Calvin Harris, Charlotte de Witte y Richie Hawtin fueron los artistas electrónicos más destacados de una edición marcada por el debate de adelantar 2 horas los cierres
Bilbao BBK Live ya ha soplado las velas de un 20º aniversario que ya queda plasmado en sus libros de historia. Han sido dos décadas de constante evolución a nivel artístico, de adaptarse a las nuevas tendencias que han ido reinando en la industria, pero también de mantenerse fieles en cierta medida a algunos de los sonidos que les vieron dar sus primeros pasos. No se puede entender este festival sin la música electrónica y, por la parte que nos corresponde, tenemos que agradecer que siga teniendo una presencia tan importante y mágica.
La norma general dice que si hay algo que funciona, no merece la pena cambiarlo, y así ha sido un año más. Este 20º aniversario de Bilbao BBK Live no se guardaba sorpresas para los que ya somos habituales por Kobetamendi. Mismo plano y organigrama del recinto, y muchas estructuras similares a las de otros años, salvo la mejora del stage de Lasai, donde se instaló una pirámide metálica desde la que actuaron los DJs e hizo que fuese mucho más vistoso. Como aspectos a reprochar, los precios que siempre acaban subiendo tanto en ticketing como en barras, y el cierre del festival a las 4:00 del jueves y las 5:00 del viernes y sábado, 2 horas antes de lo habitual.

Jueves: el éxito indiscutible de Calvin Harris y la adrenalina de Dani Fernández
A pesar del horario reducido, muy buen sabor de boca en un primer día que comenzó con la actuación sorpresa y tempranera de Alcalá Norte junto al icónico letrero de Bilbao BBK Live. Y aunque la programación oficial ya llevaba un tiempo en marcha, a unos pocos metros, en el escenario principal, su buen amigo Dani Fernández fue el primer artista que nos puso a saltar, bailar, cantar y gritar con un repaso rápido a sus canciones más representativas. Una hora de concierto que dejó con ganas de más, pero los formatos cortos de festivales siempre cuentan con este hándicap.
Al terminar, era hora de hacer una larga y permanente visita a Basoa, el escenario electrónico por excelencia. Siempre es especial, siempre puedes descubrir y dejarte llevar. La chilena Paula Tape nos regaló un set de lo más disfrutable, de ritmos house con mucha percusión y groove, sonidos eclécticos y que rozaban lo psicodélico en ciertos tramos. Tras ella, pudimos disfrutar de un Erol Alkan B2B Optimo (Espacio), un nexo entre la electrónica contemporánea y la música de club de UK, y mucha energía para tomar el relevo a la chilena sin romper el vibe que ya había generado en la pista.
Fueron más de cuatro horas de puro baile en Basoa, pero tocaba tomar una decisión complicada para el cierre del primer día: Calvin Harris o Apparat. Aunque la propuesta del miembro del grupo Moderat sonaba atractiva, ya pudimos disfrutar de la banda al completo en la edición de 2022, así que la elección fue ver el debut del escocés en Bilbao. Adam lo tenía todo de cara: el mejor slot del día en el escenario principal, un público que, por H o por B, conocía varias de sus canciones, mashups perfectamente pensados y hasta dejó sorpresas como el ‘Pjanoo’ de Eric Prydz o el ‘Around The World’ de Daft Punk para los más cafeteros del lugar.

