Este pasado sábado, Toman y Chris Stussy, dos de los grandes nombres neerlandeses del minimal y el deep tech, protagonizaron la segunda cita de Hivernacle en Las Ventas. Lo hicieron ante uno de los públicos más entregados que se recuerdan en la capital

La temporada invernal de Brunch Electronik llegaba a su ecuador. El pasado sábado tuvo lugar la segunda (y penúltima) cita de Hivernacle Madrid, el concepto con el que la promotora traslada su universo a espacios cerrados, a modo de invernadero. En Madrid, el enclave no puede ser más especial: la Plaza de Toros de Las Ventas, un escenario emblemático que, de la mano de Live Las Ventas, demostró una vez más que funciona también como templo electrónico.

Si la primera edición apostó por un sonido más melódico y atmosférico, con los directos de Christian Löfler y Âme, además de Mano Le Tough y Bego Martín, esta segunda fecha cambió claramente el registro. El cartel miraba hacia Países Bajos y hacia ese groove tan reconocible del deep tech y el minimal neerlandés, con Chris Stussy y Toman como grandes reclamos, acompañados por Yahaira.

La tarde arrancó precisamente con la DJ y productora madrileña. Yahaira firmó un warm-up de dos horas muy equilibrado: contenido, sin excesos, pero con la energía suficiente para ir metiendo al público en dinámica. Supo medir bien los tiempos y, en el tramo final, apretó lo justo para dejar la pista lista para lo que venía. Sonaron cortes como ‘Jealous’ de Mochakk o el clásico de Underworld ‘Two Months Off’ en versión remix, guiños efectivos que terminaron de activar a un público que ya empezaba a mostrar hambre de baile.


Después llegó Toman, y con él, dos horas y media de mucho baile. El neerlandés regresaba a Madrid tras su paso por Solid Grooves el pasado septiembre en la Universidad Autónoma, donde ya dejó un set muy serio. Esta vez no fue diferente. Construyó una sesión sólida, con material de sellos como Cécille Records o su propio proyecto, High Ceilings, combinando groove, pegada y elegancia. Hubo espacio para varios de sus temas más reconocibles, como ‘Seguimos’ y ‘Verano En NY’, que funcionaron como puntos álgidos de un set muy bien hilado y sin altibajos innecesarios.

Y cuando parecía complicado subir un escalón más, apareció Chris Stussy. Tras su paso por FABRIK en septiembre, el neerlandés volvió a demostrar por qué está en uno de los mejores momentos de su carrera. Se marcó un viaje musical de tres horas en el que jugó con los BPMs a su antojo, transitando del UK Garage y el bass house al house más clásico, sin dejar de lado ese deep tech melódico tan característico de su sonido.


Cayeron varias de sus producciones más celebradas, como ‘Desire’, ‘Breather’, ‘Pumpin’’ y ‘Won’t Stop (Don’t)’, cada una recibida con una energía difícil de describir. Más allá de los temas concretos, lo que impactó fue la conexión con el público. Sin exagerar, y pese a mi corta trayectoria en esto, pocas veces he visto una pista así en Madrid: entregada, compacta, sin apenas móviles y completamente centrada en el baile. También se notaba que era un público marcadamente internacional, con mucho europeo en la pista, algo lógico viendo el tirón que tienen ambos headliners fuera de España.

El cierre fue la guinda. Con ‘The One’ de Chloé Caillet, Luke Alessi y Jocelyn Brown sonando en Las Ventas, Stussy bajó el telón entre vítores. Nadie se movía. La plaza entera coreando, ovacionando y pidiendo al unísono “one more song”. No pudo ser, por las estrictas regulaciones horarias de la ciudad, pero la sensación ya estaba ahí: había salido, simbólicamente, por la puerta grande.

En lo técnico, la producción fue comedida y el sonido correcto, sin llegar a ser sobresaliente. Pero es que no hizo falta más. La selección musical, el ambiente y el marco incomparable de Las Ventas hicieron el resto. Una tarde-noche que, sin necesidad de artificios, se queda como uno de los momentos más especiales de la temporada electrónica en Madrid. Chapó.

Gabriel Jaime González
DJ, viajero, casi brasileño y friki del house, house melódico e indie dance :)