La cita del 7 de marzo apostó por una mezcla de afro house, house y tech house en formato más reducido, con una Main Room sólida, una Crystal 360º muy viva durante toda la noche y el debut de Wololo Sound en el club madrileño
La cuarta edición de LOOP by FABRIK llegaba este pasado sábado 7 de marzo con un contexto algo distinto al de sus tres primeras entregas. Tras el exitoso estreno de septiembre, la consolidación de octubre y una cita de Año Nuevo que elevó la marca a otra dimensión por afluencia e impacto, esta nueva fecha se presentaba en un formato más contenido, con solo dos áreas abiertas y una propuesta musical que se movía entre el afro house, el house y el tech house. No fue la edición más multitudinaria de LOOP, pero sí una noche cómoda, equilibrada y con varios momentos musicales de mucho nivel.
En ese sentido, la experiencia se sintió más a petit comité que en otras ocasiones, algo que no jugó necesariamente en contra del evento. Al contrario: se podía bailar con espacio, recorrer ambas salas con facilidad y disfrutar de la música sin esa sensación de saturación que a veces acompaña a las noches más masivas. Y, además, la identidad visual de LOOP volvió a estar muy presente tanto en la Main Room como en la Crystal 360º, con la ya reconocible gran cabeza presidiendo la cabina principal y la decoración habitual de la marca reforzando la personalidad de ambos espacios.

El debut de Wololo Sound en FABRIK
La noche empezó para nosotros en la Crystal 360º, donde tuvo lugar uno de los hitos más especiales de esta edición: la primera presencia de Wololo Sound en FABRIK. De 21:00 a 22:00, Wololo Soundsystem (formado en esta ocasión por ABELBBR, Rizzu, CORTEZZ y GAB) fue el encargado de abrir la acción con un showcase que tuvo bastante de celebración compartida.
Desde el primer momento se respiró un ambiente especialmente bonito en la sala, con gran parte de la familia Wololo reunida entre equipo, colaboradores y amigos. Musicalmente, el set apostó por esa selección de temas que forman parte del imaginario más reconocible y querido del universo Wololo: un recorrido divertido, cercano y muy disfrutable, planteado más desde la conexión colectiva que desde cualquier voluntad de exhibición. Fue, en definitiva, uno de esos sets que uno recuerda menos por la grandilocuencia y más por el ambiente que se genera a su alrededor.

Después siguió desarrollándose en la Crystal 360º el takeover de AND DANCE, el sello de Fran Arés, en una colaboración que encajó con naturalidad dentro del espíritu de la noche. Danny Leblack, Freenzy, Juanito, Daniel Orpi, y el propio Fran Arés, que fueron dando continuidad a una cabina que mantuvo siempre un pulso de house muy coherente, convirtiendo este espacio en una alternativa constante y bien construida frente a lo que ocurría en la sala principal.
Una Main Room que fue de menos a más
La Main Room abrió al público general a las 23:00 y lo hizo con MoBlack, encargado de inaugurar la sala con un set lógico para la franja horaria y también para su lenguaje musical. Fue una sesión más pausada, más contenida, sin buscar grandes picos de intensidad demasiado pronto, pero sí eficaz a la hora de ir preparando la pista. Un opening sólido, bien medido y adecuado para poner en marcha una sala que todavía tenía mucho recorrido por delante.
Después llegó uno de los nombres que más terminó creciendo en el recuerdo de la noche: Francis Mercier. Quizá por el perfil más reconocible de algunas de sus producciones, cabía esperar una actuación más orientada a lo evidente o lo comercial. Sin embargo, en FABRIK dejó una impresión bastante distinta. Su set de afro house fue una de las sorpresas más positivas del evento: groove, mucho movimiento, una selección muy bailable y una sensación constante de dinamismo que conectó muy bien con la pista. Hubo personalidad, hubo ritmo y, sobre todo, hubo bastante más fondo del que algunos podíamos anticipar.
Honey Dijon firma el gran momento de la noche
Si Francis Mercier superó expectativas, Honey Dijon confirmó por qué era el principal reclamo del cartel. Su set de dos horas fue, seguramente, el gran acierto de esta cuarta LOOP. No porque necesitara imponerse a base de efectismo, sino porque construyó una sesión de altísimo nivel desde lo técnico y desde la lectura de pista.

