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La sala madrileña estaba celebrando una fiesta sin ordenar a sus asistentes las medidas de seguridad impuestas por el gobierno

Vivimos en un momento donde algo así se convierte inmediatamente en noticia, porque poco a poco se van apagando las probabilidades de volver a la normalidad en el futuro inmediato. Tras la manifestación masiva en la que se defendió el ocio nocturno y el mundo del espectáculo como cultura ante unas restricciones y reproches muy duros del gobierno hacia estos, se tuvo que dar por finalizado el sábado pasado uno de esos pocos eventos que tenían el privilegio de poderse celebrar. Se trata de la sala La Riviera, en Madrid, donde se procedió al desalojo del evento tras órdenes de la policía.

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Según informa El Mundo, unos agentes de tráfico que se hallaban en las cercanías del local vieron cómo algunos jóvenes procedentes de la fiesta se reunieron fuera para fumar sin respetar las distancias pertinentes. A raíz de esa situación, los agentes procedieron a entrar a La Riviera para comprobar el curso del evento y descubrieron que, pese a que la sala contaba con sillas colocadas correctamente para que los asistentes pudieran disfrutar del set de Sløhmo cumpliendo con la normativa, el público no estuvo tan colaborativo en su comportamiento.

Gente bailando sin respetar las distancias, sin mascarillas puestas y aglomeraciones en las barras esperando a que se les atendiese. Eso fue motivo suficiente para el cuerpo de policía para dar por finalizada la fiesta. Con la colaboración de los responsables del local y de su seguridad y sin incidentes, recalcan en El Mundo, el evento acabó con más de 300 personas desalojadas del establecimiento, estando ya fuera de la hora de cierre prevista (las 23:00).

Desde Wololo Sound nos vemos con el deber de pedir a toda persona y entidad influyente del sector la máxima colaboración con la situación actual. Nuestro ecosistema se está viendo muy perjudicado, y parte de ese daño viene de la imagen que el gobierno y el ministerio de cultura tienen del ocio nocturno y del mundo de los espectáculos. Es por eso que, ahora más que nunca, debemos cumplir con todas las medidas para demostrar una vez más que la cultura es segura, y a organización no nos gana nadie.