El recinto y la ubicación de un evento o festival siempre ha sido un punto muy importante a la hora de definir y valorar el éxito del mismo. Una misma producción y line-up pueden funcionar más o menos dependiendo del “dónde”. La ubicación elegida por Domingueros para su vuelta a Madrid había levantado muchos comentarios y preguntas, y era más que evidente que no nos podíamos perder este evento. El renovado Santiago Bernabéu acogía por primera vez un gran evento de electrónica, algo casi inimaginable hace unos años, y la unión de la marca con el histórico estadio no pudo funcionar mejor.

Es lógico pensar que la tarde del pasado domingo fue muy especial para muchos. Para los que somos futboleros, del Real Madrid y además nos gusta la electrónica y el melodic techno, este show fue algo así como una experiencia religiosa. O al menos novedosa. El descomunal aspecto del nuevo Bernabéu robó muchas de las miradas de los asistentes, y eso que Domingueros consiguió aquí una producción realmente faraónica. Una pantalla de 400 metros cuadrados comandaba un festival que convenció a mas de 8000 personas pero donde se podía bailar perfectamente y moverse sin problemas de un lugar a otro. Y es que, ahora hablaremos de ello, el Bernabéu es quizá hasta demasiado grande para este tipo de eventos. La mencionada pantalla fue testigo en primera persona de la actuación de cuatro de las figuras más importantes del panorama house y techno melódico.

Upperground, la marca de los ucranianos ARTBAT, fue otro de los factures que hacían tan especial a este evento con su presencia por primera vez en Madrid. Antes de la aparición del dúo, el Bernabéu vibró con los sets de Miss Monique, Vintage Culture y Camelphat en este orden. La progresión en este aspecto fue perfecta y el show audiovisual, también muy importante en un evento de estas características, supo evolucionar poco a poco mostrándonos en pequeñas dosis una espectacular resolución. Vintage Culture nos dejó grandes instantes que resuenan aún en nuestras retinas, como el remix de Marco Lys a ‘Weak‘, o su propia remezcla aún inédita al alucinante ‘Let It Go‘ de Louie Vega y The Martinez Brothers.

Por su parte, Camelphat tiró más de trabajos propios (y no es para menos) con algún otro momento perfecto para sacar el móvil, como el instante en el que escuchamos la melodía de ‘Pjanoo‘. Y es que la tarde del domingo nos contó una historia musical donde las melodías tuvieron el 95% del protagonismo ante un público entregado ante un estilo cada vez más importante en esta industria. Si tenemos que poner un pequeño pero a la unión del Bernabéu con la electrónica es quizá la falta de “alma”, y es que la gran magnitud y novedad del recinto hace que ni si quiera con una pantalla gigantesca y casi 10.000 personas en la pista se notase un gran ambiente de festival, algo lógico en este caso y que ya ha sucedido anteriormente en otros eventos de mediano formato en recintos de este tamaño. También el sonido, ligeramente mejorable, sería otro aspecto interesante sobre el que centrar la atención de cara a futuros eventos en este recinto.


ARTBAT entraba en escena perfectamente uniformados con la elástica del Real Madrid para poner el broche a una tarde de baile espectacular. Su set, de hora y media de duración, fue lo más destacado del evento como no podía ser menos. Las visuales sacaron todo su potencial en este instante para una sucesión de escenas propias de las mejores producciones del globo, en un set tan preparado como emocionante. IDs muy esperadas como ‘Galaxy‘, el remix a ‘Heaven Takes You Home‘ de Swedish House Mafia o el remix a ‘Hey Boy, Hey Girl‘ de The Chemical Brothers, la versión de los ucranianos a ‘All That Matters‘ de Kölsch, o, por supuesto, el ‘Return To Oz‘, fueron alguno de los momentazos de su set. Personalmente, es la tercera vez que veo en directo a Artbat en los últimos diez meses y puedo decir rotundamente que el dúo sabe adaptarse y renovarse a la perfección. ARTBAT consigue dar siempre con el equilibrio perfecto entre producciones propias y samples o vocales conocidas por todos e imprescindibles para entender la música house, progressive y melódic de las últimas dos décadas. Sesiones siempre divertidas y cautivadoras.

No sabemos cuándo volveremos a ver en Madrid a Artbat, ni sabemos cuándo volveremos a poder disfrutar con un evento de Domingueros. Esperamos que al menos esto último sea pronto, ya que no cabe duda de que la propuesta de la sesión es firme. ¡Os lo contaremos!

Adrian Oller
Cofundador y redactor. Melómano, leonés y obseso de las cosas bien hechas. Imposible encasillarme en un sólo género. “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina en grupo”