Hay discos que intentan demostrar algo. Y luego están los que suenan como si el artista ya no tuviera nada que desmostrar, así suena el nuevo álbum del americano

Si ‘Eyes Wide Open’ en 2023 fue la carta de presentación definitiva de PEEKABOO como uno de los nombres clave del bass moderno, ‘Are We Dreaming?’, es el trabajo de un productor que sabe exactamente quién es y hasta dónde puede llegar. Lanzado el pasado viernes 23 de enero, este segundo LP de 13 canciones muestra un Matthew Lucas en pleno control de su lenguaje sonoro, en expansión pero sin diluirse en sonidos mainstream o que no converjan con su diálogo.


Para quienes han seguido a PEEKABOO desde sus primeras etapas en el underground hasta su presencia actual en grandes escenarios, este disco se siente honesto. No hay un intento desesperado de reinventarse ni de perseguir tendencias. Hay evolución, sí, pero desde la coherencia y su amor por el bass.

El diseño de sonido alienígena (que se entienda), pesado y profundamente musical que siempre ha definido a PEEKABOO sigue ahí, pero ahora vive en un entorno más amplio, más colorido y más flexible. El álbum se mueve con naturalidad entre el bass estadounidense, el sonido británico, destellos de techno y guiños a la cultura rave, sin que en ningún momento se sienta forzado o impostado, es decir un álbum donde el 140 y el deep dubstep disfrutan de una transformación pero sin perder potestad.

‘Parte del encanto de ‘Are We Dreaming?’, está en que no parece un disco pensado para cambiar radicalmente de sonido y de estilo, es un álbum que desde la primera canción o más bien desde los primeros adelantos como, ‘Answer All My Prayers’, junto a Nitepunk, LYNY, Sayak Das y Nick Smith, ya dejaba pistas de este enfoque en expansión. Es un tema frenético, coral y moderno, que funciona casi como una declaración de intenciones del propio álbum: muchas voces, muchos tempos, pero una sola dirección, la creatividad musical.

Es claramente un álbum «no skips» hay que escucharlo al completo para entenderlo, queda claro que Lucas no ha abandonado sus cimientos, sino que los ha reforzado. Un claro ejemplo de ello es ‘Pump It Up’, con Flava D y Scrufizzer, puro sonido británico: rápido, eléctrico, pensado para mover cuerpos, siendo dubstep. ‘Loco’, junto a Sully, introduce influencias del jungle que se sienten naturales dentro del universo PEEKABOO, demostrando de nuevo que su sonido puede adaptarse a nuevos ritmos sin perder identidad.

Sonido grande, alma underground

La producción del álbum es uno de sus grandes puntos fuertes. ‘Are We Dreaming?’, suena exuberante, pero nunca pulido en exceso. Hay crudeza, hay peso y hay intención de algo grande, de club oscuro y de ravers al unísono moviendo el cuerpo al mismo tiempo que tienen la «bass face» en todo su apogeo.

Si hablamos de colaboraciones y de como ese alma underground sigue dentro de el, tenemos que hablar de los 4 nombres clave que demuestran esto mismo que hablamos, borne, Flava D, Nitepunk y LYNY. Cada uno de su padre y de su madre, pero con algo en común, cuatro nombres, genuinos, underground y con un talento excelso para hacer bass.

En ese equilibrio entre pasado y presente destaca ‘Old School’, con BadKlaat y P Money. Es un recordatorio directo de las raíces de Lucas en el dubstep más pesado y funcional. No es nostalgia gratuita: es contexto, es memoria y es respeto por el bass como sonido base.

Y luego está ‘6 Million’. La colaboración con Skrillex, Flowdan y Fireboy DML es, sin duda, uno de los tracks más comentados del disco, pero también uno de los mejor integrados. Más allá de los nombres, el tema funciona como un puente real entre escenas y continentes, uniendo el peso del bass con una ambición global que no se siente artificial ni mainstream, pero sí algo más amplio que solo el bass, pero claro está Skrillex a los mandos que podemos esperar, genialidad.

El lanzamiento del álbum llega justo antes de una gira norteamericana como cabeza de cartel, y eso se nota. ‘Are We Dreaming?’ es un disco que imaginas fácilmente en directo: drops diseñados para respirar, transiciones claras con algunos momentos de tensión. Con artistas como Caspa y Born como teloneros, todo apunta a un show que llevará esta estética onírica y futurista al siguiente nivel.

Este álbum es claramente el sonido de un productor que ha entendido que crecer no significa dejar atrás lo que te define, sino aprender a usarlo mejor. Matthew Lucas entrega un segundo álbum sólido, ambicioso y bien medido, que mira hacia adelante sin olvidar de dónde viene.

Abel Torres
It's all about the groove. Bass y House music como forma de vida.