El productor británico publica por sorpresa un álbum de ocho cortes construido entre hoteles, aeropuertos y green rooms, con una idea bastante clara: trasladar al formato LP la energía imprevisible de sus sets
Sammy Virji lleva tiempo demostrando que el UK garage puede crecer muchísimo sin dejar de sonar a UK garage. Y ‘Open Late’, su nuevo álbum, quizá sea uno de los mejores ejemplos de eso.
Publicado por sorpresa ayer 21 de octubre, el disco reúne ocho temas en apenas media hora y nace directamente de su último año de gira. Música hecha entre hoteles, aeropuertos y green rooms, en ese espacio raro entre un show y el siguiente donde las ideas pasan del portátil a la pista casi sin tiempo para asentarse.
Virji ha explicado que ‘Open Late’ intenta capturar precisamente cómo se siente uno de sus sets: cambios de tonalidad que aparecen sin avisar, breakdowns que rompen la generalidad y giros musicales que no esperas. Y eso se nota bastante en el disco. No hay una intención de convertir el UKG en algo más solemne o más “de álbum”. Más bien al contrario: abraza la espontaneidad del club y la usa como hilo conductor.
Musicalmente sigue muy cerca del universo que le ha convertido en uno de los grandes nombres de la nueva ola UKG: 2-step, bassline, house, mucho groove y una personalidad muy firme a la hora de hacer música.

‘Repeaty’ resume muy bien el concepto. El track nació justo antes de su b2b con Fred again.. en Chicago y terminó sonando esa misma noche prácticamente recién salido del horno. Esa inmediatez explica bastante bien cómo trabaja Virji ahora mismo: produce pensando en la pista y luego utiliza la propia pista para terminar de entender la música.
Sin duda ‘Diggy’ es la canción (al menos para nosotros) más destacada del álbum, es puro Sammy Virji, UKG canallesco, vocales ochenteras y samples de canciones que todos hemos escuchado alguna vez, aunque no con la misma intensidad recuerda a ‘Daga Da’ y ese tipo de producciones que nos hicieron enamorarnos de la energía de Sammy. Un bajo potente, quizá no tan subido de BPMs pero con una fuerza y potencia descomunal.
‘Crazy Funky’ y ‘Light Work’ enseñan su lado más juguetón, mientras ‘Rising Raider’ empuja el disco hacia una zona más directa. En el otro extremo, ‘Letter Blue’ junto a Joy Anonymous y Wet baja un poco las pulsaciones y abre un espacio más melódico dentro del álbum.
También vuelve a aparecer Hans Glader en ‘La Belle’, recuperando una conexión creativa que ya venía de ‘Spice Up My Life’. Un track melódico con un hype y profundidad espectacular que vuelve a marcar lo que es Sammy Virji a la hora de trabajar, puro sentimiento y fluidez.
El cierre con ‘Ode to Tod’ tiene además bastante sentido. Es un homenaje claro a Todd Edwards, una de las figuras fundamentales para entender la historia del UK garage, y sirve para cerrar el disco mirando directamente a una de las raíces del sonido que Virji lleva años releyendo a su manera.

Eso es quizá una de las cosas más interesantes de Open Late. Sammy Virji pertenece a una generación que ha llevado el UKG a escenarios y públicos mucho más grandes, pero nunca ha intentado borrar de dónde viene. El swing, las voces recortadas, los bajos y esa forma tan particular de jugar con el ritmo siguen conectando con una tradición que existe desde hace décadas.
La forma de lanzar el álbum también encaja bastante con todo esto. Ese mismo 21 de octubre, Virji organizó un pop-up en 93 Feet East, Londres, donde anunció que el disco saldría apenas 90 minutos después. Al mismo tiempo abrió una escucha online mediante un ticket digital y una cuenta atrás que terminaba dando acceso a una sala de escucha en directo.
Todo muy en la línea de un disco hecho desde la velocidad, el movimiento y la sensación de que las cosas están ocurriendo prácticamente en tiempo real.






