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Ibai Cereijo nos da las claves desde su abultada experiencia respecto a bloqueos mentales en DJs emergentes

Miles de amantes de la cultura electrónica sueñan con convertirse en DJs famosos y vivir de la música. Tienen ilusión, talento y capacidad técnica, pero para profesionalizarse hay que tocar muchas teclas que van más allá de la habilidad para mezclar y de la pasión por el mundo del baile o la noche. El marketing, el branding, la comunicación, la imagen personal, las relaciones comerciales, el management y la contratación son materias esenciales que un artista independiente está obligado a dominar para saber ubicar su música y su marca en el corazón de la industria musical.

En los últimos tres meses, entre abril y junio de 2021, me he dedicado a tiempo completo a enseñar sobre estas materias a más de un centenar de aspirantes a disc jockey profesional de España y toda Hispanoamérica. Ha sido en el marco del CAMPUS DJ PRO, un proyecto formativo en el que me han acompañado el DJ y youtuber Sergei Rez; y Óscar Hernández, director de Surtribe Music Agency y manager de artistas como Juanjo Martin o Raúl Ortiz. Entre los alumnos y alumnas de esta primera edición del CAMPUS DJ PRO ha habido amantes de todos los géneros (EDM, Trance, Progressive House, Techno, Tech House, Hardstyle, Drum & Bass, Raggatek, Reggaeton…), procedían de más de 10 países y tenían un rango de edad de entre 16 y 50 años.

En estos tres meses he tenido el radar activado para identificar los bloqueos mentales, las falsas ideas preconcebidas y los errores de partida más habituales que anidan en la cabeza de los DJs emergentes. Desbloqueando estos frenos que autolimitan el potencial de crecimiento de los artistas, convertirse en un disc jockey profesional continúa siendo un gran desafío, pero también un sueño posible de alcanzar. Son los siguientes:

25 bloqueos mentales en DJs emergentes que pueden llegar a frenar su progresión

1. «Me gustan varios géneros y no sé por cuál decantarme»

La indecisión paraliza a muchos DJs. No tienen un sonido definido y saben que la escena electrónica está muy segmentada en tribus. Algunos se plantean tener dos identidades artísticas, una para cada estilo, pero, ¿estás realmente dispuesto a trabajar el doble y a alimentar dos alias distintos? Mi consejo: tienes que decidirte y decantarte por un sonido. ¡Uno! En la música, y también en la vida, gana el que se especializa.

2. «Mi género musical no gusta en mi ciudad y no sé qué hacer»

Imagina que te apasiona el Drum & Bass, pero que en tu territorio no hay una escena, y ni siquiera te consta que haya más fans aparte de ti. Muchos DJs se desaniman o tiran la toalla. La solución consiste en promover ellos mismos un movimiento. Deben tomar la iniciativa y organizar eventos reales o virtuales. Instagram, Facebook o YouTube nos permiten alcanzar a audiencias específicas de forma muy segmentada. Quizás así descubriremos que sí había público para ese género en nuestra ciudad.

3. «Solo encuentro bolos para pinchar un género musical que no me gusta»

Te apasiona el Tech House, pero en el circuito de tu ciudad solo te contratan para tocar Reggaeton. ¿Qué debes hacer? ¿Actuar a toda costa, el género que sea? ¿O plantarte y solo pinchar lo que te gusta? Yo te recomiendo que seas fiel a lo que amas y que nunca hagas nada que traicione tus sueños.

4. «No sé producir, pero no sé si eso es esencial para avanzar»

Después de toda una década de auge de la figura del disc jockey, hay decenas de miles de personas que poseen la capacidad técnica de mezclar música. ¿Quién no ha hecho algún cursillo intensivo en una escuela de deejays o aprendido con tutoriales de YouTube? La respuesta a este bloqueo es que, hoy en día, producir música sí es esencial. Sacar música propia, ya sea con temas originales, remixes o bootlegs, es un factor de diferenciación y un sello de calidad indispensable para el DJ que aspira a ser profesional.

