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Uno de los valores más fuertes de la música es su capacidad única de unir a gente de diferentes lugares del mundo, independientemente de su raza, religión o idioma materno. A lo largo de los últimos años, hemos podido ver diferentes costumbres adaptadas a festivales e incluso la creación de nuevos “estilos de vida”, como la cultura kandi raver. En esta ocasión, hablaremos sobre cómo una tradición de la India llegó a tener su hueco en la escena musical: el Holi Festival.

El Holi Festival es conocido por ser la fiesta de los colores y el amor, en la que se celebra la esperanza de que lleguen buenas cosechas, y es un acto de transición del invierno a la primavera. Principalmente, se celebra en la India y Nepal, aunque cada vez más zonas del sur de Asia, Europa y Norteamérica en las que vive gente de estos países o religión lo acogen. Asimismo, tiene otro significado cultural: Es el día de perdonar los errores del pasado y saldar o perdonar las deudas.

¿Quieres saber más? Antes de entrar en el mundo de la música actual, conozcamos un poco sus orígenes.

Historia: un mito hinduista

La palabra holi (escrito होली en sánscrito) hace referencia a una de las personajes de la mitología hinduista. Joliká era la hermana malvada del rey Hiranyakashipu y la tía del príncipe Prahlada. El día que le otorgaron los poderes al rey, este creyó que él era la única deidad a la que debía adorar su hijo Prahlada. No obstante, el príncipe decidió seguir adorando a Vishnu y enfureció a su padre, por lo que optó por castigarle fuertemente. Sus medidas no tuvieron efecto y, de esta manera, su tía Joliká decidió que la única solución posible era matarle.

Joliká invitó al príncipe a sentarse sobre su regazo en una pira, una estructura de madera que se utiliza para la quema de un cuerpo como parte de un rito funerario. Ella llevaba un manto ignífugo, por lo que quedaría protegida de las llamas, pero el manto cambió de dueño para proteger a Prahlada mientras su tía murió calcinada. En ese momento apareció Vishnu e invocó un avatar llamado Narasinja para matar también al rey Hiranyakashipu. Desde entonces, la hoguera sirve para rememorar esta victoria simbólica del bien sobre el mal y el Holi Festival se celebra el día posterior a esta.

Hogueras y colores

Como hemos mencionado anteriormente, las hogueras son el último paso antes de que el Holi Festival dé comienzo. Durante los días anteriores, la gente de las diferentes ciudades de la India y Nepal reúnen madera y materiales combustibles para el día en cuestión. Uno de los recursos más habituales es un abono de vaca que, al quemarlo, resulta bastante tóxico y los gobiernos de estos países ya han recibido varios avisos para que cesen dicha actividad. No obstante, en India las vacas son sagradas y les conceden un estatus de “madre”, ya que dan leche y fertilizantes para la cultura, y su orina tiene valor medicinal. Es por ello que parecen tener la intención de prolongar sus costumbres.

Por otra parte, uno de los símbolos más característicos de esta festividad son los polvos de colores o gulal. Existe otra leyenda en relación con el amor entre Radha y Krishna, la cual explica el uso de los colores. Estas dos personas tenían un color de piel diferente y para ser iguales en este aspecto, la madre de Krishna le pintó el rostro de colores oscuros. Debido a esta historia, todos los enamorados se pintan la cara con los colores del Holi festival.

Existen cuatro colores principales y cada uno de ellos tiene su significado: el rojo refleja el amor y la fertilidad; el azul es el color de Krishna, ya que la leyenda cuenta que su piel es de este color porque la demonio gigante Putana lo envenenó; el amarillo es el color de la cúrcuma, una planta herbácea nativa del suroeste de la India, y el verde simboliza la primavera y los nuevos comienzos. Antiguamente, el gulal se hacía con cúrcuma, pasta y extractos de flores. Recientemente se han usado versiones sintéticas que eran perjudiciales para la salud, por lo que se ha vuelto al método natural para producirlo a partir de los pétalos abandonados en los templos y santuarios.

De la tradición a la música

Al igual que otras muchas tradiciones de otros países —véase el Oktoberfest, por ejemplo—, Holi Festival acabó convirtiéndose en una costumbre internacional y los promotores musicales supieron sacar provecho de ello. Europa y Estados Unidos han sido las regiones más remarcables en este sentido y una de las celebraciones a destacar es la del Templo Sri Sri Radha Krishna en Spanish Fork (Utah). Este santuario fue inaugurado en 1998 y se construyó con el objetivo de satisfacer las necesidades de la comunidad hindú que residía allí. En este lugar en concreto se respeta bastante la tradición, ya que se quema una réplica de la bruja Joliká durante la lluvia de colores y música en vivo.

En España no ha sido más que una excusa extraordinaria para organizar eventos multitudinarios sin que la mayor parte de los asistentes supiera realmente el significado que tenía detrás. Un mercado aún con mucho por explotar, como es el de la música en directo, en combinación con los juegos con el gulal se convirtió en un caramelo para la inversión. Provincias como Barcelona, Málaga, la Comunidad de Madrid, Bizkaia, Granada, Sevilla, Murcia, Jaén, Córdoba o la isla de Tenerife han vivido estos eventos de primera mano y en algunas de ellas el concepto aún sigue activo a día de hoy.

Si alguna vez has estado en un Holi Festival y desconocías la mitología hindú, ahora es el momento de recordar esos momentos. Sin embargo, para quienes no hayan disfrutado aún de la experiencia, lo idóneo sería viajar a la India o Nepal para vivir de primera mano una experiencia real junto con su gente y toda la que se desplaza hasta allí.

Fuentes: holifestival.org, National Geographic, NTR, Lethal Crysis, Wikipedia