Blackworks volvió a llenar IFEMA Madrid para celebrar siete años de historia con una noche protagonizada por Fantasm B2B Winson en formato All Night Long.

El pasado fin de semana, Blackworks celebró su séptimo aniversario en IFEMA Madrid, reuniendo a miles de ravers para una noche centrada en el hard groove, hard techno e industrial. Desde primera hora ya se veía bastante movimiento en los accesos y, una vez dentro, la pista fue cogiendo fuerza poco a poco.

El recinto volvió a adaptarse perfectamente al concepto de la marca. Oscuridad, luces, humo y un sonido bastante bueno para lo difícil que es acústicamente IFEMA de Madrid, por la magnitud del espacio.

Para nuestro parecer, una calidad de producción muy buena y mejor que el pasado marzo. Estas se sentían mas conectadas con el público y con efectos mucho mas vistosos que las anteriores, así que punto positivo para la marca.

Fantasm B2B Winson all night long

El formato all night long hacía que la sesión fuese diferente a una noche habitual de festival. En lugar de ir encadenando artistas, Fantasm y Winson tuvieron horas por delante para desarrollar su B2B con calma y llevarlo progresivamente hacia terrenos más duros, como era de esperar.

Durante las primeras horas fueron construyendo el set sin necesidad de buscar constantemente el momento más explosivo. Ya les hemos visto en otras ocasiones pinchar generos más tranquilos como el groove o el techno, y la verdad que aunque resulte extraño, de muy buena sesión iniciaron de esta manera. Poco a poco, el ritmo fue aumentando y también lo hizo la respuesta del público. Los cambios de intensidad funcionaban especialmente bien cuando toda la pista respondía al mismo tiempo con saltos y manos arriba.

A medida que avanzaba la noche, la sesión fue ganando fuerza. Los dos artistas fueron alternando sus estilos y manteniendo una línea bastante homogénea durante todo el recorrido, algo que ayudó a que el B2B tuviese continuidad pese a su larga duración.

Schranz, groove, «cantaditas», vuelta a schranz, y una montaña rusa de géneros encadenados hacían que la mezcla de sensaciones y sonidos fuera una especie de viaje bajo la luz roja.

La pista tampoco dio demasiadas señales de cansancio. En los momentos más fuertes, el pabellón volvía a llenarse de saltos y gritos, mientras que entre un bombazo y otro el público aprovechaba para recuperar fuerzas antes de volver a meterse de lleno en el set.

Y como el público esperaba, terminaron con los sonidos más duros. La transición del schranz al industrial y hard techno, aunque sin perder algunos guiños a canciones muy mainstream y super conocidas que ponían a saltar y bailar a todo el pabellón, sirviendo de respiro para volver a la contundencia del final del set

Más allá del B2B, uno de los puntos fuertes fue el ambiente que se consiguió dentro de IFEMA. La pista estuvo prácticamente en movimiento durante toda la noche y se podía encontrar público llegado desde diferentes partes de España y también de fuera.

La producción acompañó bien la propuesta de la marca, con pantallas, iluminación, humo y flashes creando una atmósfera bastante oscura. El sonido, además, permitía disfrutar de los kicks y los graves con bastante presencia desde prácticamente cualquier punto de la pista. Como hemos dicho, una de las mejores producciones de la marca en el recinto.

Un punto negativo que tenemos que apuntar es la alta temperatura que hacía dentro del espacio. Más gente de la habitual sin camiseta, mucha gente quejándose del calor, y si es verdad, que ha sido el evento más caluroso que hemos vivido dentro del recinto. Aun así, se podría estar, aunque sudando, sin mucho problema.

También se notaba que para muchos asistentes no era su primera Blackworks. Camisetas de la marca, grupos de amigos que se reencontraban dentro del recinto y un público que conocía perfectamente lo que venía a buscar hicieron que el aniversario tuviese ese ambiente de comunidad que suele acompañar a sus eventos. Como ya hemos comentado muchas veces, una de las mejores cosas que tiene la marca es esa comunidad de seguidores y ravers.

El séptimo aniversario de Blackworks terminó siendo una noche muy centrada en la esencia de la marca: hard techno, una producción a la altura de IFEMA y un público dispuesto a bailar durante horas.

El formato All Night Long permitió que Fantasm y Winson desarrollasen una sesión mucho más completa de lo que permite un set convencional, con una evolución que fue llevando la noche desde los primeros compases hasta los momentos de mayor intensidad. Una muy buena nota por nuestra parte.

Viendo lo visto, con muchas ganas de la próxima cita en Halloween en la Cubierta de Leganés …

Rafael Ruiz
Melómano diagnosticado. DJ, videógrafo y multitasking variopinto @rafff______________