Tras su paso por Ámsterdam y Bruselas, el colombiano terminaba (de momento) su gira TRIBE en Madrid. De la mano de Hivernacle y en un recinto espectacular como Live Las Ventas, pudimos disfrutar de un show con mucho trance y melodías emotivas pero con mucho ritmo y muy bailable. El futuro del sonido que viene en la escena, el pasado sábado en Madrid.
El pasado sábado vivimos uno de esos eventos que dejan huella. Hivernacle volvía a tomar Las Ventas para cerrar temporada en este recinto tan especial, y lo hacía además con la última parada europea de TRIBE, la marca de Funk Tribu, tras pasar por ciudades como Ámsterdam, Bruselas o su Colombia natal.
Y es que hay algo en Live Las Ventas que no se puede replicar en un club. Puede ser su arquitectura, su historia o simplemente la escala del espacio, pero lo cierto es que se respira una vibra distinta. Es un lujo que un lugar así se utilice para música electrónica, sacándola de su contexto habitual y llevándola a un formato más abierto y experiencial.
Bailando bajo el sol

La jornada arrancó con Inés Isla, en un momento todavía diurno que, lejos de restar, sumó. Bailar con luz natural sigue siendo un pequeño lujo en Madrid, y por momentos hasta daban ganas de que la cubierta transparente desapareciera por completo. Aún no estamos en plena temporada de open airs, pero estos tardeos ya se empieza a agradecer. Queremos más.
Después llegó Afem Syko, con un set algo más contenido de lo habitual. Más groove, más accesible, adaptándose a ese papel de warm-up extendido que marcaba el ritmo de la tarde. Un set correcto, pensado más para construir que para romper la pista.
Un B2B inesperado que funcionó

El siguiente bloque era uno de los más curiosos del cartel: SPFDJ b2b Peter Blue, dos artistas con universos bastante distintos. Por un lado, Peter Blue con su característico ‘salchipapeo’, ese sonido híbrido entre bounce y groove, divertido y muy bailable, con influencias latinas. Por otro, SPFDJ, mucho más asociada a un techno rápido, más crudo y rave. La mezcla, sin embargo, funcionó sorprendentemente bien.
De hecho, como nos contaba la propia SPFDJ en la entrevista que tuvimos con ella tras el set, este fue su primer back to back, y se notó que lo disfrutó. La mezcla de estilos y el toque más festivo de Peter Blue le permitió salirse de su zona confort y explorar tracks más libres y juguetones. Se la vio muy cómoda, bailando y conectando con la pista.
El resultado fue un set dinámico, variado y muy disfrutable, que sirvió como antesala perfecta para lo que venía después.
Funk Tribu y un cierre cargado de emoción

Con todo listo, llegaba el momento de Funk Tribu, la gran estrella de la noche. Había mucha expectación, no solo por su set, sino por el show audiovisual diseñado específicamente para TRIBE.
Las visuales, inspiradas en esa idea de tribu, naturaleza y estética selvática, acompañaron durante todo el evento, pero alcanzaron su máximo sentido en el cierre. Colores, animales, elementos trippy… y un detalle especialmente interesante: la inclusión de una cámara en directo del propio Funk Tribu, superpuesta sobre los visuales, creando una sensación muy inmersiva.

Pero más allá de lo visual, lo realmente potente fue el set. Especialmente los últimos 30-45 minutos, donde todo explotó. Trance melódico, rápido, emocional, de ese que te hace levantar los brazos sin pensarlo. Un cierre que, más que un simple final, fue una declaración de intenciones.
Porque si algo quedó claro es hacia dónde está girando parte de la escena: menos oscuridad, más emoción, más melodía sin perder energía. Y en ese sentido, Funk Tribu está sabiendo conectar perfectamente con lo que la gente quiere ahora mismo.
La vibra en ese tramo final fue, simplemente, espectacular.
Hivernacle y el valor de hacer cosas distintas
Más allá de la música, hay que poner en valor lo que está haciendo Hivernacle. Sacar la electrónica del club, apostar por formatos de tarde y por espacios como Las Ventas no es solo una cuestión estética: es una forma de ofrecer algo diferente en una ciudad cada vez más saturada de eventos. La organización estuvo a buen nivel, el sonido respondió bien y el público, algo clave, acompañó. Se notaba que la gente que estaba allí quería estar ahí.
Con este evento, Hivernacle cierra temporada en Las Ventas dejando muy buenas sensaciones. Un formato que funciona, un concepto cuidado y un público que responde.
Y sobre todo, un cierre como el de Funk Tribu que confirma que hay una nueva ola sonora creciendo… y que viene cargada de emoción.