Hubo muchísimo groove, transiciones finísimas y una capacidad notable para ir enlazando house clásico con momentos más contundentes que llegaron al techno. Todo ello sin que la narrativa perdiera la coherencia en ningún momento. Sonaron referencias como ‘No Es No‘ de Mila Journée o ‘Love Desire‘ de CASSIMM, pero más allá de los títulos concretos, lo realmente importante fue la manera en que Honey sostuvo la atención del público durante todo el recorrido. Su sesión no se hizo repetitiva, no cayó en automatismos y mantuvo una energía muy bien dosificada. Fue, además, el tramo en el que la Main Room alcanzó su punto álgido de afluencia en la noche y el momento en que la sala se sintió más conectada con lo que estaba ocurriendo en cabina.
Venir después de algo así no era tarea sencilla, y Chelina Manuhutu lo comprobó de primera mano. La neerlandesa salió con el tech house contundente que tanto la caracteriza, pero en esta ocasión su set no terminó de funcionar del todo. Puede que el contraste con la masterclass previa de Honey Dijon fuese demasiado acusado, puede también que simplemente no fuera su mejor noche. En cualquier caso, la sensación general fue la de una sesión algo menos inspirada de lo habitual, aunque sí conviene destacar su actitud en cabina y la buena energía que transmitió en todo momento.
La Crystal 360º aguanta el pulso hasta el cierre
Mientras tanto, la Crystal 360º siguió ofreciendo una programación consistente y con personalidad propia. En el penúltimo slot de nuestro escenario apareció Layla Benítez, que desplegó ese techno melódico suyo tan reconocible, con una primera parte más oscura y una evolución progresiva hacia terrenos más eufóricos en el tramo final. Fue un set sólido, bien narrado y muy adecuado para la franja en la que sonó.

El cierre de la sala corrió a cargo del brasileño Classmatic, que firmó dos horas y media realmente eficaces. A pesar del horario tardío, consiguió atraer a bastante público a la Crystal 360º y mantener la energía muy arriba hasta el final. Su propuesta, muy marcada por el groove, el baile y ese tech house con toques latinos y tribales tan visible en su sello Organic Pieces, funcionó francamente bien. Además, dejó una impresión muy positiva en lo técnico: set muy bien mezclado, con continuidad, pegada y una capacidad clara para sostener la pista durante un cierre largo.
En la Main Room, el broche final lo puso el residente Alexander Som, que apostó por el house más clásico y divertido para cerrar la noche con muy buen criterio. Fue una manera efectiva de rematar una edición que quizá no tuvo la dimensión de otras LOOP, pero sí varios argumentos musicales para dejar buen sabor de boca.
Una edición menos masiva, pero convincente
Esta cuarta LOOP by FABRIK no fue la más desbordante de la serie, pero sí una cita interesante y disfrutable, con una producción de nuevo a muy buen nivel, una selección de artistas interesante y poco habitual en FABRIK, y un formato más cómodo que permitió vivir la noche de otra manera. También en lo visual la marca volvió a dejar su sello, con la ya reconocible gran cabeza presidiendo la cabina de la Main Room y la ambientación característica de LOOP presente tanto allí como en la Crystal 360º. Honey Dijon fue el gran nombre propio, Francis Mercier dejó una de las mejores sorpresas del cartel y la Crystal 360º sostuvo muy bien su propio relato durante toda la madrugada, especialmente con el takeover compartido entre AND DANCE y Wololo Sound.
La siguiente parada de LOOP será el 1 de abril (entradas aquí, que ya van por el tercer tramo), en plena Semana Santa, con un cartel que apunta alto gracias a nombres como BLOND:ISH, Franky Rizardo, East End Dubs o Patrick Topping. Veremos cuál es el siguiente paso de una marca que sigue consolidándose dentro de FABRIK incluso en sus ediciones más contenidas. Y, por nuestra parte… ¡ojalá esta primera incursión de Wololo Sound en Humanes haya sido solo el principio!







