La comarca Désert de Monegros se vistió de gala para recibir a los 55.000 asistentes que acudían a una de la citas mas importantes del país con la música electrónica, Monegros Desert Fest

Hay festivales que pase el tiempo que pase siempre permanecerán en la cima, Monegros Desert Fest es uno de ellos. El evento aragonés volvió a celebrarse tras ocho largos años y aún con su gran ausencia en el tiempo hemos podido comprobar cómo sigue siendo uno de los festivales más punteros y mediáticos de nuestro país y con un público que traspasa la barrera de la fidelidad.

Avalados por un amplio espectro de ediciones en el pasado, este año quisieron tirar la casa por la ventana y nos ofrecieron nada más y nada menos que once escenarios con sus respectivos once line-ups, sin duda una de las cosas más atrevidas que hemos podido presenciar en eventos de nuestro país. Para la sorpresa de algunos y la confianza de otros, funcionaron sorprendentemente bien, y es que adaptar once stages nunca es sencillo pero la organización de Monegros lo consiguió.

Sounds Of Drum & Bass – Julio 2022

Aunque no todo es positivo, armar un evento de veintidós horas para más de cincuenta y cinco mil personas en medio del desierto es una misión bastante difícil solo apta para organizadores con experiencia y aún así los errores se van a suceder. Errores achacados en su totalidad a la logística de algunas cosas en dicho evento. Hablamos de barras sobresaturadas a lo largo de todo el festival, puntos de agua con escasa eficacia y colas kilométricas para todo lo que no fuera musical, la previsión es algo a tener como máxima en un festival de estas magnitudes y es que la cerveza y el agua fría se terminaron a escasas horas del comienzo del evento, aunque es cierto que es el desierto y este no perdona, a veces ni las máquinas son capaces de oponerse al calor extremo. Son pequeños detalles que ayudarían mucho a que el festival tuviera una mejor experiencia sin duda.

A nivel organizativo todo transcurrió con altibajos como comentábamos anteriormente. El recinto en ocasiones se quedaba corto para la cantidad de almas que había en dicho evento y es que se cumplieron con las predicciones, se hizo sold out en el desierto. Con un cartel con qué a pesar de todas los inconvenientes a la hora del managment de artistas dado que Tomorrowland y Awakenings se estaban sucediendo el mismo día, hubo algunas cancelaciones pero la organización supo oponerse a la adversidad y sacar adelante el evento con una entereza envidiable.

Artistas como Kölsch, Pan-Pot o Len Faki no pudieron estar en Fraga, una pena para sus seguidores aunque con diez escenarios restantes era imposible no tener alguna alternativa. Monegros tenía casi todo el trabajo hecho en cuanto a satisfacer al público que estaba deseoso de bailar a ritmo de las once propuestas en forma de stages. Y lo hizo. El público alabó mucho el trabajo de los Arnau y volvieron a demostrar que el desierto de Monegros es música electrónica y que se puede crear un macro festival sin necesidad de congregar a medio millón de personas.

Nuestra andadura en Monegros desert fest comenzó desde bastante temprano, dado que el festival dió comienzo a las dos de la tarde hora española con un set muy esperado por el público, Bens Sims en una sesión especial de dos horas de hardgroove en la Catedral del Techno, allí estuvimos debajo de esas carpas tan originales que diseñaron y que nos protegieron bastante del calor desértico de aquella hora.


Una vez adentrados en el stage con el que Monegros dió su pistoletazo de salida, la Catedral del Techno, este acogió a auténticos artistazos los cuales pudimos ver de qué pasta estaban hecha uno de los puntos claves del desierto, contando con su sonido 360º y su espectacular imagen, fue uno de los stages que no daban descanso al festival. Desde el opening de Ben Sims, los lives de Giorgia Angiuli o Reinier Zonneveld, o el closing de uno de los embajadores de Monegros y de nuestro país, Andrés Campo, fue lo que conformó un excelente ambiente alrededor de un equipo musical de auténtico infarto. Acompañados por los ritmos de Paula Temple, Sam Paganini, Anna o Enrico Sanguliano, entre otros.


Haciendo como barrera de sonido entre dos escenarios y siendo un escenario en sí mismo, pudimos visitar el avión, más conocido como The Club, un escenario de lo más curioso que hemos podido vivir en nuestra vida, con su line-up aún más curioso, djs secretos a horas secretas que solo quien estuviera por allí sabría quien estaba actuando, supimos que Andres Campo y Dub Elements habían estado por allí repartiendo ritmos en un stage donde la magia se sucedía y además contaba con aire acondicionado, que en medio del desierto siempre es de agradecer. Sin duda uno de los escenarios más originales y divertidos que hemos visto en los últimos años en un evento.


Uno de los stages más herméticos y privados de Monegros con el permiso de The Club, fue Industry City, un concepto bastante cool ideado por DC SHOES, que constaba con un espacio entre contenedores de metal, dos escenarios de hard techno y en medio una pista de skate, contando con exhibiciones del equipo de DC Crew, un concepto que gustó mucho entre el público, aunque lo que más gusto fueron sin duda los ritmos oscuros y furiosos que se sucedían por la ciudad, Adiel, Boston 168 en formato live al igual que Ansome o el cierre de Héctor Oaks, uno de los momentos más fulgurantes del festival.


