El artista enmascarado charla con nosotros con motivo del lanzamiento de ‘Wanderer’, su nuevo disco, un trabajo que no busca solo el clímax de la pista, sino también el viaje emocional que ocurre más allá del club

Wololo Sound: Hola, Claptone, es un placer darte la bienvenida de nuevo a Wololo Sound dos años después de nuestra última entrevista. Antes de nada: ¿cómo te va, tanto en lo personal como en lo profesional?

Claptone: Es un placer estar de vuelta. Creo que la respuesta más sincera es: centrado. Los últimos cuatro años han sido un periodo de mucho trabajo creativo, en el que he ido construyendo el mundo de ‘Wanderer’ pieza a pieza y perfeccionándolo, asegurándome de que mereciera el estatus de álbum.


WS: Y ahora, hablando del gran tema del momento: estás iniciando una nueva etapa con ‘Wanderer’ tras haber estado dando pistas sobre este disco durante bastante tiempo. ¿Qué se siente al poder presentar por fin el álbum al completo?

C: Hay una sensación de alivio muy particular que se siente al publicar un álbum, no porque el trabajo haya terminado, sino porque por fin le pertenece al público y no únicamente a mí. ‘Wanderer’ lleva mucho tiempo cobrando vida en mi mente y en el estudio, así que presentarlo en su totalidad significa que la conversación por fin puede comenzar de verdad. Los singles te dan una pequeña impresión, pero el álbum es la declaración de intenciones propiamente dicha.


WS: Cuando observas ‘Wanderer’ en su conjunto, ¿en qué aspectos percibes continuidad y en cuáles intentaste romper de forma más consciente con el lenguaje que habías utilizado anteriormente en Closer, Fantast y Charmer?

C: La continuidad reside en la ambición y la convicción de que la música house puede transmitir algo más profundo que un simple tema de discoteca enfocado a la pista de baile. El formato del álbum, la elección de las voces, el arco emocional: esos hilos conductores están presentes en todos los discos. Donde ‘Wanderer’ rompe con lo anterior es en su sensación de apertura. Hay más espacio en este álbum, más disposición a dejar que un momento respire en lugar de ir acumulando tensión hasta llegar a un clímax. Me interesaba menos el clímax y más el viaje.


WS: Wanderer cuenta con un elenco de colaboradores muy variado, desde Sea Girls y Crystal Fighters hasta Raphaella y Hannah Boleyn. En lugar de limitarte a incluir nombres conocidos, ¿qué buscabas en cada voz y qué creías que cada una de ellas podía aportar de forma única a una canción concreta?

C: Busco voces con carácter e historia, personas que aporten algo propio. En mis álbumes, trabajo con vocalistas procedentes de bandas y del panorama indie, porque aportan una emoción más directa y diferente a la de las voces que se escuchan en todos los lanzamientos de este año. Cada colaboración aquí se basó en lo que una voz concreta podía aportar a una canción concreta. Sea Girls aportan una energía épica que impacta de otra manera en el sonido Claptone. Raphaella aporta intimidad. Hannah Boleyn aporta de forma sutil un componente muy evocador. Esa diversidad se refleja a lo largo de todo el álbum.


WS: Tus álbumes siempre han tenido una fuerte conexión con el club, pero ‘Wanderer’ parece apuntar también hacia una dimensión más introspectiva. ¿Abordaste este álbum pensando principalmente en la pista de baile, o te interesaba más crear una experiencia auditiva que pudiera ir más allá de ella?

C: Ambas cosas, siempre, y la tensión entre ellas es, de hecho, donde nace la música más interesante. Nunca hago discos pensados exclusivamente para la pista de baile, porque admiro profundamente el formato del disco y lo que te permite expresar cuando no estás limitado por una finalidad concreta. Con ‘Wanderer’, quería música que funcionara a las 3 de la madrugada en una discoteca, pero también a las 3 de la madrugada estando solo. La pista de baile imprime la energía; la soledad aporta la profundidad. Los mejores momentos surgen cuando esas dos cosas se encuentran.


WS: Varios de los sencillos publicados antes del lanzamiento del álbum completo también han ido acompañados de remixes, lo que sugiere que ‘Wanderer’ podría tener una vida más allá del álbum en su formato original. Al pensar en esa segunda vida, ¿qué es lo que hace que una canción sea apta para una remix? ¿Y podemos esperar que más temas del álbum sean reinterpretados de esa manera tras el lanzamiento completo?

