La cita en el enclave reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO cerrará el 24 de abril la edición del IMS llevando a la pista de baile el discurso cultural del evento a través de un cartel internacional centrado en el house

Cada primavera, mientras la industria global de la música electrónica debate su futuro en el marco del International Music Summit, hay un momento en el que la teoría se transforma en experiencia directa de club. Ese momento es el IMS Dalt Vila, el evento open-air que funciona como cierre emocional del congreso y, al mismo tiempo, como uno de los disparos simbólicos de salida de la temporada en la isla.

Más que un simple showcase, Dalt Vila representa el punto de contacto entre el discurso cultural del Summit y el espacio donde históricamente se ha construido la cultura electrónica: la pista de baile. En un año marcado por el concepto “Reclaim The Dancefloor”, el evento adquiere una dimensión especialmente coherente con el mensaje general del programa.

Un enclave histórico convertido en espacio de música electrónica

La edición 2026 se celebrará el viernes 24 de abril entre las 17:00 y las 00:00 horas en el recinto amurallado de Dalt Vila, en Ibiza. El evento estará presentado por AlphaTheta en colaboración con appetite.

El valor simbólico del espacio no es menor. La fortaleza, con más de dos milenios de historia y reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, ofrece un contraste único entre historia mediterránea y cultura contemporánea de club. Las vistas al mar y al casco histórico convierten el evento en algo único y lleno de encanto.

Además de cerrar la 17ª edición del Summit (que se celebrará entre el 22 y el 24 de abril en Cala Llonga), Dalt Vila mantiene su papel como primer gran encuentro internacional de pista antes del arranque total del verano ibicenco.

Un cartel que mezcla legado, escena global y nuevas narrativas


El line up de 2026 dibuja un enfoque sonoro bastante definido, con un fuerte peso del house en sus distintas vertientes (afro, deep, vocal, garage-influenced o de corte más clásico).

Dentro del diálogo entre historia e identidad actual del cartel, aparece Faithless Sound System, que introduce el peso histórico de la electrónica británica. En una línea más contemporánea, Jazzy representa la nueva ola de house con influencias afro que ha ganado protagonismo en los últimos años, mientras Ahmed Spins se consolida como uno de los nombres emergentes más visibles dentro del eje afro house/deep house internacional.

El bloque europeo contemporáneo incluye a Ankhoï, con un enfoque basado en groove y tensión de pista, y a Delilah, representante de una nueva generación orientada a sets directos y funcionales. En paralelo, Eliza Rose aporta un perfil híbrido que conecta cultura underground británica, vocalidad house y sensibilidad pop contemporánea.

El componente comunitario y DIY (Do It Yourself) aparece especialmente reflejado en la presencia de Elliot Schooling y Liam Palmer, figuras centrales en el desarrollo de appetite como plataforma cultural nacida desde la escena local de Bristol y expandida posteriormente al circuito internacional.

En clave de globalización cultural, Indo Warehouse representa la integración de tradiciones rítmicas del sur de Asia dentro del lenguaje contemporáneo de club, reflejando el carácter cada vez más transnacional de la electrónica.

El espectro house británico actual también se ve representado por Locky, con raíces en la tradición club londinense, y por L.P. Rhythm, cuyo sonido mira directamente al legado del house noventero. A este bloque se suma Mayssa, con una identidad sonora que incorpora influencias norteafricanas, y la británica Olive F, representante de una nueva generación formada en vinilo y en el underground.

Destaca también un artista que ya forma parte del ADN histórico del IMS: Pete Tong, cuya presencia funciona como nexo entre la historia mediática de la música electrónica, la industria y la cultura de club.

Entre comunidad e industria: el significado de Dalt Vila en 2026

En un contexto donde la cultura electrónica convive con dinámicas de hiperprofesionalización, concentración empresarial y digitalización acelerada, Dalt Vila mantiene un valor simbólico particular. Representa un recordatorio físico de que la cultura club no se sostiene únicamente en métricas de mercado, sino en experiencias colectivas.

Bajo el paraguas conceptual de “Reclaim The Dancefloor”, el evento refuerza la idea de que la pista sigue siendo el núcleo emocional y social de la música electrónica.

En ese sentido, IMS Dalt Vila 2026 no se presenta únicamente como un evento musical, sino como una fotografía bastante precisa del momento actual de la electrónica global: histórica pero en transición, local pero hiperconectada, y cada vez más consciente de la necesidad de preservar su dimensión cultural mientras se expande de forma industrial.

Las entradas, ya disponibles y con descuento para los asistentes a IMS Ibiza.

Gabriel Jaime González
DJ, viajero, casi brasileño y friki del house, house melódico e indie dance :)