Hemos hablado en varias ocasiones de lo importante que es para la carrera de un artista el formato all night long. Como una especie de prueba que todo dj tiene que superar alguna vez, ser el protagonista único en una sala durante toda una noche, es todo un reto. Si esta sala es la main room de Fabrik, hablamos directamente de una de las hazañas más serias e importantes que se pueden dar en nuestro país. A la salmantina Fatima Hajji, seguramente la artista underground nacional más popular de nuestros días, se le presentaba este reto el pasado sábado día 21, y el resultado de lo que vivimos en Fabrik fue simplemente histórico. Fatima Hajji volvió a reclamar el trono que le pertenece, y es que los que se refieren a ella como la “reina del techno español” no se equivocan lo más mínimo.

Las premisas eran de lo más interesantes. Fatima Hajji, miles de fieles llegados de todas partes de España y siete horas de sesión por delante. Tras un perfectamente trabajado warm-up por parte del maño Gaston Zani y del residente Nuke (dos que saben mucho de esto), los móviles y brazos en alto recibieron a una artista visiblemente emocionada (nos pareció ver hasta alguna lagrimilla). Y es que no eran ni si quiera las 00:00h y la pista principal de Fabrik estaba ya totalmente abarrotada. La artista, acompañada en todo momento por su equipo, ese que le ha visto madurar como artista y que también es sin duda parte de su éxito, se ponía a los mandos de la nave espacial más grande de España. Fabrik era suya durante las próximas siete horas y Fátima supo aprovechar cada minuto de esta intensa noche.

Como cabe esperar, siete horas dan para mucho y en este set (el más largo realizado por la artista en su carrera), sonó de todo. Una montaña rusa de emociones y mucho hard-techno, y es que el pitch raramente bajaría de 140 en toda la noche. Con un ritmo trepidante desde el principio, evidentemente no faltaron clásicos como ‘Violines‘, o nuevos hits de la artista como ‘Cabroncete‘ o ‘Dónde Vas‘. La sesión fue un auténtico deleite para los amantes de los ritmos más contundentes y como no, para los seguidores de Hajji, que no son pocos. La dj nacional ha creado todo un movimiento, y es que ya son más de 20 años de carrera a sus espaldas. Todo este cariño y agradecimiento se plasmó en uno de los momentos más especiales, la hora del cierre. Pasadas las 7:00AM y con las luces ya encendidas, los sentimientos volvieron a ponerse a flor de piel para vivir un incontestable cierre con la artista totalmente entregada ante un público que seguramente podría haber bailado siete horas más. Destacar también de todo lo que ocurrió en la main room de Fabrik (que fue mucho) el espléndido trabajo del equipo de luces y sonido. No es fácil sorprender con una producción nueva cada sábado en cada CODE, y en este sentido Fabrik sigue liderando el panorama nacional.


Esta ensalada de techno tuvo más ingredientes, y es que en otras áreas el techno también volvió a ser protagonista. En el área Satélite teníamos varios nombres importantes, destacando el trío Under Black Helmet, Dyen y Basswell, que en este orden nos regalaron seis horas de pura adrenalina. Del primero tenemos que destacar su energía y ritmo, de lo más constante y cargado de groove. Un set sin un solo altibajo y perfecto para hacernos entrar en calor. Por su parte, Dyen, entendió perfectamente lo que la sala reclamaba y su rol en este evento. Con un inicio muy potente en el que el dj mezcló kicks agresivos con pura improvisación a los platos, Dyen se metió al público en el bolsillo. La sesión continuó con un techno trepidante. A continuación, se escucharon remix de temas clásicos como ‘Free from desired’ y melodías poderosas que convirtieron la sala en una olla a presión, y es que hubo momentos en los que la Satélite se quedó realmente pequeña para disfrutar del revolucionario dj. Como cierre, el holandés apostó por una subida de bpms que fue recibida con los brazos en alto del público y unos kicks ácidos que fueron el colofón perfecto.

A continuación, y sin cortar este techno oscuro con “acid tracks” entró en escena Basswell y la sala se vino abajo. La profesionalidad y concentración del francés sumado a su habilidad para mezclar graves y agudos nos brindó momentos de puro disfrute. La sesión comenzó con una sorpresa bastante agradable. Los primero minutos estuvo “acompañado” por un juguetón Dyen que se había quedado con ganas de más. Este B2B improvisado fue el punto de salida para que Basswell se sintiera cómodo y diera rienda suelta a todo su arsenal de talento. El bajo retumbante y el bombo contundente formaron un tándem perfecto. Esto, sumado a los ritmos ácidos que caracterizan su estilo, fueron suficientes otra volver locos a los ravers. Un público que enloqueció con temas como ‘Bass Donw Low’ o ‘Hear the sounds’ y que vivró con el impactante cierre que el galo tenía preparado a golpe de bombo y llevando los bpms a ritmos casi de hardcore.

Por esta propuesta de main room y Satélite no fuera suficiente, el gran número de entradas vendidas hizo que Fabrik optara por abrir también las áreas Club y Crystal, por las que nos pudimos dejar caer destacando los sets de Halien (tremendamente agresiva en su forma de pinchar), el ya asiduo de la sala Satom, los internacionales Amrtüm y Roentgen Limiter y el muy disfrutable set del madrileño Gatnau en una Crystal área que también presentó un increíble aspecto durante toda la noche.

De esta manera anotamos una CODE más a nuestras espaldas, una muy especial y con una indiscutible protagonista que tardará mucho tiempo en olvidar esta fría noche de enero en Fabrik. ¡Vuelve pronto Fátima!

Cofundador y redactor. Melómano, leonés y obseso de las cosas bien hechas. Imposible encasillarme en un sólo género. “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina en grupo”