Viernes: Richie Hawtin DEX EFX X0X y la consolidación de TOMORA
El segundo día de festival tampoco se iba a quedar corto, ni mucho menos. Esta vez fueron los artistas euskaldunes Hofe, Kiliki y Merina Gris quienes actuaron por sorpresa en el festival para ir dando paso a una programación bien variada: tuvimos a Sedef Adasï en Basoa preparando un viaje sonoro a golpe de house elegante con algunos toques de acid, mezclando con mucha finura y clase. Tras sus 2 horas de set, subimos los BPMs y la intensidad para recibir al sensei del techno, toda una leyenda como DJ Nobu. Sabemos que el japonés puede ofrecer un amplio abanico musical, y en esta ocasión el techno fue el claro protagonista para darle una marcha más a la noche.
Mientras la gran masa de asistentes estaba en el escenario principal viendo a Robbie Williams, la fuerza de retención del artista nipón nos atrapó durante un rato en Basoa. Hasta que llegó la hora de ver el gran directo de TOMORA en el escenario San Miguel que, a nivel personal, fue un descubrimiento y una gran sorpresa de este 20º aniversario de Bilbao BBK Live. Tom Rowlands, uno de los integrantes de The Chemical Brothers, y la cantautora AURORA dieron un show que fue desde la electrónica hasta el trip hop, pasando por el techno, electro-industrial y el dance-pop. Incluso habría que denominarlo como una performance.
Y dos highlights más para cerrar este día: por una parte, el concierto de Soulwax, la banda de rock electrónico de 2manydjs. Tras su actuación en Basoa en la noche del jueves, cambiaron los ritmos house y el sonido disco que los caracterizan a los platos para dar un live show de altísima calidad, rememorando sus inicios en la música y recorriendo su trayectoria. Y cómo no, Richie Hawtin con su espectáculo de techno vanguardista en el que las luces y las sombras juegan un papel esencial para cautivar al oyente. De alguna manera, esta es su manera más profunda de rendir homenaje a las raíces analógicas y digitales de la música electrónica.

Sábado: del folklore granaíno de DELLAFUENTE a la energía de Charlotte de Witte
Tercer y último día para poner fin a este 20º aniversario de Bilbao BBK Live; tercera sorpresa que pudimos ver. Esta vez fue Barry B quien apareció en el escenario improvisado que hubo junto a la ladera. Pero antes de que esto pasase, había un secreto a voces que llevaba recorriendo el festival desde el jueves, y es que se confirmó que Arde Bogotá también tuvo su slot en el escenario principal en la apertura de este último día. Muchos se preguntaban quiénes podían ser esos Bigger Splash que aparecían en el cartel sin hacer demasiado ruido, hasta que ellos mismos confirmaron que era parte de su estrategia para presentar su próximo álbum.
Y parecía que Barry B iba a ser omnipresente, porque también tuvo su aparición durante el concierto de Ralphie Choo en el escenario San Miguel, dando todo un recital de su característico bedroom pop y sonidos más urbanos. Mismo escenario en el que poco más tarde pudimos ver tintes de electrónica, R&B y garage con Lily Allen, interpretando de inicio a fin ‘West End Girl’, su reciente quinto álbum de estudio.
Y para cerrar el festival, dos de los platos fuertes del día: por una parte, DELLAFUENTE con su folklore granaíno y una puesta en escena de lo más trabajada en el escenario principal. En plena gira tras el lanzamiento de ‘BRIGADO’, el rapero andaluz montó un banquete sobre el escenario con unos 30 músicos acompañándole en este grandísimo directo, en el que adaptó clásicos de toda su trayectoria a la salsa. Y por otra parte, de vuelta al San Miguel para el cierre, nos esperaba Charlotte de Witte para repartir buen techno, acid, psy trance e incluso algo de raw en los minutos finales, en un set que se hizo corto y dejó con ganas de mucho más.
La mirada puesta en Bilbao BBK Live 2027
Y hasta aquí una edición más en uno de los festivales estrella del norte del país. Como siempre, el balance no baja del notable gracias a la variedad artística y la experiencia ya acumulada a nivel organizativo. Siempre hay peros que poner, pero en eventos de grandes magnitudes el error es lo que muchas veces hace que la experiencia sea realmente genuina. ¿Con ganas de más? Habrá que pasarse de nuevo por Kobetamendi los días 8, 9 y 10 de julio de 2027, porque la próxima edición ya está oficialmente confirmada.