5. «No se me ocurre qué hacer distinto al resto de artistas»

Muchos proyectos artísticos fracasan porque son perfectamente intercambiables con el del vecino: el mismo sonido, la misma estética, el mismo estilo, los mismos posts en Instagram… Si no consigues ser distinto, nunca sobresaldrás del montón.

6. «Si hago algo llamativo o diferenciador, ¿no me perjudicará?»

Un DJ emergente debe crear regularmente proyectos-palanca: acciones espectaculares que generen mucho ruido y lo lancen al siguiente nivel. He visto a muchos jóvenes demasiado instalados en la comodidad de sus tres posts semanales y su Instagram Live pinchando los sábados. No quieren arriesgar. Se resisten a abandonar la rutina. Aún no han alcanzado el éxito, pero se han hecho con 2.000 ó 3.000 seguidores y eso los ha vuelto conservadores: piensan más en lo que pueden perder que en lo que tienen por ganar.

7. «Tengo miedo a equivocarme y no ser capaz de remontar»

El miedo a fallar o a no acertar desde la primera vez genera parálisis. Los síntomas de este bloqueo suelen ser el exceso de planificación y el aplazamiento permanente de las decisiones. Muchos DJs nunca crecen porque nunca aprenden de sus errores.

8. «No me atrevo a dar la cara y exponerme a la opinión de otros»

El escaparate permanente de las redes sociales y el fenómeno del hate estimulan la timidez de muchos DJs jóvenes. Mostrar nuestras producciones sin terminar, aparecer hablando a cámara en las redes sociales o hacer lanzamientos que pueden salir mal y cosechar unos números mediocres es un desafío para el orgullo de cualquiera. Aunque el DJ es una figura que actúa ante la gente, me ha sorprendido la cantidad de perfiles introvertidos que hay.

9. «Si me salgo de la línea, van a pensar que soy un flipado»

Es triste conocer a personas con talento y creatividad, pero que no se atreven a ponerlas en práctica porque sus ideas son diferentes. Saben que llamarán la atención y que atraerán a los críticos, a los envidiosos y a los burlones. Ningún artista se libra de este miedo. El arte consiste en mostrar al mundo algo muy íntimo que nos sale del corazón, y ese acto de desnudarnos nos asusta. Para convertirse en artista, hay que aprender a manejar esa tensión y mantener a raya el miedo al rechazo.

10. «Estoy estancado en mi número de seguidores en las redes sociales»

Hoy en día, nuestra cifra de seguidores en Instagram se ha convertido en el termómetro de nuestro éxito. No digo que sea justo, pero es un hecho. Los promotores, los programadores, los fans y los periodistas miran ese número para calibrar el tamaño de un artista. Muchos DJs viven agobiados y van en busca de la receta mágica para crecer. Hay fórmulas que ayudan, pero no existen los atajos ni los trucos de mago. Y comprar seguidores es un fiasco.

11. «Estoy pensando en quizás abrirme un perfil solo para mi música»

Muchos aspirantes a DJ aún no han dado el paso de separar sus cuentas personal y musical. Así, sus seguidores se tragan tanto sus fotos de artista como sus visitas a la tía Manoli y sus opiniones políticas. La profesionalización debe empezar por tener cuentas segregadas.

12. «No se me ocurren contenidos interesantes para Instagram»

Muchos DJs, sencillamente, no saben qué contar en las redes sociales. Cada día se pasan horas devanándose los sesos, tratando de innovar en su post diario. Siempre me ha parecido curioso este fenómeno en personas que sueñan con dedicarse profesionalmente a divertir, entretener e inspirar a otros. La buena noticia es que se puede aprender. ¿El primer paso? Fíjate en los contenidos que despiertan tu interés. ¿Son vídeos? ¿Consejos? ¿Chistes? Empieza por ahí.