C: Una canción está lista para una segunda vida cuando su esencia es lo suficientemente potente como para sobrevivir a la transformación. Si el ADN emotivo de un tema es claro, un remix puede llevarlo a un lugar completamente nuevo sin perder lo que le dio sentido en un principio. Los vocalistas de este álbum, las melodías… esos son cimientos sólidos. Así que sí, espero que el álbum siga vivo más allá de su fecha de lanzamiento. Me interesa ver qué encuentran otros artistas en este material, qué puertas abren que a mí no se me ocurrió llamar.


WS: La última vez que hablamos, nos comentaste que aún no había llegado el momento de sacar un nuevo álbum, ya que te estabas centrando en un sonido más orientado a la pista de baile a través de tu sello Golden Recordings. Ahora que ‘Wanderer’ por fin ha llegado, ¿qué importancia tuvo esa etapa a la hora de definir la identidad del álbum?

C: El trabajo más orientado al club que vengo haciendo con Golden Recordings me ha mantenido conectado con la pista de baile de una forma muy directa, y me ha hecho agudizar mi instinto para saber qué funciona en una sala. Y luego, ‘Wanderer’ se convirtió en el espacio donde pude tomar todo lo que había aprendido y convertirlo en algo más elaborado y meditado. Ambos procesos se retroalimentan. No puedes tener el álbum sin lo aprendido en las producciones orientadas al club, y esas producciones orientadas al club al mismo tiempo se vuelven más conscientes cuando sabes que también estás construyendo un universo que va más allá.


WS: Y hablando de Golden Recordings, y comparándolo con tu otro sello, Golden Path, parece que representan dos direcciones complementarias: una más directa y orientada a las discotecas, y la otra más centrada en la composición, la atmósfera y la melodía. ¿Cómo interpretas personalmente el diálogo entre estos dos sellos discográficos, y qué te permite explorar cada uno de ellos que el otro no?

C: Son dos conversaciones diferentes que tienen lugar dentro del mismo universo. Golden Recordings es donde me dirijo directamente a la pista de baile: es inmediato, físico y funcional en el mejor sentido de la palabra. Golden Path es más personal y es donde construyo el mundo que existe alrededor y más allá de la pista de baile, centrándome más en la composición, la atmósfera… ya sabes, ese tipo de música que trasciende a la noche. Necesito ambas cosas. Una sin la otra estaría incompleta. El diálogo entre ellas es, en realidad, lo que define a Claptone más que cualquiera de las dos por separado.


WS: Como medio de comunicación español, nos resulta especialmente interesante ver que Golden Recordings da cabida a artistas como Alexander Som, Crusy, Alex Now o Darío Núñez. ¿Qué es lo que te ha atraído del talento español en particular y cómo valoras el momento actual de la escena house española?

C: Lo que me atrajo de esos artistas es lo mismo que me atrae de cualquier artista de Golden Recordings: una visión clara y un sonido que se siente como propio. España siempre ha tenido una relación fuerte y cercana con la música electrónica, y en este momento está surgiendo una generación de productores que comprenden tanto la historia como las posibilidades del house. Alexander Som, Crusy… son artistas con una identidad genuina. La escena española actual tiene energía y profundidad, y creo que aún estamos en la primera fase de descubrir lo que puede llegar a producir.


WS: Y por último, pero no por ello menos importante: tras ‘Wanderer’, ¿hacia dónde se dirige Claptone ahora, tanto musical como creativamente?

C: Todo mi universo está lleno de historias, y puede que no todas sean reales. Lo que sí puedo decir es que ‘Wanderer’ no me parece un final, sino más bien una puerta. El universo de Claptone nunca se creó para quedarse estancado. Hay más mundos por explorar, más voces con las que colaborar, más noches por crear. Llevo haciendo esto desde que era muy joven, y la curiosidad no ha decaído. Si acaso, crece. Así que la respuesta sincera es: hacia adelante, siempre hacia adelante, y con la misma visión con la que comenzó todo esto.

Gabriel Jaime González
DJ, viajero, casi brasileño y amante del house y de la música que emociona :)