DOMO despide 2025 en un momento de absoluta madurez creativa, consolidado como el proyecto más influyente de la escena electrónica en Andalucía y uno de los nombres clave del clubbing nacional. Lo que comenzó como una propuesta underground con una identidad muy definida ha evolucionado hasta convertirse en una marca cultural reconocible, respetada y seguida por una comunidad fiel que entiende la electrónica como una experiencia total.
Desde sus primeras ediciones, DOMO dejó claro que no venía a replicar fórmulas existentes. Su ADN siempre ha estado ligado a la vanguardia, a la exploración de sonidos más intensos y a una estética contundente que huye del conformismo. En un contexto donde muchas propuestas apuestan por la repetición como vía segura, DOMO ha hecho justamente lo contrario: asumir el riesgo como norma y la renovación constante como seña de identidad.

Uno de los pilares fundamentales del proyecto ha sido su política artística. DOMO ha construido su prestigio apostando por el descubrimiento, dando espacio a nuevos nombres y evitando acomodarse en carteles previsibles. Cada edición ha funcionado como una declaración de intenciones, presentando artistas que en muchos casos debutaban ante el público andaluz y que posteriormente han terminado ocupando posiciones destacadas en la escena internacional. Esta capacidad para anticiparse ha sido clave en la consolidación de su reputación.
La propuesta sonora de DOMO se ha caracterizado desde el principio por su energía directa, altos BPMs y una narrativa pensada para la pista de baile más exigente. Una identidad clara que ha permitido a la marca crecer sin diluir su esencia, incluso cuando ha dado el salto a escenarios de mayor escala. Su paso por espacios icónicos como Amnesia Ibiza o su presencia como host en festivales como Circus Nation son prueba de que el proyecto ha sabido expandirse sin perder personalidad, trasladando su universo estético y musical a contextos de primer nivel.

El recorrido de DOMO también se entiende a través de los artistas que han pasado por sus cabinas. A lo largo de los años, la marca ha sabido equilibrar la presencia de auténticas leyendas de la música electrónica, como Richie Hawtin o DJ Rush, con nombres que definen el presente y el futuro del sonido más contundente: Klofama, Hades, Novah o Holy Priest, entre otros. Esta convivencia entre experiencia y frescura ha sido una constante que ha reforzado su credibilidad dentro del circuito.
2025 ha sido un año especialmente significativo para DOMO, confirmando que su propuesta no solo sigue vigente, sino que continúa marcando el paso de la escena. Cada evento ha reforzado la sensación de estar ante un proyecto que entiende el clubbing como algo más que una sucesión de sesiones: una experiencia cuidada al detalle, donde la producción, la narrativa musical y la conexión con el público forman un todo coherente.

Lejos de cerrar el año mirando atrás, DOMO ya ha activado el siguiente capítulo. DOMO XXII, previsto para el próximo 27 de febrero de 2026, marca el inicio de una nueva etapa con uno de los line ups más ambiciosos de su historia. Una edición que vuelve a adelantarse al momento, presentando por primera vez en la marca a artistas como Winson, Santøs o Toxic Machinery, además de una colaboración especial con BBCO en Granada que refuerza su vocación de conexión internacional.
Hoy, DOMO es mucho más que una promotora o una serie de eventos. Es una marca con discurso propio, alejada de atajos y fórmulas fáciles, que ha sabido construir una comunidad sólida alrededor de una visión clara del clubbing contemporáneo. Una propuesta estética y sonora sin concesiones, que sigue creciendo edición tras edición y que confirma, al cierre de 2025, que DOMO no sigue la escena: la empuja hacia adelante.