13. «Cuando tengo bolos, nadie de mis seguidores viene a verme»

Las redes sociales son engañosas y a muchos les hace creer que tienen tantos fans como su cifra de seguidores. ¡Es un espejismo! Si no eres capaz de que tus seguidores compartan tu contenido, te recomienden, te compren o viajen para verte, no tienes fans. Si no consigues hacerte relevante y valioso en la vida de otras personas, nunca tendrás fans.

14. «¿Una marca? Sí, mi primo me está diseñando un logo»

Sin una marca, no tienes un proyecto artístico. Pero, ¡Ojo! Una marca no es un logotipo ni un anagrama. Esta confusión es muy habitual. Muchos DJs encargan a un diseñador gráfico que les dibuje un logo, pero su branding está vacío. Una marca es la esencia de un movimiento cultural o humano que convierte nuestra actividad (puede ser música, pero también se aplica a las zapatillas, la cerveza o los smartphones) en algo significativo y valioso para la gente. El logo no es sino la representación gráfica de esa idea.

15. «Hago lo mismo que otros, pero a mí no me funciona»

Nunca hay un solo camino para alcanzar una meta. Muchos DJs se fijan en sus modelos de éxito (DJ Nano, Wade o Paco Osuna) y tratan de imitar sus acciones, el estilo de sus posts y hasta su forma de vestir. Quieren seguir la misma ruta para llegar a la misma cima, pero cada artista debe abrir su propio camino, y eso exige valentía. Además, entre el original y la copia, todo el mundo escoge el original.

16. «No sé qué contar a los medios de comunicación para salir en ellos»

El apoyo de la prensa, sobre todo de los medios especializados en música, juega un papel crucial en el despegue de un DJ o productor. A muchos artistas emergentes les gustaría salir en artículos y entrevistas, pero no saben elaborar relatos con interés narrativo, periodístico o dramático para hacerse merecedores de una noticia. Pero, ¡tranquilos! Esto también se puede aprender: empieza por leer mucho los medios y familiarízate con su lenguaje y estilo.

17. «Lanzo un track este mes, pero no sé cómo promocionarlo»

Para ascender en la industria musical, el artista independiente deben ser un hombre-orquesta: storyteller, relaciones públicas, creador de contenidos, editor de foto y vídeo, diseñador gráfico, etcétera. El punto débil de muchos es que viven enfrascados en su música. Trabajan duro, innovan, crean un sonido hermoso… Y después, ¿qué? La música necesita de las alas del marketing para volar alto.

18. «Toda mi imagen me la diseño yo mismo»

Numerosos disc jockeys no progresan porque tienen una imagen amateur, poco profesional o, hablando en plata… ¡Cutre! En los inicios, todos autogestionamos la totalidad de nuestra carrera: yo me lo guiso, yo me lo como. Sin embargo, debemos tener sentido de la autocrítica: si ves que una tarea no se te da bien, invierte dinero en que te lo haga un profesional. Sobre todo en el área visual, que es el primer filtro y ahí te la juegas. Busca un diseñador gráfico que te ayude.

19. «¿Cuánto dinero tengo que gastarme en vídeos?»

Si un DJ no se toma a sí mismo suficientemente en serio, nunca convencerá a un promotor, un manager o sello discográfico para que inviertan en él. Muchos disc jockeys jóvenes quieren ser famosos y pretenden invertir la cantidad mínima de esfuerzo y dinero para conseguirlo. ¡Malas noticias! Para crecer se requiere mucho esfuerzo y bastante dinero. En videos, fotografía, diseño gráfico, formación, imagen, colaboraciones musicales o promoción en redes sociales, ¡es imprescindible que inviertas!

20. «No sé cómo ofrecerme a un promotor para que me contrate»

Toda nuestra estrategia de música, branding, marketing y social media confluye aquí. Muchos DJs ejecutan bien los pasos anteriores, pero no saben cómo abordar a un líder de la industria en un backstage, ni escribirle una propuesta por email. Esfuérzate en entender profundamente cómo funciona el negocio de la música y métete en la cabeza de un promotor que se juega su dinero en un evento: ¿Qué desea? ¿Qué necesita? ¿Qué problemas tiene? ¿Qué teme? ¿Qué palabras clave activan su atención?

