Una vez más, Blackworks Festival cerraba su evento de Halloween con un sold out de entradas desde hacía ya varias semanas. Y lo pudimos apreciar en La Nueva Cubierta de Leganés en la que no cabía un alma más.
Estaba bastante lleno, pero hemos de decir que la gente tenía su espacio y no se notaba un agobio por la acumulación de gente. La pista la cerraron sobre las 20:00 de la tarde, por aforo completo, y el resto de personas que seguían entrando a partir de esa hora, tuvieron que subir obligatoriamente a las gradas de la antigua plaza de toros.

Si nunca has asistido, podemos decirte que en la pista se vive todo mucho más. Hay más contacto con el resto de público, estás más cerca de los altavoces, por tanto, tienes más volumen, ves los movimientos y gestos del DJ … Sin embargo, si quieres un poco más de espacio para bailar, aprecias mucho más ver los visuales y luces en todas las pantallas, y no te importa perder un poco de volumen y estar más tranquilo, las gradas son tu posición.
Aun así, el sonido era bastante bueno, con cuatro torres de altavoces que llenaban más de la mitad del recinto perfectamente. Aunque esté tratada acústicamente y una plaza de toros no sea el mejor recinto para eventos de música, el tema del sonido no fue un problema, sino que lo destacaríamos de forma positiva.
En cuanto a los artistas, los encargados de poner las primeras canciones fueron BOTL y Sancer, los cuales no dejaron ni un minuto de pista parado, empezando desde el primer momento con el sonido que esperas en una Blackworks, aunque sean las 18:00 de la tarde, ya que el festival duraba 12 horas, de 18:00 a 06:00.
Entre medias de las actuaciones de Part Time Killer y Bárbara Lago, nos presentaron los primeros visuales dedicados al festival. Y tenemos que dar la enhorabuena a los encargados de hacerlos, porque además de encajar muy bien con la temática y fecha de la fiesta, no se repitieron en ningún momento, y la calidad de los mismos era muy buena.
Tras el explosivo B2B de Anxhela y Cassie Raptor le llegaba el turno a uno de los dúos de moda en la escena, los residentes de Adrenaline Cologne, Kuko y Cloudy. Dos artistas sin complejos, que venían de hacer sets en Hör y llegaban a la cubierta con la energía por las nubes. Subieron a la cabina e hicieron lo que mejor saben, disfrutar como niños y volver loco al público. Su habitual estilo groovero y bouncy se combinó con un toque algo más potente dejando claro que estaban en un evento de Blackworks y la fusión de ambos estilos fue muy celebrada en el público. Los acid drops, las mezclas estilo 240 y el final donde desataron toda la potencia con un remix épico a ‘Last Resort‘ y un track unreleased de Kuko que emocionó e incendió la cubierta completaron un set casi perfecto.
Pasaban ya las 12:00 pm y las cosas se ponían serias. El relevo a esta pareja lo cogió el demoniaco CLTX, quien combinó su estilo neorave y sus kicks poderosos con una variante que cada vez le gusta más incluyendo elementos de rock y metal para complementar sus mezclas. Sin duda, nos quedamos con un mashup a ‘Numb’ y ‘Bass In Your Face’, que hizo explotar al público. Tras él llegaron dos leyendas y es que, ¿qué es un evento de hard techno sin schranz? Para ello estaban listos Svetec y O.B.I, los cuales se marcaron un lo set agresivo y elegante a partes iguales. Las mezclas a dos y tres canales combinados con los drops fuertes fueron suficiente para ganarse a los ravers, pero su cierre con un remix al mítico ‘Zombie’ fue la guinda del pastel gracias a los 10.000 asistentes cantando al unísono. Fue un momento que muchos recordarán para siempre.

Aunque, si hablamos de recuerdos, sin duda hay que hablar de CARV y de su ‘Outro’, un track unreleased que ha conquistado el mundo del hard techno gracias a su espectacular carga emocional. Una canción que unió almas y las hizo levitar siendo el cierre a un gran set donde se mezcló desde hardbounce hasta industrial y que confirmó que este enmascarado tiene muchas cosas que decir en la escena.
El nivel estaba alto, pero, lo que se vivió de 3:00 a 4:00, fue para nosotros de lo mejor del festival. El live set de Reinier Zonneveld. Un maestro en este estilo con un dominio de los ácidos impresionante que envolvió a los presentes en un viaje místico por medio de sus mezclas inverosímiles. Un viaje del que nos despertaba con brutalidades como un hard mix a ‘Kernkraft 4000’ o ‘Dance with the Devil’, el cual fue otro de los mejores momentos de la noche.
El cierre estuvo comandado por Dexphase y Skryption primero y Fantasm después. La selección de temas de este B2B fue bastante buena, apostando tanto por clásicos como por tracks de productores más pequeños, como podría ser Krenon con su canción ‘Whisper Of Lullaby’, la cual ya ha sonado en sets de otros artistas de este mismo cartel, como en el de Svetec y O.B.I. en el pasado festival de Ifema. En resumen, drops apoteósicos que calentaron bastante la pista, aunque no fue su mejor set en cuanto a calidad técnica. Finalmente, hablando de Fantasm, su estilo de mezclar rawstyle e industrial triunfa y es un hecho. El artista tuvo a la mayoría de ravers a sus pies durante toda la sesión, de hecho, era el motivo de asistencia de muchos de esa noche. Por mucha crítica que hagamos, está claro que esta nueva variante de subir los BPMs está triunfando cada vez más en la escena hard techno, aunque para nosotros nos parezca excesivo.
El festival acabó con la presentación de la temática y fecha del festival en Ifema del próximo año, así que supongo que tendremos que vernos por allí…