Hablar de Killbox es hablar de dos figuras esenciales dentro de la historia del neurofunk. Por un lado está Ed Rush, uno de los nombres que ayudó a definir el sonido oscuro y futurista del género desde finales de los noventa; por otro, Audio, productor clave para entender la evolución más moderna y contundente del neurofunk. Juntos forman un proyecto que, desde sus primeros lanzamientos, siempre ha tenido una identidad muy clara: tensión, profundidad y una forma muy física de entender la música de club.

Aunque ambos tienen carreras enormes por separado, Killbox nunca se sintió como una simple colaboración puntual. Más bien como un terreno común donde podían llevar todavía más lejos ciertas ideas: bajos deformados hasta el límite, atmósferas industriales, ritmos pesados y una sensación constante de movimiento y presión. Su sonido siempre ha tenido algo cinematográfico, casi como «la banda sonora de un futuro roto».

Ahora, en 2026, el dúo vuelve con ‘Killer of Killers’, un EP de cinco temas que también sirve como punto de partida para Valkyrie Music, el nuevo sello del proyecto. Y aunque han pasado varios años desde el último material firmado como Killbox, el regreso no da la impresión de mirar hacia atrás. Al contrario: el EP suena completamente conectado con el presente, incluso con cierta sensación de ansiedad contemporánea atravesándolo todo.


Desde el principio queda claro que hay una idea muy concreta detrás del disco. Los tracks se mueven entre imágenes de guerra tecnológica, vigilancia, desgaste emocional y aislamiento, pero sin caer en lo evidente. Todo aparece más sugerido que explicado, a través de la textura del sonido, de las voces procesadas, de las pausas tensas y de la forma en la que cada tema parece avanzar como una maquinaria pesada.

‘Chatty Patty’ abre el EP con una energía incómoda y nerviosa, construyendo tensión poco a poco hasta explotar en uno de esos grooves que parecen empujar físicamente la pista hacia delante. Después llega ‘Caustic’, probablemente el momento más áspero del release, cargado de detalles metálicos y líneas de bajo abrasivas que recuerdan por qué tanto Audio como Ed Rush siguen siendo referencias cuando se habla de diseño sonoro dentro del drum & bass.

En ‘Embedded’ el ambiente se vuelve todavía más denso y atmosférico. Hay algo casi claustrofóbico en el tema, como si todo estuviera ocurriendo dentro de un espacio cerrado y en constante presión. Esa sensación conecta muy bien con ‘War by Remote’, uno de los adelantos del EP y seguramente el corte que mejor resume el universo del proyecto: frío, preciso y profundamente mecánico, pero sin perder pegada en ningún momento. Además del cierre con ‘Without You’, que introduce una dimensión algo más emocional.

Más allá de su impacto en pista, ‘Killer of Killers’ deja la sensación de ser un trabajo muy pensado, muy coherente consigo mismo. Killbox sigue explorando ese lado futurista y físico del drum & bass que siempre les ha definido, pero aquí todo suena más refinado, más atmosférico y también más libre. Quizá tenga que ver con el nacimiento de Valkyrie Music y con la posibilidad de construir esta nueva etapa completamente a su manera.

En cualquier caso, el regreso de Killbox no se siente como nostalgia ni como un simple comeback. Suena más bien como la continuación natural de una idea que nunca terminó de apagarse.

Abel Torres
It's all about the groove. Bass y House music como forma de vida.