El exvocalista de la legendaria banda The Smiths cerró este mini tour por nuestras tierras colgando el cartel de sold out y regalando a los presentes momentos que jamás olvidarán

El pasado lunes miles de personas se levantaron en Sevilla con nervios e incertidumbre, pero a su vez con la ilusión de cuando sabes que van a venir los Reyes Magos. Uno de los iconos del pop-rock británico, como es Morrissey, cerraba un mini tour por nuestro país junto a Primavera Tours, el cual hasta el momento se había saldado con un 50% de éxito. Mientras que el público de Valencia vivió en sus carnes cómo la leyenda de las cancelaciones de Morrissey se hacía realidad, Zaragoza sí pudo vibrar afortunadamente ante el show del artista de Manchester. Y le llegaba el turno a Sevilla el cual, se decantó hacia el lado bueno de la balanza.

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Los aledaños del Auditorio Cartuja Center estaban llenos de personas expectantes de que llegasen las 20:30 y por fin pudiesen ver en directo a Morrissey, algo que no todo el mundo puede decir. Este artista llevaba desde 2015 sin pisar nuestro país, de ahí el entusiasmo de muchos de los presentes. «¡Piensa que vas a ver a Morrissey en directo!» le espetaba un amigo a otro a mi lado una vez ya dentro de la sala. Una previa donde se respiraba nostalgia allá donde mirases, con decenas de camisetas de The Smiths o los vídeos musicales proyectados para amenizar con lo más gamberro del pop, rock y punk de aquellos maravillosos 70 y 80 donde aparecieron artistas como David Bowie.

Eso sí, cuando las luces se apagaron y llegó el momento, ya toda la atención recayó en Morrissey. Algo que no es difícil que ocurra. Entró con la misma esencia de siempre: descamisado, con sus icónicas flores al cinturón y las cuales algunos afortunados de primera fila pudieron llevarse a casa, portando unas maracas y sus primeras palabras fueron repetir tres veces «lo siento», a cada cual más exagerada, antes de arrancar con uno de sus clásicos, ‘Billy Budd’. El de Manchester fue pura actitud de estrella del escenario, jugueteando con su micro con cable (como en los viejos tiempos, nada de inalámbrico) y poniendo al público a corear canciones como ‘Suedehead’ o ‘First of the Gang to Die’.

Morrissey cantando ‘First of the Gang to Die’ (créditos Óscar Romero (@yo.oscarromero) y a Cartuja Center CITE (@cartujacenter))

Morrissey presentaba con este tour su nuevo álbum de estudio, ‘Make-Up Is a Lie’, que también daba nombre a la siguiente canción, antes de entonar la primera de las cinco canciones, ‘A Rush and a Push and the Land Is Ours’ que sonaron de The Smiths. Y cuando esto ocurría, el ambiente en el Cartuja Center era distinto. Era como viajar por un instante a esos cinco años donde la banda estuvo en activo y sentir que estabas presenciando uno de los episodios más importantes de la historia de la música.

Con ‘Irish Blood, English Heart’ y ‘Now My Heart Is Full’, Morrissey siguió ganándose el corazón del público hasta llegar a uno de los momentos de la noche, cuando sonó ‘How Soon Is Now?’. Este clásico de The Smiths donde se abre la puerta a la vulnerabilidad y al deseo y la necesidad de los seres humanos de sentirse queridos, pero con un tono de melancolía y rabia. Tanta rabia y pasión, que Morrissey se arrancó la camisa y la tiró al público antes de abandonar el escenario momentáneamente para tener otra necesidad, esta vez la de ir al baño.

Ataviado con otra camisa (desabrochada por supuesto), la leyenda británica presentaba ‘Let Me Kiss You’ y el tema antitaurino ‘The Bullfighter Dies’, algo irónico por otro lado siendo Sevilla una de las ciudades con más tradición taurina de España. De aquí nos adentrábamos en la recta final del concierto donde disfrutamos de más himnos cantados por Morrissey, tanto de su época en The Smiths con ‘Half a Person’ o ‘I Know It’s Over’, o suyos propios como ‘Alma Matters’ o ‘Everyday Is Like Sunday’, una de las favoritas del público y con la que más de uno se sentía identificado.

morrissey sevilla
Morrissey (créditos Óscar Romero (@yo.oscarromero) y a Cartuja Center CITE (@cartujacenter))

En este tramo de la velada, algo que es bastante común también ocurrió en Sevilla. Un par de asistentes situados en primera fila lograron subir al escenario para compartir unos segundos apresurados con Morrissey y mostrarle el amor que le profesan cual mesías. Porque ya lo decía Arturo Paniagua en uno de sus últimos reels, que los fans de este artista posiblemente eran los más fieles del planeta Tierra, y no es de extrañar viéndolo en directo.

Tras completar un concierto excelente que fue un viaje de emociones, el final que nos tenía preparado Morrissey iba a ser la guinda a esta noche imborrable para todos los asistentes. Porque sabiendo todo lo que rodea al exvocalista de The Smiths, sumado a lo poco que se prodiga por España, cantar a pleno pulmón ‘There Is a Light That Never Goes Out’ es quizá algo que muchos harán una vez en su vida.

Con su último cambio de vestuario y portando una camiseta vinculada con San Patricio y customizada con indeleble para el show de Sevilla, el mayor himno de The Smiths resonó en todo el auditorio poniendo el punto y final a este maravilloso concierto en el que las dudas y el temor a la cancelación se disiparon para dar paso a 90 minutos que quedarán en la memoria de todos los que estuvimos presentes.

Morrissey (créditos Óscar Romero (@yo.oscarromero) y a Cartuja Center CITE (@cartujacenter))
Óscar Ruiz
Se podría decir que los auriculares ya son una extensión más de mi cuerpo. Un periodista al que le encanta viajar, ver Netflix hasta las tantas, y por supuesto la música. | "It's all about house music"