Como os contábamos este miércoles pasado en nuestra crónica general de ADE, fueron muchos los DJs que han tenido la oportunidad de poder actuar en esta semana de la música de Ámsterdam, y entre estos DJs, tenemos al nuevamente coronado como número uno (según la DJ MAG), Martin Garrix, que ofreció hasta 3 shows durante esta semana. No quisimos dejar pasar de largo la oportunidad de poder disfrutar uno de esos shows, y decidimos ir a verle el día reservado para el ‘Martin Garrix all ages’ , evento para todos los públicos, hecho que nos picaba ciertamente la curiosidad.

Colgando el cartel de sold-out a varios días del evento, el joven holandés consiguió que se llenara el pabellón en cosa de minutos a pesar de tener un horario al que no estamos acostumbrados – de 13:00 a 18:00. Cuando llegamos, lo primero que vimos fue la entrada llenísima de gente, tanto de niños de todas las edades como de sus padres. Esto es algo que nos impresionó bastante, ya que en nuestro país siempre vemos a gente mayor de 18 años (obviando alguna excepción de festivales que permiten el acceso desde los 16 años) por lo que, una vez dentro, ver a niños dándolo todo junto a sus padres, demuestra, una vez más, que la música no entiende de edades. Esto podría ser un claro resumen de lo que el fenómeno Martin Garrix significa hoy en día.

Entrando en materia, entramos justo para escuchar parte del set de Matisse & Sadko, artistas que no podían faltar en el line-up. Nuestra primera impresión fue algo confusa, ya que al entrar te sentías desubicado: el inmenso escenario estaba totalmente a oscuras pero la música se escuchaba desde ahí. La única opción era que los artistas estuviesen pinchando desde la propia pista, en el foso de los técnicos de luces y sonido, y así era. Por lo tanto, si estabas mirando al foso donde estaban los DJs, escuchabas la música de lado o incluso de espaldas, lo cual provocaba una sensación un poco extraña. Dejando esto de lado, los rusos supieron cómo hacernos bailar haciendo sonar temas propios y otros como One More Time o, incluso, Antidote. Después fue el turno de Justin Mylo, otro artista imprescindible para el holandés. Él también supo mantener el buen ambiente que había entre todos los asistentes haciendo bailar incluso a los más mayores, con temas como su conocido Chasing Shadows.

Finalmente llegó el turno del protagonista de la tarde y de su nuevo show. Como nos prometía, la intro fue nueva al igual que todos los visuales que utilizó durante las dos horas que duró su set. Haciendo un repaso rápido de lo que escuchamos, no cambió el formato al que nos tiene tan acostumbrados. Hizo sonar la gran mayoría de sus temas, desde los más viejos y conocidos por todos como Animals o Tremor (los cuales hicieron que la gente se volviera loca), hasta los 5 últimos que ha recopilado en su reciente EP ‘BYLAW’, pero nada más. Personalmente, me gustaría mencionar que el set se nos terminó haciendo algo pesado, ya que el único cambio que vimos respecto a shows anteriores fue el de la intro y el de los visuales, a nivel musical siguió por la misma línea a pesar de poner un par de IDs que no sonaban nada mal. La fórmula de hacer sonar 100% temas propios en una sesión de más de 40 canciones, creemos que no es algo que funcione muy bien.

Sin duda lo mejor de este evento fue ver disfrutar con música electrónica a los más pequeños y a sus padres, gente que quizá no veríamos en un evento “común”. También mencionar que el stage era enorme, lleno de pantallas, luces y láseres, algo que impresionó a mucha gente que nunca había asistido a una fiesta de ese calibre.

Como conclusión, dar las gracias como siempre al equipo de The Media Nanny, que nos invitó y ubicó durante el evento.