El dominicano reunió a 18.000 personas en la Plaza de España con un concierto donde apenas hubo tregua entre bachatas, merengues y algunos de los himnos más importantes de la música latina

El pasado domingo nos alejamos de la música electrónica pero fue por un buen motivo. Hay artistas cuyo repertorio es tan grande que prácticamente no necesitan presentación y Juan Luis Guerra es uno de ellos. El compositor dominicano protagonizó una de las noches más bailadas de toda la presente edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest, demostrando que, a sus 69 años, sigue conservando intacta esa capacidad para convertir cualquier escenario en una auténtica celebración.

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Porque si algo quedó claro desde el primer minuto es que el público no había venido únicamente a escuchar canciones. Había venido a bailarlas. La Plaza de España se transformó rápidamente en una enorme pista de baile donde la bachata, el merengue y los ritmos caribeños marcaron el paso durante prácticamente todo el concierto.

Buena parte de culpa la tuvo la extraordinaria banda que acompaña a Juan Luis Guerra desde hace décadas llamada 4.40 y que volvió a ofrecer una auténtica exhibición musical. Cada músico tuvo su momento para brillar dentro de una formación donde todo sonaba con una precisión impecable. Especialmente destacada estuvo la pianista y corista, una de las grandes protagonistas del pequeño descanso que el artista dominicano aprovechó mediado el concierto para tomar aire.

Créditos: Mauri Buhigas

El único pequeño contratiempo de la noche llegó en los primeros compases del concierto durante ‘La Travesía’, cuando el micrófono de Juan Luis Guerra dejó de funcionar durante unos instantes. Un fallo técnico tan breve como intrascendente que apenas consiguió romper el ambiente festivo de una Plaza de España completamente entregada.

Si hubo un momento especialmente emocionante, ese fue ‘Burbujas de Amor’. Probablemente ninguna otra canción fue cantada con tanta fuerza por las casi 18.000 personas presentes pese a tener auténticos himnos de la música latina. Y cuando parecía que el concierto llegaba a su fin, la Plaza de España empezó a pedir una más. La respuesta no pudo ser mejor. Juan Luis Guerra regresó al escenario para un bis que comenzó con ‘Bachata Rosa’, antes de poner el broche definitivo con ‘La Bilirrubina’ y su icónico baile. Pocas formas mejores existen de despedir un concierto que con miles de personas cantando y bailando una de las canciones latinas más reconocibles de todos los tiempos.

A las leyendas hay que verlas al menos una vez en la vida y nosotros tuvimos la suerte de hacerlo el pasado domingo en Icónica Santalucía Sevilla Fest. Una banda extraordinaria, un repertorio prácticamente infalible y un artista que sigue transmitiendo la misma alegría que hace décadas. Si alguien todavía tenía dudas de por qué sigue siendo una eminencia de la música latina, Sevilla volvió a encontrar la respuesta bailando durante dos horas sin descanso.

Créditos: Niccolo Guasti
Óscar Ruiz
Se podría decir que los auriculares ya son una extensión más de mi cuerpo. Un periodista al que le encanta viajar, ver Netflix hasta las tantas, y por supuesto la música. | "It's all about house music"