La superestrella holandesa sorprendió con su versión más hard en un nuevo éxito del club de Humanes de Madrid
Mucho se había dicho, escrito y especulado sobre el cartel de esta fiesta. Infinitas preguntas surgían: ¿veríamos un set puramente hardstyle de Hardwell? ¿Pega el DJ de Breda en una 150 by FABRIK? ¿Por qué Mike Williams y Vini Vici? ¿Está 150 by FABRIK perdiendo su esencia? El pasado sábado llegó el momento de disipar todas estas dudas y, como de costumbre, el resultado volvió a dar como vencedor al actual octavo mejor club del planeta.
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Hablando claro: la fiesta fue, objetivamente, un éxito. La main room volvió a estar a rebosar como en las grandes ocasiones para recibir al headliner con un público algo atípico comparado con el resto de eventos de la marca. Gente más mayor, asiduos seguramente a eventos más EDM que hard, llenó la pista en las primeras horas, dejando paso a los más habituales en los sets que siguieron a Hardwell.
En lo que a mí respecta, entré a FABRIK a mitad del set de un Mike Williams que mostró su faceta más club. Al fin y al cabo fue el warm-up, la primera pincelada de lo que se vendría posteriormente y, definitivamente, el artista menos 150 by FABRIK de la velada. Pero claro, en la otra punta de la discoteca tenías al capo de la marca haciendo una masterclass de hardstyle classics. Yeyo realizó el primer set de su proyecto ONE L1FE en FABRIK en el Open Air y demostró que se puede hacer un setazo de clásicos sin caer en las obviedades y en los temas más repetidos hasta la saciedad. Chapeau.

Uno de los integrantes de Vini Vici tomó el relevo en main room con un set de psytrance que, siendo sinceros, sí sentí como parte lógica de esta fiesta. Es un estilo no muy común en 150 by FABRIK, pero sigue siendo música cañera que mantuvo activa la sala hasta la llegada de Hardwell.
Don Robbert van de Corput, ocho años después, de vuelta en FABRIK. Personalmente, la curiosidad hacia su set era máxima. El resultado fue, más o menos, lo esperado. El holandés extendió su closing de hardstyle (pasando de los habituales dos o tres temas a un total de nueve) y cumplió las expectativas de un público que se mostró entregado en todo momento. Por supuesto, no faltaron sus míticos ‘Spaceman’ o ‘POWER’ en la primera hora de sesión, pero Hardwell dejó espacio para un pequeño showcase de su selección favorita de hardstyle.

Para los más curiosos, sonaron los reworks de Sub Zero Project a ‘Spaceman’ y ‘Satisfaction’, ‘RE4SON’, ‘Move Your Body’, un par de mashups que incluyeron ‘Aliens On Acid’ e ‘It Will Be OK’, ‘Brace For Impact’ y ‘Falling In Love’, justo antes del emotivo closing con ‘Iris’, su recién lanzada colaboración con Sound Rush.
Los gemelos sucedieron a Hardwell y presentaron un set marca de la casa. Mención especial merece su unreleased ‘If Tomorrow Never Dies’, absoluto temazo. Tras la hora más freestyle de la noche, a cargo de Mark With A K y MC Chucky, llegó un decepcionante set de Ran-D. Me resulta incomprensible tener la extensa discografía de Randy y tener la necesidad de tirar de los enésimos bootlegs y clásicos quemados para «contentar al público». Tuvo que llegar don Christopher Rossi para animar la noche y brindarnos el que, en mi opinión, fue el mejor set de la noche. Exhibición de Rooler, una vez más.

Dogfist, el nuevo proyecto de Angerfist y Mad Dog, fueron los encargados de cerrar esta fiesta. El holandés y el italiano demostraron su sinergia en un set extendido de hora y media (más de lo previsto) con mezclas y transiciones frenéticas, música nueva y un hardcore mainstream de calidad. Menudo estreno para una formación que puso el broche de oro a una nueva victoria de 150 by FABRIK.
Mucho honor al equipo que afronta su décima temporada innovando y sorprendiendo, como siempre. Por mi parte, toca volver el 24 de octubre para disfrutar de uno de los mejores line-ups de la historia de la marca, sin exagerar.






