Lío Ibiza, inaugurado en 2011 bajo la corporación Pacha Group y actualmente propiedad del fondo Trilantic Capital Partners, abandona Marina Ibiza para instalarse en la planta de la piscina del Hotel Corso, recientemente adquirido por Blasson Property Investments con el objetivo de transformarlo en un resort de cinco estrellas.
Aunque el cabaret operará de forma independiente al hotel compartirá edificio con este tras una reforma integral que aprovechará el decreto balear aprobado durante la pandemia que permite ampliar instalaciones hoteleras hasta un 15%. El proyecto incluye además la construcción de un gran parking subterráneo y un bloque de apartamentos en parcelas anexas.

La preocupación vecinal no gira en torno a la propuesta artística, sino al impacto del tráfico y del flujo diario de clientes y trabajadores en una zona residencial con accesos limitados. Con un aforo previsto de 500 personas, los residentes temen un más que probable incremento constante de vehículos y actividad nocturna.
La dinámica de restauración y espectáculo de Lío Ibiza seguirá siendo parecida, y conservará uno de sus sellos distintivos: la panorámica de Dalt Vila tras el escenario de esta nueva ubicación marcada por el debate entre dinamización turística y convivencia vecinal.





