour life with the people, and telling stories in a funny way, with self irony! I love making people laugh in every possible way. That’s why I use my tour life to create all those little stories, hoping they will entertain people and steal a smile here and there.


WS – Most of the time, if you want to stand out you have to be unique. And recently many people have started taking pictures. What characteristics do you think that make your photos different from the rest?

L – I’ve always tried to be different and stand out from the big crowd of event photographers around. One of the aspects that I think made me different from the rest, is that I always considered myself not just a photographer, but a 360 degrees artist, devoted to music and entertainment in any possible way. I treat a festival photoshoot in the same way a DJ would treat his performance. I take some time for myself to get ready mentally and physically before a show, I make sure everything is on point, even outfit and appearance in general. Overall, It doesn’t really look nice to see anyone on stage dressed extremely bad or looking like he just got out of bed, right? I think the moment you step on stage, you need to accept that you’re somehow (each person on a different level of course) part of the performance, and you need to act accordingly.

I have always refused to see photographers being treated as a “B-side” of the show. After all, we are the ones bringing the show to the people at home who couldn’t attend. Making a show look great is my art. Just as a music producer arranges notes to create a song, I arrange pixels to create a picture. Photography, cinematography, DJ-ing, MC-ing, VJ-ing and so on are considered ART, and need to be treated accordingly.

Before I said that I never called myself just a photographer, but I always described myself as a 360 degrees artist: well, of course that raised a few eyebrows among my “colleagues”…plenty of times I got accused by other photographers of being a showoff. Why? Just because I demanded for the art of photography the same respect that other arts in the music industry have? The only way for me to prove my “haters” wrong was to have an impeccable professional attitude during the shows. The funny thing is, the people that were calling me out, were the ones getting fucked up and drinking with the DJs while they were supposed to work, or hanging out at afterparties instead of editing. I found this very hypocritical. I kept on focusing on my own path, always kept a professional attitude and respected deadlines as if it was any other type of job. That made me a little bit of a “lone wolf” but also made me find a lot of people in the music industry, outside of the photography niche, that appreciate me for who I really am and for my true character.


WS – You’ve photographed artists from all different kinds. What subgenre do you consider that makes it easier to take better pictures?

L – I’m not a fan of techno or all those slow-tempo genres where you have people standing still with their drinks or just showing off: I like to see people dancing their asses off, screaming at the top of their lungs, grabbing the rail and so on. For that, I would say that hardstyle and dubstep are two of the genres where you see the most dedicated and energetic fans. You know they are there 100% for the music. I think that this factor alone is already enough to create always the best vibes.


WS – Do you see yourself being a photographer for the rest of your life? I mean, is this your dream job or you think you could improve?

L – I’ve been taking photos for as long as I can remember. Coming from a family of photographers since two generations, that became part of my DNA. I have pictures of me as a baby holding film cameras in my hands and being fascinated trying to figure out how they worked. However, I never described myself “just” as a photographer. As I told you before, I am a 360 degrees artist, and I feel like I want to put all my creativity towards music in any possible way. It may sound cliché, but music has truly saved my life and gave me the strength to endure the darkest times of my life: I feel like the least I could do is devote myself completely to it.

Every day I have new ideas of things I want to do in the music world. I find inspiration in every little thing that I see on the road. I don’t want to set any boundaries to what I am capable of giving to music: I can see myself transforming the visual ideas I have and turning them into music; I can see myself taking on a management role and help artists grow, become successful and the best possible version of themselves; I can see myself writing lyrics;I can see myself entertaining people in any possible way, which is what I love the most.Anything that is creative, art-related and oriented towards music and making people have a good time, is something that I can easily feel being part of me in any moment of the future. When? As I said before, I don’t like to set deadlines on my own creative projects. I like to make things happen naturally, without forcing anything.


Short questions:

Name one artist you haven’t photographed but you would like to. I’ve been lucky enough to photograph basically the whole DJMag Top100 and almost every electronic artist in my top 10. Electronic-wise, I would probably say Skrillex during a solo set, since I only took photos of him as Jack Ü with Diplo. But in general I would say some of the hip-hop icons that I grew up with: Snoop Dogg, Eminem, Ice Cube, Dr Dre to name a few.

Favourite DJ duo you’ve ever photographed? Dimitri Vegas & Like Mike, the energy during their set is always amazing, people really go crazy! I love it.

Name most emotional picture you’ve ever taken. It’s almost impossible for me to choose just one…I would say that the photos that have the most emotional impact on me, are those with a story behind them. Those that I had to overcome difficulties for, run for, sweat for or fight for. Believe me, there are many like that! Haha

The best mainstage you’ve ever seen? Tomorrowland always gets the cake, for the quality level and the attention to detail! Still unmatched in my opinion.