The Invaders se despiden de Bullshit tras 6 temporadas como residentes

La vida se compone de diferentes ciclos y a veces toca decir adiós a unos para comenzar otros. Hoy nos toca despedirnos de The Invaders, la identidad personificada de Bullshit Bilbao. Han sido varios los artistas que han pasado como residentes del club a lo largo de sus 6 años de historia, pero solo el dúo compuesto por Iván y Ekain ha sido el que ha escrito la historia de Bullshit desde sus inicios hasta lo que es a día de hoy. Esta pasada noche decían adiós.

Los más asiduos en Bullshit saben quiénes son The Invaders y lo que representan; otros simplemente les habrán visto actuar abriendo o cerrando para grandes invitados internacionales, habrán observado su nombre en pequeño -más pequeño de lo que se merecen- en los carteles… Yo prefiero llamarles la identidad personificada del club, por saber dar la talla en los momentos buenos y por dar la cara en los no tan buenos. No han sido ni una, ni dos, sino varias las veces que han tenido que aportar un plus, junto a sus otros compañeros y compañeras que les han acompañado en cabina, cuando un artista ha tenido que cancelar su actuación para sacar la noche adelante y hacernos volver a casa satisfechos.

Muchos recordarán sus cierres; pocos, sus warm ups. Ser la identidad de Bullshit no solo supone un recorrido de 6 años, también tenemos que tener en cuenta el hecho de saber encaminar una apertura o un cierre, crear una línea coherente en la sesión dependiendo del momento de la noche y sabiendo elegir siempre cuál es el mejor tema, uno tras otro, para meterse al público en el bolsillo. The Invaders nos han enseñado, nos han nutrido y han dejado huella en todos los que hemos pasado normalmente por Bullshit. Desde el Techno y el Tech House, hasta el Trap, el Dubstep o el Bass House, pasando también por Progressive, Trance o Future Bass, entre otros géneros. Pero si hay algo con lo que todos nos quedaremos es la cercanía que siempre han mostrado hacia el público, demostrando que son uno más del club, como cualquiera que va a pasar una buena noche y a disfrutar de la música electrónica. El clima familiar que siempre se ha respirado no tiene precio.

Gracias por tanto, perdón por tan poco y mucha suerte con todo lo que os venga a partir de ahora. Y, sobre todo, que sigamos compartiendo por mucho tiempo aquello que nos unió: la música.