Sound System Temple fue la gran apuesta de el equipo de Monegros para ser el escenario referencia en el evento, calificado como mainstage, contando con +1.000.000.000 de vatios y capacidad para 30.000 almas, el rapero Real El Canario que fue el encargado de dar el pistoletazo de salida, se fueron sucediendo los lives más potentes del desierto con el rap a la cabeza, SFDK con su habitual fiesta en forma de concierto pusieron el main hasta los topes, Las Niñas del Corro hacían el warming up a nada más y nada menos que a Psycho Realm y Busta Rhymes que pusieron el broche de oro a los conciertos de rap. La electrónica en el escenario principal la estrenó uno de los cabezas de cartel, Paul Kalkbrenner en versión live, uno de los artistas fijos en nuestro país y con un set mágico por esos ritmos melódicos del techno. Chase & Status ponían el granito de drum & bass que faltaba, el jungle tan característico de los ingleses nos hizo bailar como nunca. Dando paso a uno de los artistas más aclamados de este festival Vitalic y que casi podríamos llamarlo embajador, siendo un fijo en este evento y es que se oían muchos comentarios del estilo “sin Vitalic no hay Monegros”, tremendamente querido el francés en el desierto. Richie Hawtin, Amelie Lens y Rodhad calentaban la noche para dos de los platos fuertes del festival, el sunset set de Adam Beyer, el capo de Drumcode tiene fieles en cualquier rincón del mundo.


Trasladándonos al ala oeste del recinto, El Pajar es uno de los mini escenarios que nos encontrábamos, el capo del género bass en España, Oto, fue el encargado de organizar a todo un plantel de estrellas nacionales del drum and bass que se dieron cita en este espacio solamente dedicado a uno de los géneros favoritos en el desierto.


En el mismo espacio El Corral era otro oasis cubierto donde el calor no se hacia tanto de notar en donde el mínimal techno y house hacían las delicias del espectador.


Open Air fue uno de los espacios más RAVE que tenía el desierto, contando con sonidos soft y oscuros a partes iguales, destacó mucho la sesión que el capo Laurent Garnier que desplegó enfrente de más de mil personas su exquisita técnica, dando paso a una de las estrellas de la noche Maceo Plex el cual atrajo a un numero altísimo de ravers, pudimos ver el stage hasta los topes y con un ambiente espectacular, también fuimos privilegiados de poder asistir al cierre de Oscar Mulero uno de los capos de nuestra escena nacional del techno.


En The Moon se sucedió la verdadera magia del festival, con un decorado esmerado, la cobertura ante el sol y su espectacular plantel fue uno de los escenarios que no aflojó la afluencia en ningún momento de la noche. Entre estrellas nacionales e internacionales del drum & bass y el techno más agresivo y oscuro se sucedieron las horas en esta carpa de circo. Wilkinson vino desde UK para regalarnos sus sonidos tan contundentes en del drum and bass, provocando momentos de auténtica magia como cuando uno de sus tracks ‘Afterglow’ sonó y todos los asistentes la cantamos al unísono, un auténtico espectáculo lo del productor inglés. Le sucedía otro de los fijos de la escena drum and bass en el mundo, Camo & Krooked ft. MC Daxta. Abriendo con ‘Sientelo’ la colaboración con Mefjus creando un hype y un ambiente magnífico. Tras el drum and bass se sucedieron los ritmos más cálidos y oscuros del techno con 999999999 en formato live, VTSS, o I Hate Models.


Otro de los escenarios más top del festival fue el del El Row, que en ocasiones hasta parecía el mainstage de lo trabajado y cuidado que se presentaba. Bassment Jaxx en dj set fueron los encargados de abrir este escenario, y es que quien no quiere ver a uno de los dúos más antiguos de la escena electrónica mundial. Encargados de poner elrow a funcionar a ritmo de house y latin house fueron sin duda una de las actuaciones más destacadas del día. Michael Bibi fue el siguiente artista del que pudimos disfrutar, su groovie tan fresco y bailongo tenía al público encandilado, sonando temas como ‘La Murga’ o ‘Eyes On Fire Remix’ el público enloqueció, uno de los artistas del momento sin duda. A continuación uno de los dúos mas frescos de la industria, los del bronx The Martinez Brothers desplegaron su sonido techno house latino tan famoso y con temas como ‘Pendiente al Paso’ se metieron al público en el bolsillo, Loco Dice, aunque un poco tarde pero llegó para pinchar una hora y corroborar el porque todo el mundo quiere verlo en su festival, por ultimo el italiano Joseph Capriati fue quien cerró uno de los stages capital de este Monegros Desert Fest.


El cierre del festival lo completó Paco Osuna, uno de los artistas más internacionales que tenemos en nuestro país, el catalán era el perfecto candidato para el cierre de un festival de semejante magnitud, dado su conocimiento y su experiencia Paco sabe en cada momento que es lo que demanda el público y más si es para un público tan exigente como el de Monegros.