21. «Me da miedo venderme por si me rechazan»

Quizás éste sea el bloqueo más extendido y el que más carreras prometedoras mutila. La escena musical es un mercado y ahí se reúnen compradores y vendedores, cada uno con sus ambiciones. Los DJs más jóvenes deben asumir que el rechazo es un mero lance comercial. ¡Igual que cerrar una venta! No es nada personal. Debemos naturalizar el fracaso y aprender de él para hacerlo mejor la próxima vez.

22. «No hay promotores que den una oportunidad a DJs jóvenes como yo»

Un error de actitud muy típico consiste en creer que, por el hecho de tener una pasión, el mundo nos debe una oportunidad. La industria de la música no es una ONG dedicada a cumplir tus sueños. Debemos cambiar esta mentalidad pasiva por un saludable enfoque de negocio. Así dejaremos de esperar que se fijen en nosotros y entenderemos que nuestro papel es aportar valor: movilizar al público, vender tickets, incrementar el consumo en barras, entretener, solucionar problemas… Eso sí da oportunidades.

23. «Todo sería más fácil si me fichara un manager o una discográfica»

La aspiración de ser descubierto por algún poderoso ejecutivo aún ronda la cabeza de muchos DJs. Es un anhelo que solo cumple el 1% de los artistas y al resto le queda esperar y llenarse de frustración. La ecuación suele funcionar al revés. Movilizas todos los recursos a tu alcance, trabajas duro, creas una música alucinante, te las ingenias de mil formas para conectar con el público y construir una comunidad de fans, monetizas tu proyecto… ¡Y entonces aparece un manager para ayudarte! No antes.

24. «Cuando crezca ya me relacionaré con otros artistas»

Es casi imposible crecer solo. Los DJs principiantes deben agruparse en colectivos o colaborar en proyectos discográficos y eventos para impulsarse unos a otros. Muchos no lo hacen por vergüenza: se ven demasiado pequeños. Debes asociarte con artistas de tu misma ciudad o género y debes hacerlo ya.

25. «No sé qué más puedo hacer para crecer»

El fenómeno del artista no prolífico me intriga. Por definición, un artista debería ser un motor incontenible que siempre está alumbrando nuevas obras: eventos en vivo, colaboraciones, música, estilo, experimentos, nuevos formatos… Cuando conozco a un DJ emergente que no tiene ideas o que carece de ese impulso imparable de crear, me pregunto: ¿de verdad deseas tanto dedicarte a esto? Deberías vivir en plena ebullición creativa. Piénsalo. Desata toda la potencia de tu energía artística o cambia de sueño.

Sobre Ibai Cereijo

Ibai Cereijo (San Sebastián, 1979) lleva años ayudando a negocios musicales y culturales a mejorar su narrativa de marca para alcanzar a más clientes en Internet y los medios de comunicación a través de su agencia, Woo Media. Ha dirigido la estrategia en España de festivales como Tomorrowland, Dreambeach, WAN, Puro Latino, Madrid Puro Reggaeton, Medusa Sunbeach o Havana World Music, de artistas como Wade, B Jones, Rebeka Brown o Brian Cross, y de marcas como Brugal. Por su trabajo en el festival andaluz Dreambeach, en 2020 recibió el Premio a Mejor Estrategia de Comunicación y Marketing de España en los Iberian Festival Awards. Como formador, en 2021 creó el Campus DJ Pro, una academia de enseñanza online en la que cientos de jóvenes artistas musicales de toda Hispanoamérica han aprendido a acelerar su proceso de profesionalización.

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Cofundador de esta gran familia. Ingeniero de Telecomunicaciones y amante de la música electrónica. Progressive house como forma de vida.